La hegemonía implantada por Carlos Alcaraz y Jannik Sinner recuerda en gran medida a los primeros compases de la rivalidad de Federer y Nadal, habiendo una diferencia abismal respecto al resto de sus rivales. La gran pregunta que sobrevuela la mente de los aficionados es si surgirá otro genio que se inmiscuya en su duopolio y forme un Big 3 como el que hemos disfrutado durante años.
Dicen que la vida es cíclica, que todo vuelve cuando menos te lo esperas, y el tenis podría ser un buen ejemplo de ello. Pronósticos catastrofistas se cernían sobre todos nosotros hace años, considerando la opinión general que después del Big 3 no habría nada, que esto sería un erial y entraríamos en un paréntesis en la historia. Sin embargo, han surgido dos leyendas. ¿Asistiremos pronto al surgimiento de otra y la creación de otro Big 3? Merece la pena reflexionar sobre ello.
- No se busca un ganador esporádico de Masters 1000 o Grand Slam, sino alguien con el mismo estatus que Alcaraz y Sinner
Una rivalidad apasionante que constituye la mejor noticia posible para el tenis, pero ¿durante cuánto tiempo no añoraremos algún otro jugador que esté al mismo nivel que ellos? Jannik Sinner y Carlos Alcaraz prometen ofrecer una etapa dorada al tenis mundial, aunque la superioridad que muestran respecto a los demás hace que muchas voces reclamen ya el surgimiento de una nueva estrella. Aquellos que vivieron los años 2006, 2007 y 2008, con Federer y Nadal repartiéndose los grandes títulos sentirán ciertas reminiscencias de aquella época en la actualidad y, como es lógico, esperan que aparezcan algún jugador que rompa la dualidad de italiano y español.
No estamos hablando de jugadores capaces de ganar torneos de Masters 1000 o, incluso, algún Grand Slam. No. En este artículo, no buscamos a un Tsonga, un Berdych, un Ljubicic, un Ferrer, un Cilic o, incluso, un Del Potro o un Wawrinka. Lo que nos preguntamos con genuino interés es si contaremos a corto plazo con un tenista que ponga el circuito patas arriba y sea capaz de inmiscuirse en el coto privado de caza que amenazan con establecer Alcaraz y Sinner.
- ¿Quiénes son los principales candidatos a formar un sólido Big 3 durante mucho tiempo con Alcaraz y Sinner?
En diversas conversaciones con amantes del tenis, han salido a relucir varios nombres: Ben Shelton, Jack Draper y Jakub Mensik, con una gran recurrencia, Arthur Fils, Lorenzo Musetti y Holger Rune con mucha menor intensidad y... otro que merece un capítulo aparte. Todos convienen en que los tres últimos pueden ser jugadores competitivos de presente y futuro, con opción de ganar algún Masters 1000, poblar el top-10 y dar alguna sorpresa en Grand Slam a los favoritos. Las dudas razonables de si aspiran a algo más empiezan a surgir con los tres primeros nombres, sobre todo.
Y es que la progresión de Shelton, Draper y Mensik, así como su carácter competitivo, argumentos tenísticos y ética de trabajo, sugieren que podemos estar ante jugadores importantes. ¿Cómo evolucionarán en los dos o tres próximos años? Todo depende de dónde establezca cada uno su idea de cuál es el techo de todos ellos. Más escepticismo genera la inconsistencia mental y estancamiento tenístico de Rune, el preciosismo poco efectivo en pista dura de Musetti o la falta de una chispa especial de Fils fuera de la tierra batida.
Mayoritariamente, la sensación recibida es que estadounidense, británico y checo serán los principales opositores de Alcaraz y Sinner, pero no lograrán cerrar del todo la brecha de nivel y no podremos considerarlos nunca del mismo estatus de jugador que español e italiano. Mi opinión personal va también en esa línea; considero que los tres pueden ganar algún torneo de Grand Slam, pero no los veo con la consistencia y los intangibles necesarios como para filtrarse de lleno entre los dos mejores del mundo y formar un auténtico Big 3. Sin embargo, sí considero que tendremos un triunvirato. Entonces, ¿en quién estoy pensando?
- Joao Fonseca está teniendo una progresión que puede hacer de él un gran candidato a ser la tercera pata del Big 3
Sí, quienes me conocen, lo saben bien: Joao Fonseca. Veo en el brasileño un talento generacional gestándose, una potencial leyenda en ciernes si da continuidad a su progresión y mantiene esa ética de trabajo y ambición que desprende. El brasileño lo tiene absolutamente todo para triunfar; a nivel de golpes, es imponente, rebosa carisma por todos sus poros, tiene un entorno perfectamente consciente de lo que tienen entre manos y de cómo gestionar su carrera, así como la determinación para hacer todo lo necesario con el objetivo de ser esa anhelada tercera pata de los candidatos a legitimarse en la gloria.
Estar en el top-50 con 18 años no es normal en estos tiempos, como tampoco lo es el desparpajo que muestra en las grandes citas y cómo su tenis gana enteros semana a semana. Tiene mucho margen de mejora en cuanto a inteligencia táctica y variedad de golpes, pero tiempo por delante para hacerlo. En 2 o 3 años, muchos creen que podría codearse con Alcaraz y Sinner, mientras que otros consideran que será un jugador más del club de los Shelton, Draper y Mensik. Posiblemente, esto dependa única y exclusivamente del brasileño y lo que haga en los próximos tiempos.
Otro escenario que merece ser comentado es el que hace referencia a que la tercera pata del Big 3 aún no es conocida para el gran público. Nunca se sabe cuándo puede surgir una gran estrella, tal y como hemos podido comprobar con Alcaraz y Sinner, que llegaron en el momento más improbable, justo después de la mejor etapa de la historia de este deporte.
Pero, si esto se produjera, para alcanzar el nivel de español e italiano se necesitarían, mínimo, unos cuatro o cinco años, por lo que Carlos Alcaraz y Jannik Sinner podrían haber desarrollado ya más de la mitad de su carrera deportiva sin alguien de su mismo estatus. En definitiva, muchas incógnitas por resolver en un panorama apasionante para todos los amantes de este deporte, conscientes de que pueden estar asistiendo a los albores de una época dorada.

