Cuando alguien es uno de los mejores del mundo en algo, se erige en un personaje tremendamente interesante y que ofrece titulares bárbaros si se tiene la oportunidad de mantener una charlar tranquila y sosegada con él. Diego Schwartzman ejemplificó esto en una amplia entrevista con ESPN, donde abordó aspectos muy variados de su carrera y la actualidad del tenis. El argentino lleva ya muchos años en la élite y conoce los entresijos de un circuito tremendamente exigente.
- Sus inicios en el tenis y dificultades económicas
"No pude jugar torneos junior porque no tenía plata para ello. Empecé a jugar Futures siendo muy joven en un intento por ir mejorando, fue clave salir de ahí pronto porque no era viable económicamente. Ganabas 200 dólares por ganar una ronda y encordar cada raqueta te salía a 25. Si hacías cinco raquetas te quedabas ya sin margen. Eso te da una idea de lo mal administrado que está el tenis. Se habla mucho del submundo del tenis y te das cuenta de que las instituciones solo quieren que haya 200 profesionales. El 600 del mundo no puede vivir del tenis. Yo tuve la suerte de equipararme a los mejores de mi generación jugando torneos Futures con gente mayor", declara.
- Aspectos técnicos que más ha mejorado
"Ahora mismo soy de los mejores restadores del circuito y me alegra mucho porque desde joven trabajé muchísimo ese aspecto. El saque lo he mejorado mucho, pero sé que puede fallar en cualquier momento y que por mis circunstancias, me van a romper el servicio. Así que me centré en conseguir un resto muy bueno para poder competir con los mejores. Yo siempre tuve un gran revés, pero la derecha he tenido que mejorarla muchísima. Para poder ir creciendo en un entorno tan competitivo, tienes que trabajar muchísimo y estar encontrando argumentos nuevos continuamente. Es fundamental estar a gusto con tu entrenador, ser receptivo a aprender cada día algo nuevo".
- Cómo afronta la competición y qué significa para él el tenis
"Soy tremendamente competitivo, en todo. Cada vez que pierdo a algo, lo único en lo que pienso es en analizar cómo puedo mejorar. A mí me gusta el tenis, pero no puedo jugar para divertirme, solo puedo hacerlo para ganar. Hay cosas que me gustan más en la vida que este deporte, pero disfruto mucho de jugar. El dinero es secundario a este nivel, yo cuando salto a pista nunca pienso en el dinero que puedo ganar o perder en función del resultado. Da igual el rival o la circunstancia, no soporto perder", comentó.
- Ganar en Buenos Aires, un sueño hecho realidad
"Yo me pasé años de mi infancia colándome para ver el torneo porque no tenía ni un chango. Mi viejo siempre hacía algo para que pudiera entrar, a veces iba con mis raquetas a hacer que entrenaba y me quedaba todo el día viendo el torneo. Haber podido ganar este torneo es un sueño hecho realidad", comenta antes de ser cuestionado por los Grand Slam. "Mi torneo favorito es Roland Garros, llevo años haciéndolo bien, pero mientras viva Rafa me parece difícil", desvela entre risas.
- Qué opina sobre Nadal y todo el Big 3
"A veces me pongo vídeos de Rafa y me parece que tiene debilidades, pienso bueno por aquí le puedo hacer daño. Pero tú le ves entrenar, y es que es una animalada. Te da miedo verle en una práctica, su pelota te dobla la mano. Lo más increíble es ver cómo los tres quieren seguir siendo mejores, trabajan para reinventarse, incorporan cosas nuevas a su tenis, es increíble. Lo de Nadal en París le hace bien al tenis, le veo dominando Roland Garros dos años más", sentencia.
- Percepción acerca de Federer
"Cuando juegas contra Roger estando él inspirado, te hace parece estúpido, no puedes hacer absolutamente nada, estás a merced de lo que haga él. A veces juega tan relajada que va dándote puntos y entras en el partido, pero es que da la sensación de que cuando quiere gana. Es un tipo tremendamente educado, con un carisma increíble. Me llevo genial con él, es una persona espectacular".

