Jódar y Landaluce, ¿realidad o ilusión en hierba?

Analizamos el recorrido previo, calendario y opciones reales de triunfo de las dos puntas de lanza del tenis español en los últimos meses. ¿Mantendrán su éxito en una nueva superficie?

Carlos Navarro | 12 Jun 2026 | 14.19
twitter tiktok instagram instagram Comentarios
Preferir Puntodebreak en Google
Jódar y Landaluce, ¿nos ilusionan en Wimbledon?
Jódar y Landaluce, ¿nos ilusionan en Wimbledon?

Streaming ATP Stuttgart en directo
🎾 Ben Shelton vs Sho Shimabukuro
  1. Entra aquí y regístrate en Bet365
  2. Haz tu primer depósito de mínimo 5 €
  3. Entra en la sección «Directo» y ve todos los partidos
Ver partido en Bet365

Cerrado el capítulo de la tierra batida, el tenis vira hacia un nuevo horizonte y entra en una de las giras más singulares y únicas de la temporada. La hierba, el césped: un nuevo desafío, especialmente para los jóvenes, por las particularidades de un tapete que apenas se utiliza durante un mes de competición y sobre el que buena parte del circuito apenas tiene experiencia previa. Bote más bajo de la bola, más importancia de los puntos cortos, condiciones cambiantes conforme avanzan las semanas... y la ilusión por bandera para dos nombres que, por mimbres y potencial, deberían acabar cuajando grandes resultados en hierba a lo largo de su carrera: Rafael Jódar y Martín Landaluce.

Sus giras de tierra han sido esperanzadoras y les han colocado como las dos puntas de lanza del tenis español. Con la lesión de Carlos Alcaraz y la inestabilidad que rodea a Alejandro Davidovich, buena parte del público coloca sobre los dos madrileños las expectativas de firmar buenos resultados en la gira de hierba, si bien su juventud y relativa inexperiencia hace que la ilusión sea el término más adecuado a emplear. ¿Cuál es el potencial de Rafa y Martín en césped? ¿De verdad podemos pensar en grandes resultados tras una de las transiciones más difíciles para cualquier tenista joven?

¿Qué opciones tiene Jódar en la gira de hierba?

Rafa Jódar vuelve al césped dos años después. Sí, como lo han oído: durante 2025, el madrileño no pisó ni una cancha de hierba, dando los primeros pasos de su trayectoria profesional en torneos de menor categoría mientras el tenis universitario descansaba. Por ello, Rafa quiere acumular todo el kilometraje que pueda antes de Wimbledon, apuntándose a dos torneos de preparación, Queen's y Eastbourne. Sabe que tiene armas para deslumbrar en Londres... pero necesita tiempo de adaptación.

Eso sí, no será la primera vez que el de Leganés haga acto de presencia en la Catedral del Tenis: ya estuvo allí en 2024, disputando el torneo júnior, en el que llegó a cuartos de final. Antes, por cierto, se alzó con un trofeo en el Júnior de Roehampton: su balance antes del profesionalismo era de 10-1 en la superficie, señal más que de sobra de estar muy preparado para desplegar un tenis más que apto para el césped.

Jódar quiere romper expectativas en su primera vez como profesional en césped. Fuente: Getty

Eso sí, debemos ir con pies de plomo. Son muchos meses sin jugar en césped, una superficie que te exige una movilidad y unos apoyos muy diferentes. En principio, hay aspectos del juego de Jódar que deberían trasladarse a la hierba a las mil maravillas: flexiona genial las piernas para jugar por abajo por la zona de revés, sus restos pueden ser devastadores, juega bien a la altura de la cintura o inferior y su voluntad ofensiva y largas extremidades deberían permitirle dominar los puntos con aún más frecuencia. Eso sí, quizás su derecha pueda verse apurada por tenistas de juego muy plano: es el golpe al que más spin mete, dándose margen para acelerar las revoluciones de la pelota, con una trayectoria más propia de la tierra batida o de la pista dura.

Es pronto para pedirle a Jódar grandes golpes, aún, en hierba. Todas las promesas necesitaron de cierto margen de adaptación y firmaron derrotas ante tenistas más experimentados sobre este terreno, y lo normal es que Rafa necesite tiempo para arrancar... eso sí: en el futuro debería ser un verdadero problema, especialmente si incorpora el revés cortado a su repertorio técnico. Ilusión moderada sería un buen diagnóstico: un buen torneo en Eastbourne o Queen's, los catalizadores perfectos para Wimbledon.

¿Qué opciones tiene Landaluce en la gira de hierba?

Pocos jóvenes pueden presumir de tener un balance positivo en una superficie sobre la que tienen tan poco de adaptación. Martín Landaluce es uno de ellos, y esta misma semana ya ha demostrado el motivo. Su actuación en Stuttgart, sumando una victoria ante un especialista como Herbert y robándole un set y llevando al límite a Taylor Fritz, es una buena muestra de su inmediato presente en una superficie que le permite sacar a relucir grandes victorias.

Al igual que Rafa, el periplo del madrileño por la hierba en el circuito júnior fue absolutamente rompedor. Dos títulos en torneos júnior previos a Wimbledon, incluyendo victorias sobre Michelsen y Fonseca, y semifinales en la Catedral del Tenis, dejando por el camino a Learner Tien. Su equipo siempre tuvo buen ojo: sabía que el potencial de Landaluce en hierba puede ser ilimitado, y ya el año pasado optaron por prepararle debidamente disputando un par de Challengers antes de jugar la fase previa en Wimbledon.

Landaluce, dispuesto a lograr grandes éxitos en hierba. Fuente: Getty

Hizo semifinales en uno de ellos y demostró que estaba preparado para ganar cuando su juego y su mentalidad madurasen. Ahora, con un Landaluce más templado y valiente en momentos importantes, el estirón a nivel clasificatorio ha llegado... y el césped parece la catapulta perfecta para él. Mucha palanca para entrar con la derecha invertida, revés muy sólido, tenis mucho más plano (su bola bota más baja) que, por ejemplo, el propio Jódar, un saque que se ve beneficiado por la rapidez de la superficie, longitud y envergadura perfectas y capacidad para cambiar rápido con el paralelo. Su tipo de bola puede causar estragos en esta superficie, tiene más experiencia que otros jóvenes y llega en el mejor momento de su carrera deportiva.

En principio, la receta indica éxito de todas todas. Esperando aún a poder acceder, por alguna baja, a un lugar en Halle, si el sorteo es benévolo en Wimbledon con el madrileño podríamos, incluso, soñar con avanzar de nuevo a una segunda semana de Grand Slam. Su tenis posee el mix perfecto para llegar lejos a lo largo de su carrera en este tapete... y este podría ser el año perfecto para empezar a demostrarlo. ¿Nos ilusionamos?