Nadal firma un inicio ilusionante
El español consiguió un triunfo muy contundente en tres mangas, haciendo gala de buenas sensaciones y sin dar opción alguna a Marcos Giron.
Siempre hay dudas en el arranque de un gran torneo como es el Open de Australia 2022, pero los grandes suelen despejarlas con rotundidad. Es lo que ha hecho en esta ocasión Rafael Nadal, dejando atrás cualquier suspicacia en torno a su estado de forma y poniendo de manifiesto que ha venido a Melbourne dispuesto a conseguir grandes metas. Poco pudo hacer Marcos Giron para frenar el caudal inagotable de tenis que se le vino encima, con un Nadal poniendo la máxima intensidad de principio a fin y reduciendo esfuerzos innecesarios en su camino a segunda ronda. El resultado final fue e 6-1 6-4 6-2 en favor del español, que espera ya a Kokkinakis o Hanfmann en segunda ronda.
La superioridad por parte del español fue manifiesta de principio a fin, abusando de ese estilo de jugador cuya solidez queda diluida ante una leyenda como Rafa. El estadounidense es un buen jugador, con notable movilidad, pero sin los golpes necesarios para poder dominar a un tenista como Nadal, que se sintió muy cómodo con su velocidad de bola y pudo meterse en pista y dictar él continuamente el ritmo. En el primer set salió a por todas y apabulló al norteamericano, mostrándose inconmensurable con su servicio como demuestra el hecho de perder tan solo tres puntos al saque.
Nadal no perdió su saque en todo el encuentro y terminó con 34 golpes ganadores y 23 errores no forzados
Bajó un poco el pistón en el segundo parcial, donde Giron tiró de orgullo para aferrarse al partido e ir a rebufo del balear después de perder su saque en los compases iniciales. Y es que Nadal tuvo la sangre fría de contemporizar un poco cuando se vio con break arriba, centrándose más en su servicio y sin necesitar seguir forzando la máquina. Evitó sustos salvando una de las pocas pelotas de rotura en contra que tuvo en todo el partido y, aunque se mostró algo más timorato en sus ataques, terminó adjudicándose el set y poniendo tierra de por medio.
Era importante terminar el partido con mejores sensaciones y así lo hizo al meter una marcha más en la tercera manga. Volvió a dominar y eludió los coletazos de Giron, que procuró soltar el brazo cuando se vio casi derrtotado, pero Nadal limitó mucho cualquier atisbo de error innecesario y terminó el encuentro con mucha confianza. Triunfo balsámico para un Rafael Nadal que extraerá muchas lecturas positivas de este partido, pudiendo haber adquirido mucho ritmo competitivo y demostrándose a sí mismo que está en disposición de competir al máximo nivel en partidos al mejor de cinco sets.