El ATP Masters 1000 de Montreal 2026 se presenta como una oportunidad extraordinaria para muchos jugadores ante las ausencias de Jannik Sinner, Carlos Alcaraz y Novak Djokovic. Alexander Zverev parte como principal candidato, pero nombres como Ben Shelton, Daniil Medvedev, Félix Auger-Aliassime y Álex de Miñaur tienen argumentos suficientes para soñar con un título de enorme importancia.
Pocas veces un Masters 1000 ofrece una sensación de oportunidad tan evidente. La ausencia de los grandes dominadores abre un escenario en el que muchos jugadores sentirán que pueden conseguir uno de los mayores éxitos de sus carreras. Habrá que gestionar esa presión añadida y aprovechar un cuadro mucho más abierto de lo habitual. Estos son los cinco grandes favoritos al título en Toronto.
Máximos favoritos al título en el Masters 1000 de Canadá
1. Alexander Zverev, el gran rival a batir
Si hay un hombre sobre el que deberían recaer buena parte de las miradas es Alexander Zverev. El alemán ha recuperado toda la confianza que parecía haber perdido durante una etapa complicada y su título en Roland Garros supuso una liberación enorme. Wimbledon confirmó esa tendencia, llegando hasta la final y demostrando que vuelve a sentirse capacitado para ganar en cualquier escenario.
Su combinación de saque, solidez desde el fondo y capacidad para cubrir pista adquiere una dimensión especialmente peligrosa sobre pista dura. Zverev dispone, además, de una oportunidad magnífica para volver a conquistar un Masters 1000, algo que no consigue desde 2024.
La ausencia de Sinner, Alcaraz y Djokovic cambia inevitablemente su posición en el torneo. Ya no es simplemente uno de los aspirantes: será el hombre al que todos quieran derrotar. Esa condición también supondrá una interesante prueba mental después de haber recuperado el hábito de competir por los grandes títulos.

Zverev sabe perfectamente cómo ganar eventos de esta categoría y llega con una confianza difícilmente comparable a la de prácticamente cualquier integrante del cuadro. Si consigue mantener el nivel mostrado durante los últimos meses, todo lo que no sea verlo peleando por el título supondría una sorpresa.
2. Ben Shelton quiere defender su corona
Hay pocos escenarios mejores para Ben Shelton que la gira norteamericana de pista dura. El estadounidense encuentra unas condiciones ideales para explotar la potencia de su servicio y su agresividad, además de alimentarse especialmente bien de ambientes intensos.
Pero existe un argumento todavía más importante: Shelton es el vigente campeón en Canadá. Ya supo aprovechar el pasado año una situación parecida de vacío de poder para conquistar uno de los títulos más importantes de su carrera y ahora regresa sabiendo exactamente qué necesita para volver a hacerlo.
Su tenis resulta especialmente peligroso cuando puede imponer condiciones con el primer golpe. En una pista dura donde pueda obtener muchos puntos gratuitos con el servicio, Shelton tiene capacidad para reducir enormemente los márgenes de sus rivales y decidir partidos mediante pequeños arreones de inspiración.
Además, llega relativamente fresco física y mentalmente a uno de los tramos de temporada más importantes para sus aspiraciones. La gira norteamericana constituye siempre un momento especial para él y defender con éxito una corona de Masters 1000 supondría un nuevo salto cualitativo en su trayectoria.
3. Daniil Medvedev y una oportunidad para volver a los orígenes
Resulta imposible elaborar una lista de candidatos en estas circunstancias sin incluir a Daniil Medvedev. Por mucho que su presente genere interrogantes, existen pocos jugadores en el cuadro con un historial comparable al suyo en grandes torneos sobre pista dura.
El ruso necesita reencontrarse urgentemente consigo mismo. La ruptura con Thomas Johansson abre una nueva etapa y resulta difícil saber todavía cuáles serán sus consecuencias. Puede terminar siendo la constatación definitiva de un estancamiento preocupante o ejercer como el revulsivo que necesitaba para recuperar sensaciones.

