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Los mejores jugadores del circuito ATP sin un Masters 1000

Tras la conquista de Shanghái por parte de Davidovich, miramos al circuito para tratar de contestar a una pregunta: ¿cuál es el mejor jugador aún sin un Masters 1000?

Aliassime y Musetti, ¿de los mejores sin Masters 1000?

Cuando Alejandro Davidovich levantó el trofeo de campeón del ATP Shanghái 2026, muchos aficionados del circuito reconocieron este triunfo como una señal inequívoca del talento que siempre atesoró. Genios sin grandes coronas ha habido muchísimos desde que la jerarquía actual de eventos apareciese, jugadorazos que nunca pudieron dejar su huella en, al menos, un torneo de categoría Masters 1000.

En décadas anteriores, eso sí, tocar plata en un gran torneo era una tarea casi imposible. El pesado yugo que ejercían sobre estos torneos nombres como Roger Federer, Rafael Nadal, Novak Djokovic o Andy Murray, con la llegada más tarde de dos nuevos alienígenas como Jannik Sinner y Carlos Alcaraz, evitó que el pastel se repartiese en varias porciones, reduciendo casi a migajas lo que muchos querían convertir en festín. Tras una temporada donde las molestias físicas de italiano y español han flexibilizado su reinado, además de años de mayor volatilidad en la parte alta del circuito, muchos aspirantes han aprovechado para sacar tajada y estampar su firma en un gran torneo. Otros, tras años de consistencia en lo más alto o de talento a raudales, aún no lo han logrado. ¿Quién es el mejor jugador del circuito ATP, aún en activo, que todavía no ha logrado un Masters 1000? Trataremos de responder a la pregunta con varios candidatos.

Candidatos a ser el mejor jugador del circuito sin un Masters 1000

Felix Auger-Aliassime: Solo tiene 26 años... pero el mundo del tenis tiene la sensación de que el canadiense ya ha alcanzado su techo. Incluso él mismo, quizás, lo haya sentido así, en vistas de su ruptura con su entrenador de toda la vida, Fréderic Fontang, y la incorporación de un Ivan Ljubicic con el que quiere dar el salto al "siguiente nivel". Número tres del mundo y semifinalista de Grand Slam, que ocho de sus nueve títulos hayan llegado sobre pista dura bajo techo reduce y de qué forma sus candidaturas: solo un Masters 1000 en la actualidad se disputa sobre dicho tapete, y ahí siempre estará la presencia de Jannik Sinner. Quizás su gran oportunidad tuviera lugar en la final de Madrid 2024, en un partido irregular donde no pudo echarle el guante a Rublev. Tiene tiempo para escaparse de esta denominación, pero nadie a día de hoy ha llegado tan lejos sin éxito en los grandes eventos como el canadiense.

Alex de Miñaur: Consistencia, regularidad, presencia asegurada en rondas finales... pero un techo muy claro y una pequeña maldición en este tipo de torneos. Resulta extraño ver cómo Alex apenas ha llegado en dos ocasiones a las semifinales de Masters 1000: en una de ellas fue capaz de avanzar al duelo por el título, pero ahí esperaba un Jannik Sinner con hambre de estrenarse en estos eventos. No termina el australiano de dar el paso adelante en este tipo de torneos, en un contraste sideral con su rendimiento en los ATP 500, donde acumula cuatro títulos y seis finales. Quizás esto encapsule muy bien las fronteras ante las que siempre se chocó a lo largo de su carrera, pero tras ver ganadores sorprendentes a lo largo de los últimos cinco años, sorprende ver cómo Demon jamás fue capaz de aprovechar algún cuadro un poco más abierto.

Frances Tiafoe: La carrera del estadounidense quizás pase un poco desapercibida para el público general: que el grueso de sus grandes actuaciones haya llegado únicamente en Estados Unidos ayuda a ello, pero hablamos de un tipo que ha estado en un par de ocasiones a un solo set de colarse en una final de Grand Slam... y que ya cuenta con dos finales de Masters 1000 a sus espaldas. A un pasito se quedó siempre en Cincinnati, tierra de buenas nuevas siempre para el de Meryland, que persigue ese gran evento que supondría la realización a tantos años de sacrificio. Un talento puro que ha enderezado su camino en 2026, reduciendo los días de pereza al mínimo y postulándose para salir del cascarón en las próximas dos temporadas... pero de momento sin premio aún.

Lorenzo Musetti: A sus 24 años, aún es muy pronto para descartar a un mago que puede desmarcarse del resto en una superficie en concreto. La gira de tierra batida ofrecerá múltiples oportunidades al de Carrara, que necesitará, al igual que su compatriota, que las molestias físicas le den un pequeño respiro para coronarse. Su mejor momento coincidió con el Carlos Alcaraz más bestia y dominador, privándole de morder metal en Montecarlo o Roma, pero la sensación es que Lolo siempre será uno de esos perennes candidatos a abrir la veda en eventos como Mónaco o Roma. Fuera de las superficies naturales, sus posibilidades se reducen, pero quizás sea el mayor talento puro de todos los que a día de hoy aún no han estrenado su palmarés de Masters 1000. 

Matteo Berrettini: Sería fácil volver a apoyarse en las lesiones para hablar de Matteo como uno de esos genios malditos; la crueldad de la estructura de torneos, incluso, podría esgrimirse como factor (qué distinta podría ser la vida del italiano si tuviésemos un Masters 1000 en hierba, eh). Lo cierto es que el italiano se quedó sin aprovechar su mayor ventana de oportunidad, entre 2021 e inicios de 2022, en un momento donde todavía Nadal y Djokovic monopolizaban los grandes torneos: su potencia, velocidad de bola y talento no alcanzaron a pesar de quedarse muy cerca en Madrid 2021, donde perdió un apretadísimo duelo frente a Sascha Zverev. A partir de ahí, luces y sombras para un tipo siempre catalogado como peligrosísimo, pero que ni al mejor de tres mangas ha sido capaz de llevar su palmarés a otro nivel. A sus 30 años, aún hay tiempo para enmendarlo, aunque ya parece menos probable que nunca. Y vosotros, ¿a quién elegiríais? Dejádnoslo en comentarios.