“Alex no descansará hasta conseguir sus objetivos, tiene esa mentalidad”

Entrevistamos a Adolfo Gutiérrez, técnico de Alex De Miñaur. “Nos hemos marcado el objetivo de volver al top15, pero hay 100 tíos peleando por lo mismo”.

Fernando Murciego | 6 May 2022 | 07.30
twitter tiktok instagram instagram Comentarios
Preferir Puntodebreak en Google
Alex De Miñaur en el Mutua Madrid Open. Fuente: Getty
Alex De Miñaur en el Mutua Madrid Open. Fuente: Getty

Streaming French Open Women en directo
🎾 Peyton Stearns vs Belinda Bencic
  1. Entra aquí y regístrate en Bet365
  2. Haz tu primer depósito de mínimo 5 €
  3. Entra en la sección «Directo» y ve todos los partidos
Ver partido en Bet365

Dentro de los constantes cambios a los que nos tiene acostumbrados el circuito profesional, todavía podemos encontrar algunas conexiones de garantía indefinida. Hablamos de relaciones personales que van más allá del combo jugador-entrenador, como la que tienen Adolfo Gutiérrez (Alicante, 1975) y Álex De Miñaur. Su historia se divide en dos partes: una primera de los 8 a los 12 años y una segunda de los 16 hasta hoy. Prácticamente, toda una vida escuchando los consejos de alguien a quien considera un segundo padre.

El viaje de De Miñaur no se entendería sin la figura de Adolfo, el hombre que se sienta con Punto de Break en la sala de prensa del Mutua Madrid Open para analizar el momento de su pupilo. Después de hacer semifinales en el Conde de Godó, el recorrido en la Caja Mágica no superó la segunda ronda, pero el camino es el correcto. Por resultados y, sobre todo, por sensaciones, el técnico opina que algo muy bueno está a punto de llegar. De momento, lo que tenemos es una magnífica entrevista para degustar.

Podemos decir que está siendo una buena gira de tierra.

Después de muchísimo trabajo, diría que éste es el primer año donde Álex se siente más cómodo en tierra batida, ya nota que tiene opciones de competir con cualquiera en esta superficie. Eso te da mucha confianza, todo suma.

¿Qué le faltaba?

Le faltaba creerse que podía jugar bien aquí. Él tenía la sensación de que en tierra no podía hacer rallys de 20 bolas como en pista dura, pero lo que pasaba era que perdía un poco la tracción, hasta que por fin ha ido adaptándose después de mucho trabajo. Ahora siente que ya no pierde tanto la situación de la pista, el equilibrio, el resbalar, lo afronta todo un poquito mejor.

Es raro llevando toda la vida entrenando en arcilla.

Pero no es lo mismo hacer muchas horas de pequeño, donde era él quien mandaba, que hacerlo ahora en el circuito, donde todo el mundo te hace correr. Sobre todo le faltaba esa reacción rápida para llegar a las bolas, acusaba mucho la falta de tracción, por eso evitaba los rallys largos. Ahora ha aprendido a deslizar antes, no como en pista dura, donde tú pegas y luego apoyas. Por eso antes se veía desbordado por cualquier jugador de tierra, ahora lo hemos cambiado.

Por suerte para Alex, la tierra ya no es lo que era…

Hay muchos torneos donde la pista es bastante rápida, sobre todo si hace calor, esos días la pelota bota mucho. Son muchos factores los que afectan, excepto si eres Rafa, que gana en lenta, rápida y cualquier situación.

Semifinales en el Conde de Godó hace unas semana, ¿vuestro mejor torneo en tierra?

Desde luego. Lo afrontamos de la misma manera que Montecarlo una semana antes, la diferencia es que en Barcelona ya se encontraba más relajado. La semana y media en Mónaco entrenando con gente buena le sirvió para subir el nivel, le dio confianza para sentirse cada día mejor. Nos faltó un poquito para ganarle a Carlos.

