Una victoria no tan dulce como debiera ser. Marin Cilic logró por fin inclinar a Rafa Nadal después de varias derrotas ante el balear en un duelo marcado por el altísimo nivel de tenis y finiquitado debido a los problemas físicos del español. Sea como fuere, finalmente será el croata quien se cite con Kyle Edmund en las semifinales del Open de Australia después de una evolución constante, ronda a ronda, que ya le coloca como un claro candidato a salir de Melbourne con el título.
“Ha sido un partido increíble. En algunos tramos del mismo no hemos sido capaces de jugar a nuestro mejor nivel pero al final el deseo de victoria y la fuerza mental ha sido la clave. A veces he estado cerca de romperle el saque, alguna vez incluso lo he logrado, pero ya sabemos cómo es Rafa, es un competidor tremendo. Estoy triste por él, la verdad, no ha sido el final deseado”, respondía el de Medjugorje al micrófono de Eurosport.
“Estoy muy satisfecho de la manera en que jugué, incluso más que del resto de partidos anteriores. He jugado un gran tenis, un alto nivel. Ya con Carreño tuve un partido muy difícil en la cuarta ronda y hoy el comienzo del partido no fue el mejor, con varios errores no forzados en ciertos momentos, pero siempre intenté ser fiel a mi juego y buscar levantarme para presionar lo máximo posible a mi rival. Al final, estoy muy satisfecho con mi rendimiento”, añadía el balcánico, que disputará aquí sus quintas semifinales de Grand Slam.

El final, como indica Marin, no fue el mejor esta noche. “Me di cuenta cuando se tomó el tiempo médico con 4-1 en el cuarto set. Luego nunca sabes hasta qué punto se lesiona un jugador, no estás seguro de si será capaz de volver a pista o de cuáles serán sus posibilidades. Yo intenté seguir con mi plan y continuar jugando bien hasta que al final todo cayó por su propio peso y Rafa pagó las consecuencias. Ha sido algo desafortunado para Rafa, él siempre pelea hasta el final, aunque supongo que ya en pretemporada haya pasado por problemas de este tipo. Luego se le vio aquí muy preparado, jugando realmente bien, pero es muy triste terminar de esta manera”, confesó afectado.
Una polémica que viene ya de tiempo atrás es la del calendario, tan cargado como siempre. Un melón que abrió Nadal en rueda de prensa y que intentó cerrar Marin minutos después. “El calendario lleva siendo así durante muchos años, aunque es cierto que en esta última temporada se dieron muchos más casos, sobre todo en la parte alta de la tabla. Al final nos corresponde a nosotros cuidar nuestros cuerpos eligiendo los horarios adecuados y escuchando cómo responde nuestro físico. Hay muchos torneos por disputar, pero solo algunos son obligatorios, cada uno elige su propia hoja de ruta. Somos muy diferentes, a mí también me sucedió el tener problemas en las rodillas por culpa de las canchas duras, pero ahí entre nuestra responsabilidad de cuidarnos y usar el calendario de la mejor manera posible”, aseguró el croata.
Ahora el horizonte le pondrá en la balanza con Kyle Edmund, partido abierto en el que partirá como favorito. “Esperemos que esta vez vaya mejor. Kyle es un gran sacador, tiene una gran derecha y es capaz de conectar grandes golpes en sus partidos. Voy a intentar sacar muy bien, como hasta ahora hice en el torneo, y a ver si podemos hacer un gran partido. Será una buena oportunidad, posiblemente sea un partido más fácil de jugar que el de Rafa. Seguiré con mi juego sin influir demasiado quien esté al otro lado de la red”, concluyó.

