Estados Unidos es el país que más dinero debe invertir en tenis formativo. Un centro de entrenamiento en Orlando perteneciente a la USTA, un presupuesto ampliamente superior a todo o a casi todo el mundo y un sinfín de torneos (desde el US Open hasta un M15). Ni hablar del crecimiento del número de chicos que aceptan una beca para estudiar en una Universidad, donde pueden mantener su sueño de ser profesional en algún momento mientras le dedican tiempo a sus carreras universitarias. Si bien hubo un tiempo de sequía y que parece va a continuar un poco más (en Wimbledon se cumplieron 70 Grand Slams sin un campeón estadounidense. El último fue Andy Roddick en el US Open 2003), la luz al final del túnel parece emerger. Lejos quedó la época de Agassi, Sampras, McEnroe, Courier, Connors o Chang, hay una camada de jugadores jóvenes, los famosos llamados Next Gen, que vienen golpeando fuerte la puerta en este 2021 y que más temprano que tarde los tendremos luchando por los títulos más valiosos.
Sebastian Korda, Brandon Nakashima y Jenson Brooskby son los tres exponentes más claros de una generación que marcará el futuro del gigante norteamericano. Más allá de estos casos, es imposible dejar afuera del listado a otros jugadores que podrían terminar de dar el salto en las siguientes temporadas, aunque parece difícil imaginarlos ganando un 'Slam'. Tanto es así que Taylor Fritz (42º / 23 años), Reilly Opelka (36º / 23), Frances Tiafoe (53º / 23), que dijo hace unos días que se ve con las herramientas para ser top10, y Tommy Paul (55º / 24) habría que mantenerlos en consideración. De todos modos, la expectativa radica en sus otros compatriotas.
UN BREVE REPASO DE LA VIDA DE ESTOS TENISTAS
KORDA: 21 años. Hijo del mítico Petr Korda, Sebastian es la máxima promesa del tenis estadounidense. A pesar de algunas dudas que surgieron sobre él cuando no cosechó los mejores resultados en los primeros torneos a los que lo invitaron, desde el regreso del tenis post confinamiento fue uno de los jóvenes con mejores rendimientos. Además, Andy Roddick y John McEnroe hablan maravillas de él.
Actual 45 del ranking, partió este año como el 119º de la clasificación y, en consecuencia, logró avanzar más de 60 puestos con un ranking congelado en gran parte de la temporada. Final en Delray Beach, campeón en el Challenger de Quimper 1, cuartofinalista en el Masters 1000 de Miami (triunfo incluido ante un top10), ganador del ATP 250 de Parma y cuarta ronda en Wimbledon. Fanático de Marat Safin y amigo de Agassi, viene consiguiendo menudos logros en este 2021. Evento a evento parece estar dispuesto a romper un nuevo listón.
NAKASHIMA: 20 años recién cumplidos. Desde el puesto 170 en enero de 2021 al 89 de esta semana. Un progreso notable del nacido en San Diego, California durante los primeros siete meses de competencia. Si bien mostró ciertas flaquezas en la gira de tierra batida, se nota su gran nivel en pistas rápidas: tiene un saque interesante (no tan potente como el de Isner u Opelka), sube bien a la red e intercambia golpes planos con algún que otro cambio de ritmo.
En materia resultados, levantó el Challenger de Quimper 2, superó la durísima qualy de Acapulco y de Wimbledon y metió dos finales consecutivas a nivel ATP (Los Cabos y Atlanta) con triunfos destacados ante Querrey, el propio Isner, Raonic o Thompson. "Creo que en el tenis, por encima de cualquier otro factor, está el juego mental. Esa ha sido mi mayor mejora esta temporada", dijo recientemente en una entrevista. Ya se encuentra sexto en la Carrera a Milán.
BROOKSBY: 20 años. Comenzó la temporada fuera del top300 y actualmente se encuentra entre los 130 mejores. Asimismo, estuvo un mes parado por una lesión que no le permitió competir en la clasificación de Wimbledon. Ganó los Challengers de Potchefstroom 2, de Orlando y de Tallahassee, así como también alcanzó la final del Challenger de Cleveland. Su última gran aparición fue en el ATP 250 de Newport, donde cayó en la final contra Kevin Anderson.
Diestro de revés a dos manos, es un amante del piano y admira a Rafael Nadal por la fuerza mental del español. Cada día se lo nota mejor armado físicamente, tiene una solidez desde el fondo de la pista y puede adaptarse con comodidad a cualquier superficie. De hecho, tuvo grandes resultados en dura, césped y en arcilla (superó la clasificación de Roland Garros).

