Michael Zheng fue uno de los grandes protagonistas de la primera jornada de Wimbledon 2026. El estadounidense, procedente de la fase previa, sorprendió al derrotar a Cameron Norrie por 6-7(2), 6-2, 6-7(3), 6-3 y 7-6(10) en casi cinco horas de batalla, firmando la victoria más importante de su todavía corta carrera profesional. Analizamos quién es y cómo juega esta joven promesa.
Sin embargo, quienes siguen de cerca el tenis universitario estadounidense saben que su irrupción no ha llegado por casualidad: hablamos de un bicampeón individual de la NCAA que acaba de graduarse en la Universidad de Columbia y que, tras años apostando por una vía poco habitual, comienza a demostrar que estaba preparado para competir con los mejores. Michael Zheng tiene un enorme potencial por demostrar en el circuito ATP.
En una época en la que la mayoría de grandes promesas abandonan muy pronto los estudios para centrarse exclusivamente en el circuito profesional, Zheng decidió recorrer un camino completamente distinto. Permaneció cuatro años en Columbia, una de las universidades más prestigiosas de Estados Unidos, convencido de que todavía no estaba preparado física ni mentalmente para afrontar el exigente calendario ATP. Esa etapa acaba de llegar a su fin.
Graduado hace apenas unas semanas, el estadounidense ha dejado definitivamente atrás la NCAA para dedicarse por completo al tenis. El resultado salta a la vista: comenzó 2025 situado en el puesto 759 del ranking mundial y, apenas dieciocho meses después, ya acaricia el Top-100 y se ha convertido en uno de los nombres propios de Wimbledon.
Zheng explica por qué ha sido bueno ir a la universidad
La mayor diferencia respecto a meses anteriores no está en su nivel de juego, sino en su tranquilidad mental. "Este es el primer Grand Slam en el que ya no tengo que preocuparme por los estudios. En Roland Garros ya ocurrió un poco, pero ahora puedo jugar completamente libre y centrarme únicamente en el tenis. Es un peso menos sobre la cabeza", explicó después de derrotar a Norrie. Durante los últimos años, Zheng ha tenido que compaginar entrenamientos, torneos, viajes internacionales y una exigente carga académica en Columbia. Ahora siente que puede dedicar toda su energía al circuito profesional.
"Los estudios me han ayudado muchísimo, pero creo que ahora ha llegado el momento de centrarme únicamente en jugar al tenis y hacerlo con libertad. Ha sido un comienzo de temporada increíble. Haber conseguido clasificarme para los cuatro Grand Slams me da muchísima confianza y espero seguir así también en el US Open". La frase resume perfectamente el momento que atraviesa. Después de años repartiendo esfuerzos entre dos carreras paralelas, por fin puede concentrarse exclusivamente en una.
Su historia resulta especialmente interesante porque rompe con uno de los grandes dogmas del tenis moderno. Mientras la inmensa mayoría de talentos intentan acelerar su salto al profesionalismo, Zheng decidió detenerse. Cuando llegó a Columbia tenía claro que todavía no estaba preparado para soportar el desgaste físico y mental que exige competir todas las semanas contra los mejores del mundo.
"Hace cuatro años sabía perfectamente que no estaba preparado físicamente para el esfuerzo que supone jugar semana tras semana en el circuito profesional". La universidad le permitió crecer sin precipitarse. "Doy muchísimo crédito a nuestro entrenador Howie, a todos los entrenadores asistentes que han pasado por el programa, a nuestro actual asistente Ismael y también al preparador físico. Han hecho un trabajo increíble preparándome para dar el salto al circuito ATP".
Mirando atrás, el propio Zheng percibe claramente la transformación. "He evolucionado muchísimo desde que llegué hace cuatro años. Sobre todo físicamente. Ahora siento que estoy preparado para intentar hacer carrera en el circuito profesional". No fue una decisión sencilla. De hecho, reconoce que durante su último semestre universitario le costó mantener la motivación, consciente de que su nivel ya estaba muy cerca del tenis profesional.
"Fue un semestre complicado porque después de Australia tuve algunos problemas físicos. Mentalmente también era difícil mantener la motivación sabiendo que aquella iba a ser mi última temporada universitaria. Intenté simplemente disfrutar de esos últimos meses y prepararme para lo que venía después".
Zheng, del puesto 759 del mundo a llamar a la puerta del Top-100
La progresión de Zheng durante el último año resulta difícil de igualar. Comenzó la temporada 2025 ocupando el puesto 759 del ranking ATP. Gracias a los torneos del programa ATP Next Gen Accelerator, que facilita el acceso de los mejores jugadores universitarios al circuito Challenger, empezó a sumar victorias con enorme rapidez.
