Pasadas ya unas cuantas horas desde que levantara por primera vez el trofeo, Iga Swiatek continuó sin terminar de procesar todo lo que ha ocurrido en esta última quincena. Dos semanas repletas de sorpresas que terminaron con la jugadora polaca conquistando Wimbledon 2025, su primer triunfo en el Grand Slam británico.
La ahora número tres del mundo vivió por primera vez esa cena de campeones, con baile incluido junto a Jannik Sinner, una nueva experiencia que, más allá de las anécdotas, le sirve como punto de inflexión. Con este triunfo, Iga demostró que sigue estando ahí, lista para pelear por los grandes títulos.
Su éxito en Wimbledon
"Cuanto más tiempo tengo, más aprecio el título. Obviamente, ayer hubo muchas emociones, pero ahora puedo reflexionar sobre todo lo que ha pasado. Es increíble. Fui a por todas. Sólo necesitaba ser valiente con mis decisiones en la pista. Los años anteriores intenté jugar más como en tierra batida. Seguía haciendo girar la pelota todo lo posible, lo que no servía de mucho porque el efecto era que rebotaba más alto y las rivales jugaban desde arriba.
Este año decidí que iba a usar más mi intuición, a reaccionar a lo que me trajera la hierba. Jugué más plano, y creo que fue la mejor decisión. Fui más agresiva en los primeros puntos del peloteo y eso presiona mucho a mis rivales", dijo Swiatek en una entrevista con la página oficial de la WTA.
Ajustes que le han hecho triunfar
"En general, hemos trabajado mucho mi derecha y mi saque. Creo que el saque, desde el principio, desde que empezamos a trabajar juntos, fue la clave principal. Ya lo hicimos un poco y funcionó en el Open de Australia. En hierba sabíamos que iba a ser crucial. Estas dos cosas, obviamente, y el movimiento, no deslizarse tanto como en otras superficies".
Sobre su panadería: rosco tras rosco
"Sinceramente, en el último partido intenté no centrarme en el marcador. El objetivo principal era seguir trabajando, sin dar nada por sentado. Cuando vas ganando, es fácil levantar el pie del acelerador. Me concentré en cada punto.
Nunca se sabe lo que va a pasar en el futuro, pero seguro que este título me ha sorprendido. Tengo que decir que ganar Wimbledon era lo último en mi lista de deseos, porque pensaba que iba a ser el más difícil, el más complicado. Para mí significa que siempre debo creer, porque si puedo adaptar mi juego a la hierba, creo que todo es posible".