Esa derecha a media pista con match point

Lo que no se ve es que, cuando él saca el abierto, Carlos la toca mal y botó un poco rara, se le metió muy encima. Alex no quiso fallarla y la tiró más por el centro, pero bueno, de 100 bolas así, en 95 ese passing no va dentro.

¿Se castigó mucho tras el partido?

No, Alex no es así. Entre nosotros tenemos un dicho que es: ‘Tienes 5 minutos para quejarte después de un partido’. Luego ya te olvidas, hay que seguir entrenando para el siguiente torneo.

De hecho, el tercer set lo compitió muy bien.

Este año Alex está diferente, creo que todos lo estáis viendo. Mentalmente ha mejorado, tiene ya 23 años, todas las experiencias le han aportado mucho. Está mucho más centrado, en cada momento del partido sabe lo que tiene, si no es imposible estar ahí arriba. Es verdad que no sacamos a 230km/h, así que tiene que estar compitiendo por cada punto.

¿Cómo ha subido tanto el nivel medio del vestuario?

Porque se han igualado las velocidades de todas las pistas. Ahora todos buscan lo mismo: sacar bien, restar bien, ser sólido, etc. En Estados Unidos, por ejemplo, las pistas son lentísimas, ya solo quedan pistas rápidas en Australia y las de hierba.

¿Qué le conviene a Álex?

A él le gusta jugar en pistas un poco más rápidas, si en Australia juega mejor es porque allí la bola va mucho más rápida, patina un poco más y puede restar donde le gusta. Ahora hemos variado un poco el resto, está tirando un poco más para atrás para no tener tanta desventaja. Las condiciones de Australia son las que mejor le van.

¿Qué torneos hay con pistas rápidas?

No quedan. En Australia son rápidas, sobre todo las exteriores. Y luego Shanghái, recuerdo el último año jugando con Isner y lo pasamos regular (risas).

Después de perder un partido con 2MP a favor, ¿qué se le dice a un jugador?

La conversación es la misma. Le remarqué sobre todo la semana que había hecho, cómo había jugado, lo cómodo que se mostró en pista y la manera de competir ante Carlos. Ahora mismo Alcaraz es el que más en forma está, por eso está segundo en la Race, el hecho de competir así contra él, demostrando que es un buen jugador de tierra, es una buena noticia. Quitando esos cinco minutos posteriores de estar hundido, el resto fue una conversación muy coloquial entre el equipo. No le afectó tanto como podría haberle afectado un año atrás.

¿Qué ha cambiado?

Maduración, a base de hablar con él, poco a poco lo va entendiendo todo. Salvo los chavales que vienen de la Universidad, estos chicos no han hecho otra cosa con en la vida que jugar a tenis, con 20 años les va muy bien en la vida y eso a veces no es fácil. Hay que hacerles progresar, que se den cuenta que tienen que trabajar cada día, que sepan cómo evitar las lesiones, que no se dejen llevar. Ahora todos se cuidan, llevan las pautas de prevención al día y la alimentación es casi una religión. Por eso cualquier deportista aguanta hoy en día hasta los 36-37 años.

¿Cómo se gestiona una mala racha?

Con mucha paciencia. El año pasado, por ejemplo, lo pasamos muy mal en la segunda parte de la temporada, sobre todo a nivel físico. No sabemos qué le pasó, si fue el COVID, si fue la vacuna o qué fue, pero jugaba un set y se enrampaba. Era una sensación rara, no podía jugar, pero tampoco dijimos nada públicamente.

Álex siempre ha dicho que el factor mental es su mejor carta.

Lo tiene, pero todavía no lo tiene tan bueno como los de arriba. Ahí es donde se ve quién gestiona mejor los momentos difíciles y quién peor. Todos los grandes se ponen nerviosos con la bola de break en contra, o cuando sacan para partido, pero algunos lo controlan mejor que otros. En fútbol pasa lo mismo, el que tira el penalti también pasa nervios, pero lo maneja mejor que otros.

¿Trabajáis de algún modo esa parcela?

Por supuesto, él es está trabajando con un especialista para ser cada vez mejor en esa faceta mental, par ser cada día más completo. Yo en eso no me meto, es un trabajo privado con su psicólogo.

