Arthur Fils es uno de los nombres de moda en el circuito ATP. No hay ningún secreto, simplemente trabajo duro y un espectacular estado de forma que le llevó a conquistar el Conde de Godó y, por si fuese poco, desafiar a Jannik Sinner en las semifinales del Mutua Madrid Open. Aquel partido, eso sí, no fue como esperaba, siendo claramente superado por el italiano, pero el galo ha aprendido la lección y afronta ahora el ATP Roma 2026 con energías renovadas.
No es tarea sencilla recuperarse de un varapalo tan grande, verte tan lejos de un rival en cuya liga quieres situarte. Si algo tiene Arthur, eso sí, es valentía y arrojo para responder fácilmente, y sus ánimos parecen completamente recuperados antes del torneo italiano. Hasta tal punto llega su confianza y naturalidad que él mismo admite que lo de las semifinales en Madrid fue más parecido a una "masacre"... pero que está disfrutando como un niño pequeño de su nivel y de la tierra batida, y que su plan a largo plazo sigue siendo el mismo: escalar a lo más alto a la cima del ranking mundial, como confesaba en la entrevista previa al torneo a Tennis TV.
Fils se sincera sobre su momento actual, su gran sueño en el tenis y enfrentar a Jannik Sinner
- Balance brutal en la gira de tierra: ¿el secreto detrás de su gran momento de forma?
"Buena pregunta, porque podrían haber sido dos derrotas y ni una sola victoria. Salvé una bola de partido frente a Terence (Atmane, en su debut en Barcelona), tuve tres sets durísimos contra Buse en Madrid... todo podría haberse dado completamente al contrario. En cualquier caso, estoy muy contento con mis resultados en las últimas dos semanas. He jugado a un grandísimo nivel desde Barcelona y estoy disfrutando muchísimo, estoy muy a gusto en tierra batida".

- Jugarle de tú a tú a Sinner en Madrid: cómo fue esa experiencia
"¿De tú a tú? Eso no es de tú a tú, amigo (risas). Más bien fue una masacre, pero perfecto (risas). Fuera de bromas... es un campeón increíble. No ha perdido un partido desde Indian Wells. Demasiadas victorias seguidas, es una locura. Es curioso: cuando saltamos a la pista, ninguno había perdido todavía un partido en tierra batida, y pensaba: 'Todo bien, quizás yo sea el que logre que pierda...' No ocurrió. Aún así, fue una gran experiencia compartir la pista con él. He aprendido mi lección de aquel partido, intenté trabajar en lo que no salió, y espero que la próxima vez en la que nos enfrentemos ponga todo eso en juego. Disfruté de aquel partido, en cualquier caso".
- La firme creencia de que algún día puede ser número uno del mundo: eso, claro, no se ha ido
"Claro que sigo creyendo en ello, por supuesto. Sé que me va a requerir muchísimo trabajo, muchísimo sufrimiento, que el viaje va a ser muy largo, pero sigo creyendo que puedo ser el número uno del mundo algún día. Es mi sueño desde que era pequeño, desde que tenía seis años... no es fácil, no será fácil, eso seguro, pero si sigo trabajando, ¿por qué no? ¿Por qué no creer? Siempre es bueno y positivo creer en tus sueños".
- La importancia de jugar partidos largos y cómo disfruta de batallas como las que ha tenido en la gira de tierra
"Me encanta el fragor de la batalla, la lucha de los partidos largos. En mis últimas primeras rondas he tenido bastantes partidos de esta índole, y todo se trata de la lucha. Como generalmente me gusta jugar partidos largos, los gano. Y, lo mejor: me permite encontrar mi ritmo de cara al resto de torneo. Una vez encuentro mi ritmo en un evento, me considero un tenista difícil de vencer, difícil de derrotar, pero debes encontrarlo, y eso no es sencillo".

