Jannik Sinner se encuentra aprovechando unas vacaciones más que merecidas. El número dos del mundo está disfrutando de ciertos placeres que la exigencia del circuito le impiden hacer de manera normal. Una de sus principales es poder ver en directo su otro deporte favorito: la Fórmula 1.
El italiano ha dejado colgada la raqueta para unas semanas después de un 2025 que fue una montaña rusa de emociones. Lo empezó revalidando el título del Open de Australia, le siguió su suspensión por positivo en clostebol de febrero a mayo, después llegó el drama de la final de Roland Garros y su redención en Wimbledon.
Después, perdió el número uno tras caer de manera clara en la final del US Open ante Carlos Alcaraz, pero se rehizo y volvió a mostrar su mejor tenis en la gira europea indoor, donde enlazó el título de Viena, el Masters 1000 de París, donde recuperó el número uno del mundo por una semana, y terminó el año volviendo a levantar el título de las ATP Finals de Turín.
Por si fuera poco esa intensidad de año, se ganó el malestar de cierta parte de la opinión pública italiana cuando a pocas semanas de las finales de la Copa Davis decidió no participar en una edición donde se jugaba en Bolonia. Sin embargo, el número dos del mundo le restó importancia y ahora, en una entrevista con Sky Sports, habló sobre el orgullo que suponer ser italiano. Además de su sentimiento patriótico, también comentó la importancia de las rivalidades en el mundo del deporte, así como la unión que tiene con su familia y su equipo.
Jannik Sinner mostró su versión más italiana
"Estoy orgulloso de ser italiano. Cuando vivimos tiempos difíciles, sabes que no juegas solo, juegas para toda una nación, un pueblo que te apoya. En Italia, hay una enorme pasión por el deporte, no solo por el tenis, sino también por la Fórmula 1 y el fútbol. Hay que estar orgulloso de ello y seguir adelante".

La importancia en su día a día de tener un equipo y familia detrás de él
"Es fundamental contar siempre con el apoyo de todo el equipo: gente honesta que te diga cuándo lo estás haciendo bien, pero también cuándo las cosas no van tan bien o necesitas cambiar. Todavía soy joven y me importa mucho rodearme de personas con fuertes valores humanos, como las que trabajo y mi familia".
La necesidad de que el deporte tenga rivalidades
"Las rivalidades son fundamentales. Los oponentes contra los que pierdes o con los que te enfrentas con más frecuencia se convierten en los puntos de referencia más importantes para mejorar y seguir trabajando, para vencerlos o para encontrar la manera de hacer siempre algo diferente. Cuantas más rivalidades haya, más divertido y atractivo será para los espectadores seguir el deporte".
Su pasión por el automovilismo traspasa fronteras
"El automovilismo es una gran pasión para mí: me encantan los coches, me encanta la velocidad. Soy muy buen amigo de Kimi Antonelli (piloto de Fórmula 1), nos gusta hablar de todo. Verlo tan tranquilo y relajado antes de una carrera tan importante es increíble y también una gran fuente de inspiración. Me fascina su rapidez de pensamiento: cuando tienen coches cerca, cuando tienen que adelantar, cuando eligen la mejor estrategia, todo a velocidades increíbles. Es algo que me apasiona de verdad".
En la búsqueda constante de mejorar su tenis
"El nivel siempre es más alto y mejorar es fundamental. Si quieres mantener el mismo ranking el año que viene o mejorarlo, tienes que seguir trabajando y exigirte al máximo", confiesa un Jannik Sinner que se relaja después de un año más que intenso, a sabiendas de que el 2026 lo será igual, o incluso más.