En enero de 2026 logró clasificarse por primera vez para el cuadro final del Open de Australia, salvando incluso una bola de partido durante la fase previa. Allí derrotó a Sebastian Korda para conseguir su primera victoria ATP. Meses después volvió a superar la clasificación de Roland Garros sin ceder un solo set y ahora ha repetido la hazaña en Wimbledon, donde además ha firmado el triunfo más importante de toda su carrera eliminando a Cameron Norrie.

Él mismo concede una enorme importancia al programa impulsado por la ATP. "El Next Gen Accelerator es un camino fantástico para los jugadores universitarios. Nos permite saltarnos parte del circuito Futures cuando nuestro nivel ya está preparado para competir en Challenger. Eso ayuda muchísimo tanto económicamente como desde el punto de vista de la confianza".
Y lanza una predicción que cada vez parece más evidente. "Creo que veremos cada vez más jugadores universitarios triunfando en el circuito profesional".
¿Por qué Michael Zheng se ve preparado para competir en la élite?
La victoria frente a Norrie no fue únicamente un ejercicio de calidad tenística. También exigió una enorme fortaleza mental para soportar casi cinco horas de partido frente al favorito del público británico. Zheng asegura que la NCAA volvió a jugar un papel decisivo.
"Cuando juegas partidos fuera de casa en la universidad prácticamente todo el público anima al rival. Eso te prepara muy bien para afrontar ambientes como este". También cree que el propio formato universitario fortalece el carácter competitivo. "En la NCAA no existe la ventaja en los iguales. Aprendes a gestionar muy bien los puntos importantes y a evitar que los juegos se compliquen demasiado".
Precisamente esa experiencia apareció cuando más la necesitaba. Después de perder los dos primeros tie-breaks, mantuvo la calma para decidir el encuentro en un dramático desempate final. "Los dos primeros tie-breaks se me escaparon. En el último simplemente jugué mucho más liberado e hice grandes golpes en los momentos importantes".
Zheng tiene un tenis que puede hacer mucho daño sobre hierba
Aunque apenas había competido sobre césped antes de esta temporada, Zheng siempre tuvo la sensación de que sus condiciones naturales podían adaptarse perfectamente a Wimbledon. "No había jugado mucho sobre hierba desde mi etapa júnior. Perdí en primera ronda los dos torneos de preparación, pero fueron partidos muy igualados frente a buenos jugadores".
El estadounidense considera que solo necesita pequeños ajustes. "Hay que meter más primeros saques, aprovechar mejor las oportunidades para subir a la red y mantenerse mucho más agachado porque la pelota bota muy baja". Sin embargo, encuentra una explicación todavía más importante.
"Creo que mi juego encaja bastante bien en hierba. En esta superficie es más difícil sacar al rival de su zona de golpeo con bolas muy pesadas y siento que mi capacidad para golpear la pelota cuando está en esa zona es bastante buena".
También explicó parte del plan táctico diseñado para derrotar a Norrie. "Sabíamos que su revés plano iba a ser una de las claves. Estuvimos trabajando mucho con mi entrenador Ruan esos intercambios, intentando cambiar la dirección de la pelota o responder con otro golpe cruzado muy agresivo". El trabajo dio resultado. La victoria sobre Cameron Norrie ha servido para que buena parte del mundo del tenis descubra por primera vez a Michael Zheng. Sin embargo, reducir su éxito a una sorpresa puntual sería ignorar un proceso de crecimiento construido con paciencia durante los últimos cuatro años.
Dos veces campeón individual de la NCAA, graduado en Columbia, beneficiario de un modelo que cada vez produce más jugadores preparados para competir en la élite y protagonista de una de las progresiones más espectaculares del circuito durante el último año y medio, Michael Zheng representa una nueva forma de llegar al profesionalismo. Una vía menos acelerada, mucho más formativa y probablemente también más sólida.
Hace apenas unas semanas recogía su diploma universitario vestido con toga en Nueva York. Un mes después eliminaba a Cameron Norrie en Wimbledon y obligaba a miles de aficionados a preguntarse quién era ese joven estadounidense del que apenas habían oído hablar. Si mantiene la velocidad con la que está creciendo, es muy probable que este no sea el torneo en el que Michael Zheng dio la sorpresa, sino el primero de muchos en los que deje de ser un desconocido para convertirse en un nombre habitual del circuito ATP.

