Robin Montgomery está protagonizando en el WTA s'Hertogenbosch 2026 una de las historias del año en el circuito femenino, ya que se ha metido en la final viniendo desde la qualy y siendo la 484 del mundo, lo que le permitirá dar un salto de gigante en la clasificación y de paso le devolverá la confianza tras superar una importante lesión de muñeca.
Para quien no conozca a la tenista estadounidense de 21 años, hay que destacar que viene de la JTCC en Maryland, al igual que tenistas de la talla de Frances Tiafoe, Hailey Baptiste o Denis Kudla. Llegó a entrar en el top 100 en el puesto 95, pero sufrió esa desafortunada lesión de muñeca en la fase clasificatoria de Wimbledon en 2025 y a partir de ahí vio cómo su carrera se estancaba durante nueve meses.
484 - Excluding unranked players since the Tier format's introduction in 1990, Robin Montgomery (#484) is now the third-lowest ranked player to reach a WTA-level event final. Run.#LibemaOpen | @LibemaOpen @WTA pic.twitter.com/JNrzGKSJBr
— OptaAce (@OptaAce) June 13, 2026
Montgomery hace historia en s'Hertogenbosch
El torneo que está realizando en s'Hertogenbosch es digno de admirar, ganando a rivales de la talla de Alja Tomljanovic o Daria Snigur sin ceder un set, y logrando 25 aces en sus dos últimas victorias. Su servicio es un filón y su confianza está por las nubes, por lo que será una dura oponente para Barbora Krejcikova en la final del domingo. Una ex campeona de Wimbledon contra una joven que tiene ganar de volver a irrumpir en la parte alta de la clasificación.
De hecho, Montgomery se ha asegurado salir del torneo en el puesto 240 del ránking WTA, y si gana la final irrumpiría en el top 200. Además, se ha convertido en la tercera tenista de la historia con menos ránking en llegar a una final WTA, lo que convierte su historia en algo aún más impresionante. Todas las miradas estarán puestas en ella para los próximos torneos, ya que seguramente reciba alguna wildcard que le permita volver a unas posiciones a las que por talento y proyección pertenece.

