No hay que remontarse mucho tiempo atrás para ver comportamientos de hostilidad del público francés hacia Rafael Nadal. Han sido asiduos los momentos en los que los franceses han abucheado al mallorquín, sobre todo en Roland Garros, mientras apoyaban sobremanera a su rival, no importaba quién fuese. Pero anoche, ante Anderson, el público se volcó con él y le llevó en volandas a la victoria.
Un chico de Manacor de sólo 19 años se hacía por primera vez con el trofeo en Roland Garros allá por el año 2005. Desde entonces, Rafa fue repitiendo victoria año a año y conforme fue pasando el tiempo, la hostilidad del público francés hacia el español iba en aumento. Eran constantes las muestras de poco cariño que los franceses le dedicaban a Rafa, con abucheos entre puntos y ánimos desmesurados a sus rivales. Recordado fue el partido de 2009 ante Soderling, donde Nadal caía derrotado por primera vez sobre la arcilla del Bois de Boulogne. El público cantó la victoria casi como si hubiese sido la de un francés el último domingo de competición. Este comportamiento hizo explotar a Toni Nadal, que declaró tras el encuentro:"los franceses nos tienen envidia. El público parisino es bastante estúpido y les molesta que un español triunfe aquí. La gente que fundamenta su felicidad en la derrota de alguien, me parece que tienen una felicidad muy pobre".

Los siguientes años siguieron viendo a Nadal triunfando en Paris. Cómo olvidar aquél duro encuentro de primera ronda del año 2011 en Roland Garros donde Nadal tuvo que tirar de cinco sets para derrotar a John Isner. Aquél día, la grada se postuló de nuevo en contra del español llegando al extremo de mala educación con comportamientos fuera de lugar. El manacorí llegó a descentrarse y ponerse más nervioso de lo normal viendo cómo el público celebraba sus fallos, casi como si estuviera en Copa Davis. Tampoco se libró de los silbidos y los gritos de apoyo a su rival en 2013 cuando sufrió, también en su debut, ante Daniel Brands. Gritos de "Allez Daniel" fueron habituales durante los cuatro apretados sets que duró el partido.
Este comportamiento no ha pasado desapercibido para nadie, incluso tenistas franceses como Mahut o Benneteau se mostraron decepcionados por el trato que Rafa tenía por parte del público en París. Pero a pesar de todo eso, Nadal jamás ha tenido una mala palabra para los aficionados franceses. Nunca ha criticado al público parisino sino todo lo contrario, cada año que hablaba como ganador en Roland Garros, siempre agradecía a aquellos que le apoyaron e incluso el año pasado se atrevió a decir un par de palabras en francés, intentando conseguir conquistar los corazones de los franceses.

En un año como el 2015 en el que Rafa ha pasado por malos momentos, parece que definitivamente el público francés ha enterrado el hacha de guerra y durante el partido de cuartos de final de Roland Garros, en el que Nadal perdió ante Novak Djokovic, ya se pudo ver que la gente estuvo mucho más calmada con él a pesar de que Nole fue por delante durante casi todo el partido. No hubo comportamientos feos por parte del público y cuando se consumó la victoria del serbio, los aplausos pudieron llegar a considerarse incluso tímidos. Nada que ver con lo ocurrido en esa misma pista en los años anteriores.
La confirmación de este cambio de actitud del público parisino con Nadal parece haberse hecho efectiva esta semana durante el Masters 1000 de Paris Bercy. Anoche, en el partido entre Anderson y Nadal en el que el sudafricano le puso las cosas muy difíciles al mallorquín, donde llegó incluso a disponer de match point a favor, en ningún momento el público fue en contra de Nadal. Todo lo contrario. Llevó en volandas al español y celebró su remontada, dándole ese cariño que durante tantos años faltó.
Parece pues, definitivo que Paris por fin sacó esa bandera blanca tan gastada de derrotas y confirmó anoche que ya no odia a Nadal. Desde luego, nunca hubo motivos para que así fuera.

