Hace bien Stefanos Tsitsipas en ser así de sincero, aunque seguro que sus declaraciones no caerán bien a más de uno. El griego, que jamás ha viajado a los torneos de Sudamérica en la gira de febrero, ha confesado cuál es el motivo de esta decisión.
Y el motivo no es otro que el dinero, así de claro. Si Stefanos Tsitsipas no ha estado nunca en Buenos Aires, Río de Janeiro o Santiago de Chile es porque estos torneos nunca le ofrecieron el dinero que él esperaba, o al menos, no lograron igualar las cantidades que sí le ofrecían en otros lugares del mundo. En una entrevista reciente con CLAY podemos escuchar al heleno explicar al detalle cuáles son sus principios a la hora de escoger las paradas de su calendario, siendo el factor económico el que más peso suele tener en caso de duda.
“La realidad es que nunca he recibido buenas ofertas para ir a jugar esta gira”, señala el tres veces finalista de Grand Slam, sin temor al qué dirán. "Al final, cuando la brecha financiera es tan grande, uno no tiene otra opción que la de seguir apostando por aquello que pueda respaldar tu carrera. Me encantaría jugar allí, por supuesto, siempre ha sido mi sueño visitar America del Sur, muchas veces escuché que tiene cosas maravillosas al respecto”, reconoce un Stefanos que a sus 30 años tiene bien definidas sus prioridades.
Es curioso porque al griego le encanta la tierra batida, una superficie que siempre le suele sacar la sonrisa cuando llega la primavera, pero en el mes de febrero no es lo mismo. Sin embargo, lo que no es lo mismo es la factura que recibe. De ahí que acumule nueve participaciones en Rotterdam, dos en Doha, cinco en Dubái, seis en Marsella, dos en Sofía, una en Montpellier, una en Los Cabos o tres en Acapulco. Parece que en Centroamérica sí pagan los billetes necesarios, pero de ahí para abajo es imposible negociar.

“He de ser sincero y también honesto: desde un punto económico, creo que es comprensible que elija otros destinos cuando llega el mes de febrero antes que los torneos de Sudamérica. Supongo que todos los jugadores dentro del vestuario eligen sus torneos basados en estas garantías, así es como funciona el tenis”, asegura el ateniense, que tras su último tropiezo en Dubái le veremos salirse del top40 por primera vez en mucho tiempo.
¿Jugará Tsitsipas algún día la Gira Dorada Sudamericana?
Quién sabe, quizá nunca fue una cuestión de superficies. Que esas ganas que muestra el circuito de que los torneos en Sudamérica se cambien a pista dura sean realmente una tapadera y lo que de verdad supone un problema es la poca fuerza económica que tienen para atraer a los mejores. Lo que está claro es que nada de esto suma para que Argentina, Brasil o Chile tengan asegurado un lugar en el futuro de un tour donde el dinero manda, como en casi cualquier reducto de la sociedad.
“América del Sur nunca me ha ofrecido un trato lo suficientemente bueno para considerar esta opción seriamente. Oriente Medio siempre ha sido mucho mejor para mí en términos de tarifas y apariencia. También está la gira por Europa bajo techo, quienes también me han proporcionado fuertes incentivos financieros. Al final esto marca la diferencia”, subraya Tsitsipas, al que seguirán teniendo que ver solamente por televisión por algunas zonas del planeta.

