A finales de 2017 estaba fuera de las 300 mejores. Mañana luchará por meterse en la final de Dubái y regresar al top30. Es Belinda Bencic, una prodigio del tenis que fue capaz de pisar el top10 con una edad (19 años) en la que sus rivales todavía estaban empezando. Por suerte, el talento natural nunca se pierde y al jugadora suiza ha logrado dejar atrás los malos días para recuperar la sonrisa dentro de la pista. Mañana Elina Svitolina será la penúltima barrera en los Emiratos, una puerta que lleva deseando cruzar desde que las lesiones se la llevaran de la primera fila del teatro.
“Una se siente bien después de algo así. Estoy realmente feliz, estoy de vuelta. Sabía que todavía tenía ese poder dentro de mí, incluso después de haber sufrido tantas lesiones. No se puede regresar y comenzar a jugar genial de inmediato. De lo contrario, no se mostraría lo complicado que es el tenis”, reveló la jugadora de Flawil tras su victoria ante Simona Halep.
Ayer ya había avisado de su candidatura dejando fuera a Sabalenka, hoy ha confirmado que, tras muchos meses, ya está preparada para cosas importantes. “Los jugadores juegan dos o tres años constantemente a este nivel, jugando semifinales o finales cada semana. Una no puede esperar su regreso después de una lesión grave y jugar así de bien. Tuve que volver a mi camino, siempre supe que no había perdido mi tenis, pero me faltaba demostrarlo en la pista y ahora por fin lo estoy consiguiendo”, subraya.

Por un momento, la prensa la subió a los cielos tras conquistar Toronto en 2015. Luego, en los momentos malos, se olvidaron de ella. “No soy una persona que necesite atención todo el tiempo. Si se produce manera natural entonces no me importa, pero nunca es algo que fuerce, no lo estoy buscando. No tengo ninguna problema con estar en la sombra, en realidad me sentó bien. Jugar 25K donde no hay nadie más, solo tú, es una experiencia diferente, sin transmisiones. Allí no hay ningún tipo de expectativa ni atención, así que me sentó bien. Estar aquí de nuevo tampoco me importa, por supuesto, pero no es algo que necesitara urgentemente”, compara la helvética, quien ya comenzó muy bien la temporada levantando la Copa Hopman junto a Roger Federer.
“Creo que para comenzar un regreso así, lo mejor era pasar por los niveles más bajos, porque si no es mucho más difícil. Para una jugadora que estuvo arriba, que luego vuelve de una lesión y se mete en una cancha grande, todo el mundo piensa que tiene que volver a ganar como si nada, que debe ganar aquí y ahora. En mi caso, decidí no utilizar el ranking protegido, preferí comenzar en los torneos inferiores. El objetivo era incrementar mi confianza”, confiesa la actual número 45 del mundo.
Experiencias buenas, experiencias malas, pero todas útiles. Lo sabe Bencic, quien ahora juega con un arma muy poderosa sobre sus rivales. “Todo el mundo debería de pasar por un período así, quizá yo le experimenté demasiado pronto, lo que creo que a la larga será una ventaja. Ahora mismo tengo tan solo 21 años pero me siento muy sabia”.

