Nos hemos acostumbrado a ver a Cori Gauff ganando buenos partidos en los torneos de Grand Slam, aunque esta vez ha sido el propio cuadro de Roland Garros 2022 el que la he empujado hasta unos cuartos de final donde llega sin perder un solo set y con una de las candidaturas más serias. Repitiendo presencia por segunda temporada consecutiva entre las ocho mejor, Coco habló sobre su madurez, la evolución de su tenis y la lección que aprendió en 2021 para ponerla en práctica el próximo martes. ¿Será capaz de derrotar a Sloane Stephens? Esto es lo que opina la de Florida.
La tierra batida, una superficie que le encaja
“Disfruto mucho de la arcilla y la multitud, siento que voy mejorando a cada partido que pasa. Hoy tuve algunos momentos difíciles, pero pude superarlo, siento que estoy progresando en cada partido que juego. Me siento confiada en la cancha, siento que se adapta a mi juego, además tuve algunas buenas victorias previas en la gira de arcilla, aunque tampoco fueron sobresalientes. Eso me hizo aprender, ahora es cuando estoy tomando esos partidos para demostrar que puedo hacerlo mejor”.
Evolución con el drive
“Mi golpe de derecha ha mejorado mucho a lo largo de mi carrera, es probablemente el lado por el que más variedad de golpes consigo, puedo jugar casi todos los tiros. Con mi revés intento hacer lo mismo, también apuesto por el slice y la dejada, pero es con mi derecha cuando siento que tengo la oportunidad de hacer casi cualquier tiro”.
Nervios en Grand Slam
“Sé que nunca vas a jugar tu mejor tenis en un Grand Slam, o al menos no vas a hacerlo en cada partido, pero creo que estoy mejorando poco a poco, mentalmente no puedo pedirme más en cada partido. Hoy en el primer set tuve muchos puntos que tendría que haber cerrado, pero cometí algunos errores que no debería tener. Me quedo con eso, ya que luego mejoré en la segunda manga. Para ser la primera de la clase tengo que seguir haciendo lo que estoy haciendo, sin enloquecer en esos momentos. Esa fue la lección más grande que aprendí el año pasado en mi partido de cuartos de final, donde tuve un par de puntos de set y me asusté. Hoy no me asusté con ese par de puntos importantes”.
Escabechina con las top10
“Sé que varias cabezas de serie de mi lado del cuadro fueron eliminadas, así que lo veo como una gran oportunidad. Aquí no importa contra quien juegues, el ranking que tenga o si es o no cabeza de serie. En cada partidos existe una regla del 50-50 para cada jugadora, hasta que empieza el partido y las posibilidades se empiezan a ir más de un lado que del otro. Es muy duro cuando te castigas por una derrota pensando que tendrían que haber ganado a esa jugadora. El año pasado, cuando perdí en cuartos de final, pensé que de haber ganado ese partido igual podría haber salido campeona, porque no quedaban grandes nombres por mi lado; este año ya no pienso así. El último US Open nos enseñó que el cualquier puede ganar cualquier torneo”.
Sloane Stephens en cuartos de final
“La última vez que nos enfrentamos estaba súper nerviosa antes del partido, no porque fuera Sloane, sino porque íbamos a jugar en la Arthur Ashe y era un duelo totalmente estadounidense. Creo que mucha gente esperaba mucho de mí en ese encuentro. Cuando nos veamos en dos días, lo abordaré como cualquier otro partido, aunque obviamente tengo que repasar lo que pasó aquella vez y ver qué puedo aprender de él. Ahora mismo estoy disfrutando mucho de este torneo”.
Un circuito completamente abierto
“Lo que siento es que cualquier cosa puede pasar, tenemos siempre muy buenas contendientes en cada torneo, algunas personas me consideran una de ellas. Cuando llego a un torneo no pienso en las opiniones de otras personas sobre lo que sucederá en el sorteo o las expectativas externas, pienso realmente que cualquier puede ganar. Tenemos que dar un paso atrás en los Grand Slams y no mirar tanto el ranking, entender que cualquiera puede ganar. En los Grand Slams esto sucede más que en cualquier otro torneo”.
Ejemplo para muchos niños
“Soy una persona normal como cualquiera de ustedes, voy a seguir siendo la misma de siempre. Ser el modelo a seguir para algunas personas es una locura, estoy súper agradecida, es algo que nunca daré por sentado. Trataré de dar mi mejor esfuerzo con la forma en la que actúo en la cancha y fuera de ella. Obviamente, seguro que cometeré algunos errores, que pasaré por momentos malos, pero siempre demostraré quién soy, con buenas intenciones. El año pasado rompí aquí una raqueta y la gente me preguntó si me arrepentía. No, no me arrepiento. Para un jugador joven es importante mostrarse vulnerable, ver que cometemos errores para luego aprender de ellos, aunque siempre con un límite”.

