Andy Murray no sale del pozo. El defensor del título en Roma dice adiós a las primeras de cambio, profundizando aún más en una crisis sin solución en el horizonte. El número uno del mundo compareció ante los medios después de un nuevo batacazo, esta vez frente a un deslumbrante Fabio Fognini, ídolo local.
A pesar de la exhibición del de San Remo, ya son 4 de los últimos 5 torneos en los que Murray no ha pisado ni los cuartos de final. Algo ocurre en el tenis del escocés, y él lo sabe. “En Montecarlo podía echarle la culpa a la lesión, pero ya no hay excusas. Simplemente no estoy jugando bien. Las dos últimas semanas han sido duras, no estoy jugando bien. Necesito averiguar qué sucede y tratar de solucionarlo”, afirmó un crítico Murray. No obstante, el de Dunblane “no cree que la presión del número uno tenga algo que ver”.
La movilidad sobre la pista ha sido uno de los pilares fundamentales sobre los que Andy ha edificado su éxito. No obstante, este parece ser uno de los problemas que están mermando su tenis. “Está claro que en las últimas semanas no me estoy moviendo bien. Mi movilidad ha sido una gran ayuda en los últimos años, pero ahora es un problema”.
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Elegante, el vigente campeón romano, no dudo a la hora de alabar el brillante juego que su rival desplegó sobre la pista. “Pude hacer las cosas muchas mejor, pero su inicio de partido fue muy bueno. Golpeó la pelota muy delante, jugando muy cerca de las líneas y dominando durante la mayoría de los puntos”, admitió.
Como en todas las comparecencias de la jornada, Sharapova y las wild cards volvieron a estar sobre la mesa, un tema del que el británico está cansado. “He hablado de este tema todas las semanas durante los cinco últimos meses. Estoy harto”, concluyó.

