Wimbledon 2026 no ha echado el telón del segundo día y ya nos deja imágenes icónicas... e incluso surrealistas. Corrieron ríos de tinta en redes sociales al ver la postal del británico Arthur Fery, actual #114 del ranking ATP, colocándose unos tapones en los oídos en mitad de su partido frente a Damir Dzumhur. Sí, están leyendo bien: en plen0 partido... mientras el bosnio aumentaba sus quejas hacia el supervisor, el juez de silla y, al parecer, cualquier elemento viviente que pasara por allí.
El carácter volcánico de Dzumhur es ampliamente conocido en el circuito ATP. Es habitual ver al bosnio quejándose por actuaciones del juez de silla o decisiones cuestionables de sus rivales, apareciendo en multitud de polémicas. Como si de un envión de adrenalina para su tenis se tratase, Damir suele salir en estas fotos... y la solución de Arthur fue sencilla y, por increíble que parezca, surtió efecto: comenzó a remontar tras un primer set perdido, dejó más perdido a su rival y acabó siendo parte activa de su triunfo final en cuatro mangas. El incidente estaba ahí y ya daba la vuelta al mundo, pero, ¿cómo lo explica su gran protagonista?
Fery explica el motivo por el que se colocó unos tapones en los oídos en su partido contra Dzumhur
Todo esto nace, por supuesto, a raíz de varios lets que Dzumhur protestó y que no fueron cantados por el juez de silla, Greg Allensworth. El bosnio señaló que es reincidente en los errores e incluso señaló y quiso hablar con el británico en uno de ellos: Arthur le indicó que sí, que quizás podía haber sido un let no cantado en uno de sus saques, pero que ambos continuaron jugando el punto y eso ya no se podía modificar. ¿La respuesta del bosnio? Una larga y profunda mirada, sin decir nada, al propio Fery, tensando la cuerda y añadiendo más picante al partido. Tras elevar sus quejas al supervisor, Fery no pudo más y se sacó los tapones de su raquetero para alejarse del ruido.

"Es algo que llevo haciendo durante un tiempo. No utilizo los tapones en todos los partidos, pero en general me ayudan, no solo con el rival, sino con los ruidos de la grada: me mantienen en mi espacio mental", señala un Arthur que, parece, no es la primera vez que emplea esta táctica. Sí que parece novedad, claro, hacerlo por las quejas continuadas de su oponente. "No recuerdo dónde fue exactamente, pero a principios de temporada estaba en mitad de un partido y sabía que tenía los tapones en mi maleta. Me empecé a frustrar por todo el ruido a mi alrededor en cada cambio de lado y decidí colocármelos. Me pareció algo muy útil, y desde entonces siempre los guardo en mi raquetero en caso de que quiera utilizarlos", afirmó el británico.
Dzumhur, señalado por su mal comportamiento en unas declaraciones explosivas
Más allá de la explicación práctica, Arthur no tuvo complejos en señalar las conductas antideportivas de su rival y puntualizar que ya llegaba preparado para que algún rifirrafe de este tipo apareciera. "Es curioso: en cierto modo, todo lo que pasó me benefició. Me sentía un poco lento, un poco pesado de piernas, pero eso fue la llama que necesitaba para prenderme, para hacer que tomase temperatura. (Damir) No le estaba hablando de mí al juez de silla, pero cuando alguien se queja tanto en los cambios de lado, entre los puntos... es un inicio. No me afectó demasiado.
Drama out on court 16 between Damir Dzumhur and Arthur Fery. Dzumhur thinks his serve was a let, not called, Fery agrees it was but said he played on. Dzumhur stares him down for a looooong time then says to the umpire: “You are that bad that you cannot hear.” pic.twitter.com/kw40qjIAOz
— Eleanor Crooks (@EleanorcrooksPA) June 30, 2026
Llegó un punto en el que noté que él se estaba quedando sin energía, física y mentalmente, y ahí dejó de hablar. Ya no le quedaba energía para hacer eso tampoco, supongo. Simplemente quise centrarme en mí mismo y bloquear todo el ruido que venía de fuera, esa es la mejor manera de lidiar con este tipo de situaciones. Solo quería mantenerme fuera de todo. Sabemos que Dzumhur es un tipo que hace estas cosas. Es una de las vías que encuentra para motivarse, quizás, no lo sé, por eso se pone a hablar con el jugador rival. Simplemente se me quedó mirando. Le dije algo así como que dejase de mirarme así, pero nada más. Cuando hace estas cosas, él sabe, en el fondo, que está equivocado. Solo me centré en que no me afectase a mi estado emocional, a que siguiese jugando bien", concluyó el británico.
Ahora Fery tiene una oportunidad de oro para seguir avanzando en Wimbledon: se medirá en segunda ronda a Otto Virtanen, verdugo de Ben Shelton y el protagonista de la gran sorpresa del día de hoy. Será un duelo entre dos habituales del circuito Challenger, dos jugadores que rinden a un nivel altísimo en hierba... con una oportunidad de oro por delante para acercarse a la segunda semana de Grand Slam. Eso sí, por la tranquila personalidad del finés, nos tememos que Fery no necesitará en esta ocasión utilizar los tapones como amuleto... ¿o quizás sí?

