Análisis de las semifinales femeninas del Open de Australia 2022

Hasta tres mujeres que saben lo que es pisar una final de Grand Slam en las semis del Open de Australia 2022. Analizamos los dos duelos y damos nuestros porcentajes.

Solo quedan cuatro supervivientes en el cuadro femenino del Open de Australia 2022.
Solo quedan cuatro supervivientes en el cuadro femenino del Open de Australia 2022.

El Open de Australia 2022 llega a sus instancias más emocionantes y esperadas con las semifinales en ambos cuadros. En primer lugar será turno del cuadro femenino con las semifinales entre la número uno del mundo Ashleigh Barty y la finalista del US Open en su día Madison Keys. La otra americana, Danielle Collins, se medirá a la campeona de Roland Garros, la polaca Iga Swiatek. Pasamos a analizar estos dos apasionantes choques proponiendo nuestros porcentajes. Vamos allá.

Ashleigh Barty vs. Madison Keys

Espectacular primera semifinal la que podremos ver entre la número uno del mundo y gran favorita del público Ash Barty y la cañonera estadounidense, recuperada para la causa, Madison Keys. ¿Qué podemos decir del camino de Barty? La australiana de Ipswich está sencillamente espectacular, arrolladora incluso. Se viene marcando un torneo inmaculado, sin ceder una sola manga y dando una sensación de solidez y seguridad en su tenis apabullante. Apenas la ridícula cifra de siete juegos es lo más que ha cedido Barty en un solo partido de este primer grande del año. Fue contra Anisimova en cuarta ronda. Lo demás, paseos militares ante Tsurenko, Bronzetti, Giorgi y Pegula. Es cierto que no ha tenido el cuadro más duro del mundo. Pero más cierto aún es que ha demostrado estar muy en forma y Pegula en cuartos ya era una piedra muy a tener en cuenta y la sorteó de manera encomiable. Veremos hasta qué punto le puede la presión habiéndose de nuevo plantado en semis como en 2020.

Enfrente tendrá a una jugadora que llevaba tiempo perdida, entre lesiones y demás problemas buscando de nuevo ese nivel de tenis que le acercó y mucho a la gloria del título de Grand Slam. Aquella final del US Open de 2017 que cedió ante Sloane Stephens, que en vez de suponer una lanzadera para ella, la frenó en demasía. No al año siguiente, que fue realmente bueno, pero no pudo volver a meterse en una final de Grand Slam. Hay que incidir en lo exigente del cuadro de la americana, sustancialmente más complicado que el de Barty. Ya de primeras, tenía delante a una ex campeona del torneo como Sofia Kenin. Fue curiosamente con la chica Qiang Wang en tercera ronda donde estuvo cerca de despedirse del torneo, teniendo que remontar y acabar ganando en la muerte súbita de la tercera manga, ante la ex top 15 asiática. Después, lección de poderío contra todo pronóstico ante Paula Badosa y después frente a Barbora Krejcikova, en dos partidos que se antojaban muy apretados por el corte ofensivo de las dos pero que Madison resolvió con mucha facilidad. Es por ello que la de Boca Ratón viene embalada, sabe lo que estar en estas instancias y la experiencia la tiene, pero no la presión, que será de Barty.

Australiana y americana se han visto las caras en tres ocasiones con un balance de 2-1 para Barty. El último precedente fue en los cuartos de final de Roland Garros en 2019, año en el que la aussie capturaría su título en París. Buenos recuerdos le traerá por tanto, aunque ahora las condiciones son muy diferentes. Por estilos de juego, el contraste es muy acusado. La estratégica, variada y siempre cerebral Barty ante el torbellino de agresividad de la americana Madison Keys. Intentará avasallar desde un primer momento, apretando el revés cortado de la australiana, si bien ese golpe que puede parecer su punto débil, se acaba tornando en muy dañino para sus rivales que suelen jugar a piñón fijo y de una manera similar. Barty tendrá que manejarse con un buen porcentaje de primeros para evitar las bombas de la norteamericana y jugarle igualmente mucho al revés, donde Madison es más errática y tiene menos control de sus palos. Si la australiana logra controlar unos nervios que a buen seguro aparecerán, es la lógica favorita, pero una Keys en estado de gracia, si sigue con ese momento tan dulce en su raqueta, podría complicarle mucho la vida a la número uno del mundo.