Toronto constituye un escenario perfecto para descubrirlo. La gira norteamericana de pista dura está íntimamente ligada a los mejores momentos de la carrera de Medvedev. Su extraordinaria capacidad defensiva, la incomodidad que genera al resto, su saque y ese tenis heterodoxo que tantos problemas ha provocado históricamente encuentran aquí un ecosistema favorable.
Más que reinventarse, quizá Medvedev necesite una vuelta a sus orígenes. Recuperar esa confianza casi insolente que le permitía convertir cada gran torneo sobre pista dura en su territorio. Sin los tres grandes referentes actuales en el cuadro, aparece una oportunidad que un jugador con su experiencia debería interpretar como inmejorable.
4. Félix Auger-Aliassime, ante una opcion soñada en casa
Puede haber jugadores con mejores resultados recientes, pero pocos tendrán una motivación comparable a la de Félix Auger-Aliassime. Competir delante de su público y hacerlo como segundo cabeza de serie transforma Montreal en uno de los torneos más importantes de su temporada.
El canadiense lleva mucho tiempo persiguiendo un éxito capaz de elevar definitivamente la dimensión de su palmarés. Ha demostrado que su mejor versión puede competir con prácticamente cualquiera, aunque la regularidad sigue siendo una asignatura pendiente.
Toronto ofrece unas condiciones que deberían favorecer su tenis. Si encuentra porcentajes elevados de primeros servicios y consigue tomar la iniciativa con su derecha, Auger-Aliassime puede convertirse en un adversario tremendamente difícil de frenar. Su condición de segundo cabeza de serie debería proporcionarle además una posición privilegiada en el cuadro.
Habrá una presión evidente. Ser uno de los principales candidatos delante de su afición puede convertirse en combustible o en una carga. Si consigue transformar las expectativas en energía positiva, pocas oportunidades mejores tendrá para conquistar uno de los títulos más especiales posibles para un tenista canadiense.
5. Álex de Miñaur busca la frescura necesaria para dar el gran golpe
Quizá sea el candidato menos evidente de los cinco, pero sería un grave error descartar a Álex de Miñaur. El australiano no está completando su temporada más brillante, aunque posee suficientes virtudes para aprovechar un torneo abierto.
Precisamente por eso puede resultar importante lo sucedido durante las últimas semanas. Después de Wimbledon, De Miñaur ha podido desconectar del tenis y vivir un momento especialmente importante en su vida personal con su reciente boda con Katie Boulter. Ese descanso puede proporcionarle la frescura mental necesaria para afrontar con ilusión renovada esta gira.

Su tenis siempre resulta incómodo sobre pista dura. De Miñaur resta bien, se desplaza extraordinariamente y obliga a sus adversarios a jugar constantemente una pelota adicional. En un torneo largo, su capacidad física y esa consistencia pueden convertirse en factores diferenciales. Hay también una cuestión de legado. El australiano lleva años instalado en la élite y acumulando resultados importantes, pero todavía busca un gran título que otorgue otro lustre a su carrera. Conquistar un Masters 1000 sería la recompensa perfecta a toda esa regularidad.
Un Masters 1000 en el que muchos sentirán que ha llegado su momento
La ausencia de Sinner, Alcaraz y Djokovic no solamente aumenta las posibilidades de los cinco grandes favoritos señalados. También provoca que el ATP Masters 1000 de Montreal 2026 presente una igualdad enorme, con numerosos jugadores capaces de aprovechar cualquier resquicio en el cuadro. Zverev parte con cierta ventaja en los pronósticos, pero resulta difícil establecer jerarquías claras en un torneo donde una gran semana puede cambiar la carrera de muchos.
Especialmente interesante será comprobar hasta dónde pueden llegar algunos de los jóvenes que pretenden revolucionar definitivamente la zona noble del circuito. Joao Fonseca, Jakub Mensik, Learner Tien o Rafael Jódar poseen talento y personalidad suficientes para irrumpir con fuerza en un evento de esta magnitud. La ausencia de los principales dominadores supone una invitación perfecta para que alguno acelere su proceso de crecimiento y consiga uno de esos resultados capaces de cambiar su estatus.

Tampoco deberían pasar inadvertidos jugadores ya mucho más contrastados como Flavio Cobolli o Jiri Lehecka. Ambos disponen de armas para competir contra cualquiera y, en un escenario sin favoritos incontestables, encadenar varias victorias puede llevarlos rápidamente a encontrarse ante una oportunidad inesperada de pelear por el título.
Otro de los grandes focos estará sobre quienes llegan necesitados de recuperar ritmo después de haber atravesado problemas físicos. Lorenzo Musetti, Jack Draper y Arthur Fils reaparecen con importantes interrogantes alrededor de su estado competitivo, pero también con un potencial enorme. Si sus cuerpos responden y consiguen encontrar sensaciones desde las primeras rondas, cualquiera de ellos podría convertirse en una de las grandes amenazas del torneo.
A todo ello hay que añadir el nutrido grupo de tenistas norteamericanos que afrontará esta parte del calendario con una motivación especial. Taylor Fritz, Frances Tiafoe y Tommy Paul conocen perfectamente estas condiciones y poseen experiencia suficiente para aprovechar un cuadro abierto. La gira norteamericana acostumbra a sacar una versión especialmente peligrosa de muchos jugadores estadounidenses.
Por eso, hablar de cinco favoritos no significa reducir Toronto a cinco candidatos. Todo lo contrario. La sensación de oportunidad será prácticamente generalizada y puede convertir cada ronda en una auténtica trampa. Sin Sinner, Alcaraz y Djokovic ejerciendo de grandes referencias, las distancias se reducen y los pronósticos se vuelven mucho más frágiles. Zverev, Shelton, Medvedev, Auger-Aliassime y De Miñaur parten con argumentos sólidos, pero pocas veces un Masters 1000 reciente habrá ofrecido tantos aspirantes con motivos reales para pensar que puede ser su semana.

