Wimbledon siempre ha sido el escenario perfecto para anunciar la llegada de nuevas estrellas y Tyra Caterina Grant parece decidida a aprovechar la ocasión. La italiana, una de las mayores promesas del tenis mundial, firmó uno de los grandes bombazos de la primera ronda al derrotar con autoridad a Katie Boulter por 6-4 y 6-2, eliminando a la principal esperanza británica ante un público completamente volcado con su rival.
La victoria tiene un valor enorme no solo por la entidad de la adversaria, sino también por la forma en la que Grant gestionó un contexto de máxima presión. "Fue increíble. Venía de jugar tres partidos de la fase previa y, sinceramente, estaba más nerviosa allí que hoy. Sentí que tenía el partido bajo control y mucha confianza incluso cuando tuve que cerrarlo", explicó la joven italiana.
Lejos de intimidarse por el ambiente, Grant disfrutó de la experiencia. "Ganarle a una jugadora local nunca es fácil, especialmente aquí. El público estaba claramente con ella, pero aun así me encantó jugar con ese ambiente", afirmó. La italiana también dejó claro que empieza a sentirse cada vez más cómoda sobre una superficie en la que apenas ha competido. "La hierba es muy diferente y no jugamos mucho en ella, pero siento que también puedo hacerlo muy bien aquí. Eso es muy importante para mí", comentó.
Grant, de 18 años, admite que su gran inspiración siempre ha sido Serena Williams
Durante la rueda de prensa, Grant recordó además la enorme influencia que ha tenido Serena Williams en su desarrollo como jugadora. "Desde pequeña era Serena, Serena y Serena. Me inspiraba su agresividad, la forma en que controlaba cada punto y la presencia que tenía en la pista. Intento hacer muchas de esas pequeñas cosas que ella hacía", confesó.
Con solo 18 años, la italiana continúa dando pasos de gigante. Su triunfo sobre Boulter confirma un potencial que ya intuía todo el circuito y lanza un aviso al resto de favoritas: Tyra Caterina Grant ya no es solo una promesa. Empieza a convertirse en una amenaza muy real en los grandes escenarios. Espera ahora a Gibson o Bouzkova.

