La United Cup 2026 ya tiene nuevo campeón y es Polonia, un equipo que por fin logró convertir en título la experiencia acumulada tras caer en las dos finales anteriores. En Sídney, el conjunto polaco firmó diez días de máxima exigencia, culminados con una victoria histórica que refuerza el crecimiento del tenis dentro del país. Liderados por Iga Swiatek y Hubert Hurkacz, y sostenidos por un bloque unido dentro y fuera de la pista, los polacos levantaron un trofeo muy especial.
Un título construido desde el grupo
El primero en poner voz a la victoria fue el capitán del equipo, Mateusz Terczynski, que destacó el carácter especial del triunfo tras dos intentos fallidos. "Es nuestra tercera final y esta sabe especialmente bien, sobre todo con un equipo así, con todos unidos y apoyándonos pase lo que pase. Ha sido un auténtico esfuerzo colectivo. Solo puedo dar las gracias a todos, estamos súper felices", comentó el capitán.

Un sentimiento compartido por Hubert Hurkacz, uno de los grandes protagonistas del torneo y además en su primer evento tras regresar de una grave lesión que le mantuvo 7 meses alejado de las pistas. "Es algo increíble, obviamente a nivel personal, pero también es un día enorme para Polonia y para el tenis polaco", señaló Hurkacz, a quien le costaba encontrar palabras para describir lo vivido. "Es algo único y maravilloso haber demostrado lo fuertes que somos como país en este deporte. Levantar este trofeo sabe increíble, sobre todo después de habernos quedado tan cerca dos veces", comentó. El número uno masculino del equipo insistió también en el ambiente interno como algo clave para la victoria final: "Estoy muy agradecido a todo el equipo, a cómo nos hemos apoyado unos a otros, a estar juntos y disfrutar de la competición".
"Estos eventos por equipos consumen muchísima energía"
Por su parte, Iga Swiatek puso el foco en el valor competitivo del torneo como preparación para el Open de Australia y el desgaste acumulado. "Estos eventos por equipos me encantan, pero consumen muchísima energía. Aún tengo que aprender a equilibrarlo mejor en el futuro. Me emociono mucho en el banquillo, casi como si estuviera jugando un partido", reconoció. La polaca admitió que su cuerpo no le respondió como le hubiera gustado en el partido ante Bencic. "Fue una mezcla de perder intensidad y de no sentirme tan fina en los movimientos y con las piernas. Físicamente ya no estaba siendo tan precisa. Belinda es una jugadora muy agresiva cuando entra en racha. Puede golpear muy fuerte y cometer pocos errores", explicó Iga. El foco de la polaca ya está puesto en el primer Grand Slam del año: "No hay mucho tiempo si también quiero descansar, pero así es el tenis: hay que adaptarse".

Los nombres que sellaron el triunfo para Polonia en el dobles mixto fueron Katarzyna Kawa y Jan Zielinski. "Aquí no había nada que demostrar. Jugaba únicamente por el país y por la gente que estaba en el banquillo", subrayó Zielinski al ser preguntado por posibles cambios en el formato de los dobles mixtos como ya vimos en el pasado US Open. "Siempre he estado orgulloso de representar a Polonia. Se trataba de levantar juntos un trofeo que sentíamos que llevaba mucho tiempo esperando", concluyó el especialista. Kawa, clave para cerrar el primer set con una volea espectacular, mostró también su orgullo por el triunfo. "Siempre merece la pena ser valiente en los puntos importantes, especialmente en dobles. Fue una decisión instintiva, simplemente fui a por ella", explicó.
Polonia se convierte así en el tercer campeón de la United Cup tras el doblete de Estados Unidos (2023, 2025) y la victoria de Alemania en 2024. Un triunfo tan esperado como merecido, tras haber alcanzado la final en las últimas tres ediciones (contando esta de 2026), y que, apoyado en las grandes figuras de Swiatek y Hurkacz, tratará de seguir expandiendo el amor por el tenis dentro del país.

