Están llamados a hacer grandes cosas cuando alguno de los grandes favoritos no tienen su torneo. Con jugadores como Zverev, Thiem o Tsitsipas ya eliminados, la segunda línea percibe Wimbledon como una oportunidad manifiesta de poder dar un paso más y hacer algo grande en uno de los torneos más impresionantes del circuito. El jugador belga David Goffin consiguió derrotar sin muchos apuros a Jeremy Chardy por 6-2, 6-4 y 6-3, mientras que Daniil Medvedev si tuvo que sufrir más para avanzar a tercera ronda, tras derrotar a Alexei Popyrin por 6-7 (6), 6-1, 6-4 y 6-4. Otro de los jugadores de segunda línea que consiguió vencer fue el canadiense Milos Raonic que derrotó a Robin Haase por 7-6 (1), 7-5 y 7-6 (4).
La segunda línea no falla en Wimbledon