Pero tú le conoces mejor que nadie.

En este caso sí, son muchos años juntos, lo conozco perfectamente. Sé cómo puedo pincharlo durante un partido cuando veo que se está quejando mucho, por ejemplo. Por ese lado sí, pero en temas de respiración o concentración, ahí ya entra en juego el psicólogo.

Ahora vienen pisando fuerte los Alcaraz, Sinner o Aliassime. ¿Le preocupa ver que generaciones más jóvenes están por encima?

Álex va a lo suyo, no le da muchas vueltas a eso, va haciendo su camino. Habrá algunos que están esperando que pierda uno o pierda el otro; a Álex eso le da igual.

¿Qué le falta para llegar al top10?

Detalles, trabajo y esperar una oportunidad, que llegue la semana buena. Ahora mismo hay muchos jugadores dentro de esa horquilla, pero como Carlos Alcaraz solo hay uno, es otro tipo de potencial. Con el resto están todos muy cerca unos de otros, aunque tampoco queremos compararnos con nadie.

Medvedev, Sinner, Tsitsipas, Khachanov, Fritz, Rublev y Alcaraz. Es la lista de jugadores que han vencido a Álex esta temporada.

Nos falta ese poquito. Le pasó lo mismo a Davidovich, antes de Montecarlo perdió siempre ante jugadores de ranking muy alto, salvo en Marrakech. En esos momentos uno está cogiendo el nivel para dar el paso en cualquier momento. ¿Cuánto tiempo lleva? No se sabe, igual pueden ser tres torneos más. Igual si Davidovich pierde con Djokovic y no llega a esa final… todo cambia, son detalles muy pequeños que te van dando la confianza para seguir.

Con el paso de los años, ¿se van tachando sueños?

No nos quitamos ningún sueño, pero sí empiezas a ser un poco más realista. Hay muchos jugadores y entrenadores que podrán decir lo que quieran, pero yo sé que Alex no va a ganar 21 Grand Slams como Rafa, eso lo sabe todo el mundo. Lo que venga lo celebraremos, pero esas cosas están al alcance de solo tres tíos en la historia. Gente buenísima como Juan Carlos Ferrero o Lleyton Hewitt tienen solo uno o dos Grand Slam. El día que Alcaraz gane un Roland Garros, seguro que llega alguno y le dice: ‘Ya, pero es que Rafa tiene trece’. No se puede comparar.

De niños todos sueñan con ser Nº1 y ganar Grand Slams.

De niños, pero una vez vas creciendo te vas volviendo más realista y sabes que tienes que hacer tu carrera. Mira David Ferrer todo lo que ha jugado al tenis, es el ídolo de muchísimos niños, pero no tiene ningún Grand Slam. No tiene nada que ver, eso es otra cosa. Como Kournikova, que muchos dicen que nunca ganó nada… ¡pero si fue #8 del mundo! Lo que no podemos es, nosotros mismos, despreciar a deportistas de nuestro entorno. Para mí David Ferrer es la hostia, está al nivel de los mejores, pero coincidió con tres tipos espectaculares.

Como entrenador, ¿qué tal llevas el tema de viajar?

Se lleva bien porque te gusta lo que haces, pero siempre dije que solo lo haría con una persona que saliese del mismo lugar que yo. Esto sí que no es realista, es muy difícil, es un milagro que de un club pequeñito salga un chaval así. Empecé con mi hermano y luego con Alex.

¿Y lo de no ver a la familia?

Tengo dos hijos, de 6 y 2 años, a los que veo muy poco. Claro que hace daño, pero también les estoy dando una vida que sin este esfuerzo quizá no tendrían. Hay que saber llevarlo, pero compensa, siempre y cuando tengas una mujer que te apoye. Yo tengo esa suerte, si no sería imposible.

Imprescindible tener un buen compañero de viaje.

Con Álex la mayoría de las veces compartimos habitación, imagínate.

¿Siempre tuviste esa confianza en él?