Porcentaje: Ashleigh Barty (65%) Madison Keys (35%)

Danielle Collins vs. Iga Swiatek

A priori, mucho más igualada la segunda semifinal de este Open de Australia 2022. Dos jugadoras que si bien no son nuevas en estas lides, no presentan el cartel, especialmente en pista dura, de las anteriores. Un choque realmente atractivo, igual que el anterior, en cuanto a que presentan ambos formas de entender el tenis diametralmente opuestas, y eso no es tan común en el tenis femenino. Empezando por la otra americana que queda en el cuadro, Danielle Collins, es una jugadora del corte de Madison Keys. Tremenda pegadora, escuela americana 100%, jugando siempre dentro de la pista, si hace falta buscando el bote pronto, pero siempre con el patrón de conectar la bola lo antes posible y con la mayor agresividad. Este tipo de juego, cuando se está con plena confianza, es realmente peligroso. Collins ya sabe lo que es estar en la penúltima ronda del Grand Slam oceánico, allá por 2019. La experiencia de ese momento ya la tiene. También tiene el sufrimiento, cosa que Barty y Keys no lo han tenido tanto, sobre la australiana. Dos cómodas primeras rondas, pero después tuvo que remontar ante Clara Tauson un partido que tenía muy feo y también ante Elise Mertens en octavos. Con más claridad sí pudo deshacerse de Alizé Cornet en cuartos de final. Muy irregular, con idas y venidas en sus partidos, pero demostrando un carácter luchador muy a tener en cuenta la tenista de Florida.

Y qué decir de la polaca Iga Swiatek. La campeona de Roland Garros en 2020 se está destapando como una jugadora que es mucho más que una excelsa terrícola. En Melbourne está jugando realmente bien aunque no muestre esa superioridad tan abismal que pudimos ver sobre la arcilla parisina o en otros eventos. En pista dura sufre más, no es un sacadora ni mucho menos, no tiene golpes especialmente planos, siempre con una gran carta de liftado. Pero ha sabido ajustar sus golpes de tierra en tiros que en cemento son igualmente agresivos y daniños. Su derecha con mucho peso es un guante, toda una garantía de éxito y cuando distribuye la bola con ese golpe tiene mucho ganado. Ha tenido un poco de todo en el torneo la polaca, que pasó unas primeras rondas muy bien, pero en las dos últimas ha necesitado mucha brega y fuerza mental para superar los compromisos de Sorana Cirstea y más adelante de Kaia Kanepi, con la que estuvo especialmente en el alambre. Siempre es importante llegar a rondas finales de Slam con ciertos partidos complicados que te dotan de un espíritu de supervivencia muy necesario en situaciones adversas. Y Swiatek las tiene de sobra.

En realidad, tanto Collins como Swiatek han tenido que sudar lo suyo para meterse en las semifinales. No descubrimos nada diciendo que es en la primera semifinal donde a priori está la futura campeona del torneo, habiendo bastante diferencia entre ambos partidos. La americana y la polaca solo han visto las caras en una ocasión, con motivo de los cuartos de final del torneo de Adelaida de 2021, con triunfo de Iga tras retirada en la segunda manga de Danielle. El pronóstico se antoja realmente incierto. Collins mentalmente es más inestable y por ahí Swiatek tiene su baza, si bien la americana tiene un tenis que se adapta mejor a las condiciones australianas, además de que el partido se jugará de noche y la bola pesada de Swiatek no lo será tanto. Llevamos ya unos años de varias tenistas estadounidenses que han sorprendido llegando a la final y tiene pinta de que podría ser esta otra edición en ese sentido. En 2020 fue Kenin, en 2021 fue Brady y ahora, quién sabe si Collins. Swiatek deberá estar preparada para resistir las embestidas de su rival y evitar lo más posible que pegue parada. El juego más variado de la polaca es fundamental, si bien su saque menos potente veremos cómo es aprovechado por la de St. Petersburg. Iga defiende bastante mejor, es más rápida, tiene más consistencia en el fondo de pista y eso puede ser oro ante una jugadora inestable y que juega a rachas como Collins.

Porcentaje: Collins (40%) Swiatek (60%)

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