Carlos Alcaraz y Karen Khachanov nos han regalado una gran batalla en los cuartos de final del ATP 500 de Doha 2026, donde finalmente ha sido el tenista español el que se ha llevado la victoria por un marcador de 6-7(3) 6-4 y 6-4, tras dos horas y media de partido. A Carlos le tocó sufrir, pero alarga su racha invicta en 2026 a diez victorias consecutivas.
Karen Khachanov fue un rival más que digno para Carlos Alcaraz, hasta el punto de que por momentos el número uno del ránking ATP parecía estar sin respuestas y visiblemente frustrado. Sin embargo, como suelen hacer los tenistas de su calibre, acabó encontrando soluciones para darle la vuelta al encuentro y acceder por primera vez a semifinales del ATP Doha, donde hasta ahora su mejor resultado eran los cuartos de final del año pasado.
Khachanov gana el primer set a Alcaraz en el tie break
El encuentro comenzó con Alcaraz muy enchufado, sólido al saque y agresivo al resto. De hecho, en el segundo juego el número uno del mundo ya tuvo la primera bola de break, pero Khachanov logró salvarla para mantener la igualdad, que se extendería hasta el ecuador de la primera manga. Con 3-3, fue el tenista ruso el que tuvo un 15-40 que ponía contra las cuerdas a Carlos, que jugó al límite para salvar ambas y meter presión a su rival de cara al siguiente juego.

De hecho, otro 30-40 cayó en favor de Alcaraz tras sufrir al servicio, pero Khachanov se apoyó en su saque para evitar la rotura de servicio. Como si de un bucle se tratase, con 4-4 Carlos se volvió a complicar con el servicio tras ir 40-15 arriba, una nueva bola de break que salvó con un revés paralelo prodigioso que provocó una risa nerviosa en el tenista ruso. El encuentro cada vez se ponía más bonito, y los puntazos estaban a la orden del día.
Tras uno de esos grandes peloteos llegaría la polémica del partido, cuando la juez de silla le señaló un warning por tiempo a Alcaraz más que discutible que encendió la mecha del número uno. Aún así llegó a tener bola de set con 5-4 a favor, pero de nuevo Khachanov estuvo fino al saque. Finalmente, la primera manga se decidió en el tie break, donde el jugador español estuvo más fallón de lo debido y Khachanov sacó su magia a relucir para apenas ceder tres puntos. Tocaba remar.
Alcaraz reacciona y se lleva la segunda manga
El segundo set comenzó con la misma igualdad que se había desarrollado el primero, sobre todo por la solidez al servicio demostrada por ambos tenistas. Sin embargo, la reacción de Alcaraz no se hizo esperar. Un despiste de Khachanov al saque fue sinónimo de la primera rotura del partido, que daba al tenista español la ventaja necesaria para jugar más suelto desde la línea de fondo y no dar tregua al tenista ruso, que hasta ese momento parecía infranqueable.

En esa misma dinámica avanzó el segundo set, ya que Alcaraz no le concedió a Khachanov ni una sola bola de rotura. Es más, con 5-3 fue el murciano el que tuvo bola de set al resto, aunque poco pudo hacer ante el saque a la T que se inventó el tenista ruso. Finalmente, Carlos cerró en blanco con su servicio para poner el 6-4 y las tablas en el marcador, en un set mucho menos vistoso que el primero pero donde tiró de oficio para mantenerse vivo en el encuentro ante un Khachanov visiblemente cansado.
Alcaraz consuma la remontada ante Khachanov
Como si de un calco de los sets anteriores se tratase, los cuatro primeros juegos del set se desarrollaron sin demasiada preocupación para el que sacaba. Eso sí, con 2-2 Alcaraz tuvo un 30-40 que auguraba la primera rotura de la manga definitiva, pero de nuevo Khachanov se apoyó en el saque para resistir contra viento y marea. Al menos eso parecía, ya que a la segunda el número uno del mundo no falló con un passing cruzado tras el que se llevó el dedo al oído en un gesto que ya es marca de la casa.
Desde ese momento, Alcaraz se hizo amo y señor del encuentro, acabando el partido con otro break que puso el 6-3 definitivo en el marcador, lo que además significa su primera participación en las semifinales de este torneo. Ahí le espera Andrey Rublev, vigente campeón del torneo, que todavía no ha perdido ningún set y se antoja como una prueba de fuego. El tenista español deberá estar muy sólido si quiere poner en problemas al tenista ruso, para sumar otra final más e impedir que Sinner se le acerque en el ránking.