Te diría que fue al revés, él vino pequeñito y poco a poco se fue acercando a mí. Nos llevábamos muy bien, quería que yo le entrenase, y así fue como empecé a quedarme cada vez más tiempo en pista con él. Creamos un vínculo muy bonito, también con su familia, siempre estamos juntos.

¿Cómo fue verle partir a Australia con 12 años?

Fue muy duro tener que convencerle para irse a Australia, porque él no se quería ir, pero necesitaba esa ayuda. Por suerte nos veíamos cada verano para no perder contacto, era muy pequeñito. La verdad es que en aquel momento no teníamos tantas expectativas, sabíamos que jugaba muy bien, pero imaginamos todo esto. Ahora alguno se atreverá a decir: ‘El que lo hubiera entrenado, lo hubiera metido’. ¿Y todos los que se quedan por el camino?

¿Ahí fue cuando aparece la figura de Hewitt?

Qué va, al principio él no estaba. Él llega en 2017 cuando nos dan la primera WC para jugar el Open de Australia, porque era el capitán de Copa Davis y quería ayudarnos. Ahora solo está con nosotros cuando nos vemos en Australia, antes sí viajaba más cuando intentaba acompañar a varios jugadores, pero Lleyton tiene su familia y su trabajo.

¿Cuál ha sido su papel?

Quitando las semanas de Copa Davis, él nunca ha estado en el equipo de Álex, pero nos ha ayudado muchísimo. En el tema de confianza, de hablar y de motivar le ha servido para creer que podía competir contra cualquiera, esto tiene mucho valor si te lo dice alguien que ha sido Nº1 del mundo y ha ganado tantas cosas.

¿Has pensado en añadir una segunda voz al equipo?

Este año colaborará con nosotros mi hermano Sergio, hará 5-6 semanas con él. Yo no puedo hacer cada temporada todas las semanas, así que tenemos también algún que otro nombre mirado, pero todavía no se puede decir.

¿Te ves entrenando a Álex hasta el final de su carrera?

Poco a poco (risas). Nosotros pensamos en ganar, en seguir trabajando, evolucionando año a año. Yo a Álex nunca le escondo nada, todo lo que pienso se lo digo, entre nosotros siempre hay máxima transparencia. Él es un chico muy tranquilo, nos gusta jugar al pádel juntos, organizamos partidos de fútbol, no es una relación que pueda cansar. Le conozco tanto que sé cuándo puedo apretar y cuándo no.

El amor le ha sentado bien.

Le ha sentado fenomenal, le sirve mucho para desconectar cuando se escapa unos días a ver a Katie. Muchas veces estoy yo también con ellos (risas). Katie es muy buena gente, su familia es fenomenal, vino a Alicante unos días y estuvo aquí trabajando muy bien, ha tenido mucha suerte con ella.

De cara al futuro, ¿qué te preocupa?

Lo único que me preocupa es que se lesione. Si él trabaja duro y no se lesiona, no tengo ninguna preocupación con él. Álex tiene claro que tiene que trabajar, luchar y estar a tope cada semana… pero es que aún así puede que no cumpla sus objetivos, porque hay otros 100 tíos que están pelando por lo mismo que él. Pero estoy tranquilo, sé no descansará hasta conseguirlo, tiene una mentalidad de llegar lo más lejos posible.

Te veo confiado.

Yo estoy súper tranquilo. Es un chico súper trabajador, hace caso, no te pone pegas… lo único que no le gusta es correr (risas).

¡Pero si no para!

Pues esa es la idea. ‘Si tú ganas partidos, no corres; si tú no ganas partidos, tendrás que compensarlo de alguna manera y compensarlo fuera de la pista’.

¿Qué objetivo os habéis marcado esta temporada?

Top15. Tenemos en mente volver ahí, aunque sabemos que es difícil. No estamos lejos, pero está todo muy apretado. Es bueno tener objetivos así para crecer, no pasa nada por decirlo, que luego lo consigas o no es otra cosa.

El camino lo conocéis…

… pero sigue siendo igual de difícil (risas).