Andy Murray no está pasando por un buen momento. Los malos resultados que acumula durante todo el 2017 parecen unirse a problemas físicos de consideración en la cadera. Tras su eliminación en Wimbledon 2017 ante Sam Querrey, el británico declaró que tiene que meditar sobre su futuro. "Me sentaré con mi equipo y pensaremos en el largo plazo. Para el US Open quedan seis o siete semanas, así que veremos lo que hacemos. Este año está siendo frustrante para mí", argumentó el británico en rueda de prensa, tal y como informa The Times.
Murray podría plantearse tomar un descanso

