Esta edición del Abierto de Australia ha destapado de nuevo a un joven valor del tenis, un año más. Stefanos Tsitsipas es la gran historia del primer Grand Slam de la temporada. El griego se quiere postular en Melbourne como el futuro del tenis mundial y victorias como la conseguida en octavos ante Federer así lo confirman. Junto a él otra 'sorpresa', la del francés Lucas Pouille, que quiere demostrar dos años después que lo de aquel US Open era solo el primer éxito de muchos que tiene que llevar al tenis francés. Sin embargo, más allá de las bonitas historias de Tsitsipas y Pouille, dos colosos se erigen en estas semis como los indiscutibles favoritos en las apuestas y en el corazón de gran parte de la gente para estar en la finalísima del domingo en la Rod Laver Arena: Rafael Nadal y Novak Djokovic. Vamos allá con el análisis de la penúltima ronda del torneo.
Stefanos Tsitsipas vs. Rafael Nadal
La primera semifinal mide las fuerzas de dos jugadores de pura raza, puro genio, auténtico carácter mediterráneo como son el griego y el español. Será el tercer enfrentamiento entre ambos y la primera vez que choquen fuera de una final, esta vez no lo harán por el título si bien el premio podría incluso mayor aquí, especialmente para Tsitsipas. El ateniense tiene ante sí un rival que son palabras mayores, un rival al que no pudo hacerle ni cosquillas en el Conde de Gódo y al que tampoco le pudo robar un set en la final de Toronto el año pasado. Tsitsipas ha ofrecido unos números muy solventes al servicio durante todo el torneo, sacándole de muchos apuros, nunca mejor dicho. Eso y jugar con mucha determinación en las instancias clave de los partidos han sido oro para él. Vive un sueño, un idilio además con la numerosa parroquia griega presente en el torneo por lo que no es conveniente subestimar las opciones de un jugador que con 20 años va sobrado de atrevimiento, tenis y ganas de comerse el mundo.
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Un primerizo en estas lides contra un tenista de leyenda como es Don Rafael Nadal. El malloquín afronta su semifinal número 30 de Grand Slam, tildar esto de salvajada es quedarse verdaderamente muy corto. Sin embargo, y esta es la realidad, Rafa no tiene unos números tan arrolladores en Melbourne. Luchará ante Tsitsipas por estar en su quinta final, otra salvajada, pero solo ha conseguido un título, algo que sorprende. Lo que también sorprende es el excelso nivel que está ofreciendo Nadal por las pistas de Melbourne Park. El de Manacor llegaba al primer grande con muchas dudas físicas tras bajarse de Brisbane por precaución. Ha sabido manejarse con un cuadro favorable y cuando han venido las curvas, las ha atajado con maestría. Tremenda la paliza a Berdych en octavos y gran despliegue ante la sorpresa Tiafoe en cuartos. Llama la atención que el español, dado su estilo de juego, sea el semifinalista con menos tiempo en pista de los cuatro. Las modificaciones en su esquema, si bien ligeras, le han ido a la perfección. Buenas sensaciones con ese nuevo saque y sobresaliente su pegada. Con toda la confianza del mundo y sabedor de haberle ganado los dos precedentes a Tsitsipas, Nadal es el gran favorito por la parte baja del cuadro para llegar a la final.
Novak Djokovic vs. Lucas Pouille
El segundo plato llegará en la jornada del viernes. Duelo inédito aquí entre el 14 veces campeón de Grand Slam Novak Djokovic y posiblemente la raqueta que esté destinada a liderar a Francia en la próxima década, Lucas Pouille. Choque entre dos tenistas sólidos desde la línea de fondo, dos guerreros, y que brindarán un magnífico espectáculo de tenis a buen seguro en el antepenúltimo día de competición en el Australian Open.
¿Qué podemos esperar del seis veces rey de Melbourne? Un indudable favoritismo se cierne sobre Novak Djokovic para estar en su séptima en lo que es claramente su 'major' preferido. Las sensaciones que está transmitiendo el de Belgrado no son las mejores a estas alturas de la película. Si bien su versión es convincente y solvente, parece carente de brillantez, o al menos de una brillantez más regular. Contra Medvedev en octavos no jugó su mejor tenis y no demasiado exigido se vio ante Nishikori en cuartos debido a los problemas físicos del nipón. Pero todos sabemos que Djokovic es un auténtico animal competitivo y que en los momentos culminantes es donde saca su mejor tenis. A su favor tiene, entre otras cosas, su infinita mayor experiencia que Pouille y el hecho de que no ha perdido ninguna de las seis semifinales que ha disputado en el Open de Australia. Es como para confiar en él, ¿no creen?
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Al otro lado de la red Lucas Pouille. Inesperado a estas alturas pero no podemos decir que el francés no hubiera avisado ya previamente de el tenis que atesora. El de La Grande-Synthe se ha reencontrado con sus mejores sensaciones, enterradas y casi olvidadas después de aquel US Open de 2016 donde fascinó con su capacidad de pelea y con victorias como la cosechada ante Rafa Nadal. Pouille se ha despojado en este 2019 de esa depresión en la que entró y de la que parecía no saber salir. El añadido de Mauresmo desde el banquillo está siendo fundamental en este sentido. Un duelo clave en su caminar por Melbourne lo tuvo ante el joven local Alexei Popyrin en tercera ronda donde tuvo que luchar en cinco mangas para avanzar. Después se reafirmó ante un Borna Coric que parecía tener más visos de ganar aquel encuentro y ante Milos Raonic llegó la confirmación de que estábamos ante un renacido Lucas Pouille. Gran derecha, gran saque, correoso, muy físico en su tenis, el galo ha dado muestras en el pasado de que no se amilana antes grandes jugadores y ofrecerá a buen seguro una enorme resistencia al todopoderoso Novak Djokovic en las semis. El hecho de que sea el primer duelo entre ambos puede jugar a favor de él y utilizar este factor para sorprender al serbio.
¿Cómo lo veis vosotros? ¿No dudáis de un Djokovic-Nadal en la final? ¿O hay cabida para una inesperada final?

