Sin quitar ojo de lo que pasa en la parta alta de la clasificación y en esa lucha por el Nº1 del mundo, la calma y el reposo nos permite también mirar unos puestos más abajo y ver cómo llegan los nuevos talentos ATP a base de trabajo y constancia. Jaume Munar es uno de los tenistas menores de 22 años que más ha brillado este curso, de hecho, ahí está su candidatura sobre la mesa para disputar el ATP Next Gen Finals de Milan. Empezó el año siendo el 184 del mundo y lo va a terminar dentro de los 80 mejores, una escalada de cien posiciones que obligaba a hacerle un reportaje en condiciones.
“Se suele decir que el tenista convive con un estilo de vida muy duro, pero no nos podemos quejar. Es el estilo de vida que nosotros hemos escogido y hay que intentar disfrutarlo, puedes visitar nuevos lugares haciendo algo de turismo cada día, es una maravilla rodearse de estos jugadores y descubrir nuevas ciudades cada semana”, confiesa el de Santanyi en el Uncovered que la ATP le dedicó hace unos días.

Pero de entre esos maravillosos jugadores de los que se rodea, hay uno que destaca especialmente. “Rafa (Nadal) siempre está intentando ayudarme, él es de Mallorca, como yo, así que es como un amigo. Quiere ver cómo me convierto en el mejor Munar, siempre me lo dice, que lo más importante es dar lo mejor de uno mismo, entrenar y trabajar tan duro como sea posible, enfocarte mucho en tus objetivos y aprovechar al máximo las grandes oportunidades. Para mí es muy especial tener tan cerca de uno de los mejores tenistas de la historia”, subraya el de 21 años.
Muchos partidos especiales esta temporada, pero ninguno como aquel que supuso su primer triunfo ATP. Además, en el Conde de Godó. “Fue un partido realmente importante para mí, uno de los partidos más importantes de la temporada debido a que fue donde realmente pude ver que tenia el nivel para competir contra estos jugadores”, recuerda de Jaume de aquella victoria sobre Joao Sousa. “Además, hace dos años me había roto el tobillo aquí en Barcelona, así que significó un momento inolvidable para mí. Cuando gané busqué rápidamente a mi equipo y mi familia para celebrarlo con ellos, ahora mismo son lo más importante que tengo en la vida”.

Pero aquello solo fue el principio de un gran año que tendría su punto más alto en Kitzbühel… de momento. “Fueron mis primeras semifinales ATP y, sinceramente, me sentí muy cómodo. Este es el camino, disfrutar al máximo cada partido en el tour, todavía tengo 21 años y todo es nuevo para mí, es vital saber exprimir cada momento que aparece en el camino. Tenemos una vida increíble, estamos en los mejores hoteles, en las mejores ciudades, hay que saber valorar todo esto aunque uno esté lejos de casa durante tanto tiempo, lejos de tu familia. Ahora mismo me encuentro en el mejor momento de mi carrera desde que empecé a jugar a tenis”, concluye Munar en este sencillo reportaje.

