En 2026, los Grand Slams han estados rodeados de polémica por el boicot que han decidido hacer los tenistas del circuito ATP y WTA para protestar por el prize money que reciben. Torneos como Roland Garros o Wimbledon han sufrido en sus carnes esta iniciativa, pero el major parisino tiene pensado frenarlo en seco con un cambio en el reparto económico.
Desde hace varios meses, los tenistas han alzado la voz al considerar que el porcentaje de dinero que se llevan de los Grand Slams es considerablemente bajo en comparativa con todo lo que generan, algo en lo que han incidido en ruedas de prensa jugadores de la talla de Aryna Sabalenka o Jannik Sinner. En Wimbledon hubo una reunión para calmar las aguas, y parece ser que tendrá su efecto.
Lo que piden los jugadores es básicamente que los Grand Slam aseguren un 16% de las ganancias destinadas a los jugadores, con una subida al 22% de cara al 2030. Además, los tenistas también piden que los torneos de Grand Slam contribuyan a la financiación de pensiones y atención médica, así como una mayor representación en las decisiones relativas a la organización de los torneos, algo que parece ser que Roland Garros vería con buenos ojos, según The Guardian.

61 millones de euros no son suficientes para los tenistas
Lo cierto es que cada año los Grand Slams suelen subir su prize money respecto al año anterior, pero los tenistas piden más y un reparto más justo. Este año, Roland Garros aumentó un 9,53% su bolsa, llegando a los 61,723 millones de euros en premios en metálico, y aún así la mayoría del circuito ATP y WTA se ha mostrado disconforme.
La realidad es que Roland Garros no es un caso particular, ya que en Wimbledon las quejas continuaron y hubo aquella sonada reunión. Tras años y años aguantando, los tenistas parecen más cansados que nunca y los que realmente lo han pagado son los medios de comunicación, ya que han reducido sus apariciones públicas para que sus quejas se tomen en serio y haya cambios inmediatos.
Por tanto, ahora la pelota está en el tejado del US Open, el último Grand Slam del año, cuyo prize money será mirado con lupa después de todo lo sucedido en los últimos meses. Si la situación no cambia, se espera que las quejas de los jugadores y sus iniciativas sean cada vez más drásticas, por lo que los Grand Slams y los tenistas están destinados a entenderse por el bien del espectáculo.

