Este domingo se cerró el capítulo de los Masters 1000 de 2021 con la final de París-Bercy, donde Novak Djokovic volvió a rugir más fuerte que nadie y se consagró como el auténtico dominador de esta competición, de este circuito y de esta década. Nada hubiera cambiado si el trofeo hubiese caído en las manos de Daniil Medvedev, pero el serbio se aseguró de que esto no sucediera. Además de las figuras del serbio y el ruso, hoy venimos a destacar cuáles han sido los aspectos a destacar de esta semana de competición y el poso que nos deja de cara al futuro.
1. DJOKOVIC SIGUE AHÍ
Mirando los resultados obtenidos esta temporada basta para comprender que Novak Djokovic era, es y sigue siendo el mejor tenista del mundo, aunque muchas personas creyeron que su derrota en la final del US Open podía cambiar esa ecuación. Un golpe duro para el de Belgrado justo el día donde luchaba por recolectar el Grand Slam, ¿terminaría ese tropiezo con su buena dinámica? Ni mucho menos. Aterrizó en Francia con la obligación de volver a poner todo en orden y eso fue lo que hizo, dejando a un lado a cada rival que osó retarle. Ya en la gran final, ante el Nº2 mundial, remontó un encuentro con dulce sabor a venganza. Por si faltaba algo, queda también atado el Nº1 de final de temporada, el objetivo principal de su participación en París-Bercy. Sigue siendo el rey de manera indiscutible.
2. MEDVEDEV, EL MEJOR SUCESOR
Al igual que con el balcánico, también había muchos ojos puestos en el ruso esta semana. Mucho tiempo sin competir, sin demostrar su talento, sin reflejar de qué manera le habría afectado su gran éxito en Nueva York. Pues oye, la verdad es que le ha sentado de maravilla, porque se volvió a plantar en una final de Masters 1000 y estuvo a un set de inclinar al mejor jugador del mundo. El planteamiento de Medvedev fue perfecto durante toda la semana –que se lo digan a Alexander Zverev– pero el domingo no fue suficiente, o no lo mantuvo el tiempo suficiente– para dominar del mismo a Novak Djokovic. A comienzos del tercer set le vimos con algo de vértigo, sobrepasado por la situación. En fin, se lo perdonaremos esta vez. Daniil sigue siendo, con mucha diferencia, el alumno más aventajado de la escuela del Big3.
3. EL TENIS FRANCÉS TIENE UN NUEVO HÉROE
Puede que sea porque no todos llegan con la misma energía a final de temporada, o puede que sea la energía extra que te da jugar en casa. No sé, quizá sean las dos. Lo que está claro es que no hay edición del Masters 1000 de París-Bercy en la que un francés no dé la nota, hablando siempre en positivo. En esta ocasión le tocó el turno a Hugo Gastón, de tan solo 21 años y en el momento más dulce de su carrera gracias al asentamiento que ha logrado efectuar en el circuito Challenger. Lo que nadie esperaba –como nadie esperó que hiciera segunda semana en Roland Garros 2020– era ver al galo entre los ocho mejores del cuadro en Bercy. Lo hizo además mostrando un gran nivel de tenis, incluso poniendo en aprietos a todo un Medvedev, pero ese día se le acabó la cuerda. Otro buen ejemplo de que el tenis francés sigue teniendo perfiles con los que soñar en el futuro.
4. ALCARAZ, EN PLENA UNIVERSIDAD
Nos hemos cansado de aplaudir y valorar el gran esfuerzo y evolución de Carlos Alcaraz en la presenta temporada, su primer año completo en el circuito profesional. El murciano crece a un ritmo distinto a los demás, dejando una versión mejorada de su tenis en cada partido que juega. En París-Bercy, donde a punto estuvo de ser cabeza de serie, volvió a subir algunos escalones gracias a sus triunfos sobre Herbert y otra hazaña ante un reciente top10 como Jannik Sinner. En octavos de final le esperaba Hugo Gastón y la prensa lo vio claro: el español era el gran favorito. Todos sabemos lo que pasó después, pero nos equivocamos si pensamos que esa derrota no sirvió de nada. Ese ‘fracaso’ le hizo aprender más que sus dos últimas victorias, bastante más. En esa tarde maldita aprendió lo que pasa si no manejas el favoritismo, si no aprietas los dientes con un marcador favorable, si no tiras de orgullo cuando el público no va contigo. Con 18 años, Alcaraz recorre sus primeros años de universidad, donde todavía tendrá que vivir nuevas decepciones para convertirse en el jugador que quiere ser.
5. MUCHO DJOKOVIC, MENOS BIG3
Por último, apoyándonos en el éxito de Novak Djokovic, estamos obligados a repescar los increíbles datos que sigue recolectando el Big3 en el circuito profesional, concretamente, en la categoría de los Masters 1000. Ahora mismo son 37 coronas para el serbio, 36 para el español y 28 para el suizo. Números de auténticos enfermos. Sin embargo, si hacemos balance de todo 2021 (los siete torneos de M1000 que se disputaron), veremos que el Big3 solo pudo gobernar en Roma (Nadal) y en París (Djokovic). Viniendo de un 2020 donde tampoco pudieron amarrar más de dos trofeos, la tendencia es clara y evidente. Cada vez levantan menos copas, pero es que cada vez disputan menos torneos. Esto son buenas noticias para los Medvedev, Zverev, Tsitsipas y compañía que, a falta de dar el salto definitivo en Grand Slam, ven cómo los Masters 1000 empiezan a ser cosa suya.

