El tenis se despide de Estados Unidos y de la pista dura durante cuatro meses. El Miami Open 2026 ha sido el punto final de una gira estadounidense de pista dura donde Jannik Sinner y Aryna Sabalenka han brillado por encima del resto, tanto que ambos han conseguido su primer Sunshine Double (ganar en Indian Wells y Miami Open en el mismo año).
Pero antes de olvidar este Miami Open 2026, que siempre genera más polémica que espectáculo, analizaremos lo acontecido en los diez días que duró el torneo. No solo trataremos los éxitos del italiano y de la bielorrusa, también se analizarán la situación de Carlos Alcaraz e Iga Swiatek, así como la esperanza de Rafa Jódar y Martín Landaluce, o la regularidad de Victoria Mboko.

Un Miami Open 2026 que deja varias certezas antes de la gira de tierra batida
1. Sinner, Sunshine Double con un saque elogiable
Un autentico paso adelante el que ha dado Jannik Sinner con su servicio, y en menos de un año. El italiano, cuyo gran talón de Aquiles era su primer servicio, se marcha de Miami con un promedio de 11,7 aces por partidos y un 86% de puntos ganados con su primer servicio. Y sobre todo, con la sensación de que ha dejado completamente atrás el bache de Australia y que va a por todas en una gira de tierra batida en la que puede recuperar el número uno en Montecarlo.
2. Sabalenka, reina absoluta
Si bien cedió en la final de Australia y no jugó en la gira de oriente próximo, fue llegar a Estados Unidos y reencontrarse con su mejor versión. La número uno del mundo también consiguió su primer Sunshine Double y su dominio en el ranking WTA es cada vez más insultante. Aunque Elena Rybakina parezca la única capaz de incomodarla hoy en día, la sensación que transmite la de Minsk es la de estar un peldaño por encima del resto.
3. Alcaraz y la necesidad de un descanso
El número uno del mundo está pagando los costes de un inicio de año para el recuerdo. Sumó dos títulos (Open de Australia y Doha) y encadenó 16 victorias consecutivas, pero desde su llegada a Indian Wells se le vio falto de chispa, mientras que en Miami volvió a sentirse saturado mentalmente, lo que evidencia que un calendario tan apretado y con la gira de tierra batida a la vuelta de la esquina hace del Miami Open un torneo complicado de gestionar para el español.
4. Fils está recuperado y preparado para dar un paso más
Había preocupación y dudas en el regreso a las pistas de Arthur Fils en febrero, pero las ha disipado todas de un plumazo. Ya dio indicios de una plena recuperación al llegar a la final de Doha, y en esta gira de pista dura estadounidense se confirma. Cuartofinalista en Indian Wells y semifinalista en Miami, tras más de ocho meses de parón. Aunque todavía tiene que dar ese salto en los partidos importantes, ya nadie habla de su lesión de espalda y lo que tardará en encontrar su nivel, sino en lo que tardará en llegar al Top 10 y ganar un gran título. Esa es la mejor noticia que puede dar el francés.
5. Landaluce y Jídar, las nuevas esperanzas españolas
En un momento en el que preocupaba la situación del tenis español, más allá de Carlos Alcaraz, las dos promesas madrileñas se convierten en las nuevas esperanzas. Jódar, de forma más progresiva, ya ha roto el techo del top 100 y es el número 89 del mundo. Mientras que Landaluce, que no terminaba de despegar en los últimos meses, se ha liberado en Miami, llegando a todo unos cuartos de final y deshaciéndose por el camino de jugadores de la talla de Luciano Darderi (19º en el ranking ATP), Karen Khachanov (15º) y Sebastian Korda (42º). Además, estrena su mejor puesto en la clasificación: 106º clasificado y un chute de motivación enorme para la gira de tierra batida. Los escuderos que se reclamaban para Alcaraz empiezan a afilar sus espadas.
6. Lehecka y una semana que llama al optimismo
Jiri Lehecka ha sido la gran sorpresa del Miami Open. No solo por llegar a su primera final de Masters 1000, sino por la forma en la que lo ha conseguido, sin ceder su servicio hasta la final. El checo ha demostrado que tiene tenis para codearse con los mejores, ahora solo falta que llegue una regularidad necesaria y las lesiones le respeten. Si lo consigue, el Top 10 no es ninguna quimera.
7. Mboko destrona a Andreeva y ya es la líder de su generación
El fulgurante arranque de la carrera de Mirra Andreeva con 16 años eclipsó al resto de tenistas de su misma generación que también tenía una gran proyección. Más todavía cuando el año pasado se hizo con los WTA 1000 de Dubái e Indian Wells con 17 años. Sin embargo, Victoria Mboko parece haberle comido la tostada, no solo por tener el cara a cara su favor (2-1), ni tener ahora un mejor ranking (9ª por el 10º de la rusa), si no por la sensación de regularidad y tranquilidad que desprende la canadiense, y que ahora mismo Andreeva no transmite.
8. Swiatek necesita un cambio de rumbo
Este Miami Open también ha servido para observar que Iga Swiatek sigue abonada en una crisis de juego e identidad. De hecho, rompió una racha histórica en la que sumaba 73 victorias consecutivas en su primer partido de cada torneo. Pero no es este el hecho que preocupa, sino la sensación de que no tiene alternativas a su juego y que no solo se ve inferior a Aryna Sabalenka, ahora la brecha también la sufre con varias tenistas más. De momento, ya ha tomado la primera decisión, terminar su relación profesional con Wim Fissette.
9. Fonseca ya sabe lo que le espera
La gira de pista dura estadounidense ha sido el termómetro perfecto para saber en qué estado se encuentra el tenis del brasileño. Miró de tú a tú a Jannik Sinner en Indian Wells y también a Carlos Alcaraz en Miami, empieza a cumplir con las expectativas, pero se ha demostrado que todavía está un peldaño, o varios, según cada uno, por debajo del español y del italiano. Aun así, ya sabe la receta para vencerles.
10. Gauff reaparece a tiempo
La finalista del Miami Open estuvo muy cerca de no participar en el torneo de su casa. Las sensaciones que dejó en Indian Wells, sumado a su lesión, hicieron que su equipo le recomendará saltarse el torneo de Florida y poner el foco en la tierra batida. Pero el hecho de jugar en un torneo casi local, le hizo probarse, y menos mal que tomó la decisión, porque, aunque todavía está lejos de su mejor versión, plantó cara a Sabalenka en la final y le sirve de un rodaje perfecto para la gira de polvo de ladrillo, donde defenderá el título de campeona de Roland Garros.

