Después de una gira de tierra batida que no cumplió e absoluto sus expectativas, es el momento de que Iga Swiatek empiece con su remontada particular después de un año completo sin pisar una sola final en el circuito femenino. Posiblemente no sea la hierba la superficie donde más feliz acuda la polaca pero, al mismo tiempo, también es el momento del calendario donde más bajas son las expectativas, situación que podría hacerle competir mucho más liberada que en otros momentos de mayor presión. De momento, esta semana tiene su primer examen en el WTA 500 de Bad Hamburg, donde ayer venció en el debut a Victoria Azarenka por un doble 6-4.
“Me ha llevado un tiempo para adaptarme, creo que en los primeros juegos mostré un nivel de juego alto, incluso tuve algunas oportunidades para romperle el servicio ya de entrada, pero no pude hacerlo. Quizá en ese momento rebajé un poquito la intensidad, hasta que reaccioné y empecé a hacer las cosas que sé que puedo hacer dentro de la pista. Al final, tampoco creo que haya sido un gran partido, tan solo era mi primer partido en esta gira de hierba. Muchas veces, tener Bye en primera ronda en este tipo de torneos no siempre es buena noticia, una lo que quiere es disputar el mayor número de encuentros en esta superficie, aún así estoy satisfecha por haber ganado y estar en la siguiente ronda”, reconoció la campeona de cinco Grand Slams en los micrófonos de la WTA.
Tuvo que esperar al tercer día de torneo para debutar, puesto que parte como la cuarta cabeza de serie, aunque a Iga no le pesan los días sin partido. “Honestamente, me encanta entrenar en mis días libres, me divierto mucho en cada sesión de práctica, especialmente aquí en hierba, aunque para mi tenis pueda suponer un reto algo más complejo. Por otro lado, creo que esta superficie me puede permitir aprender cosas nuevas, mi entrenador está constantemente implementando aspectos nuevos a mi juego dentro de cada entrenamientos, nuevas maneras de abordar momentos durante un partido, esto es muy importante a la hora de medirte a las diferentes rivales, tener diferentes ideas para llevar a cabo. Lo que quiero es jugar de la manera que yo quiero, así que es clave divertirme cada vez que vamos a entrenar, para mí nunca será un problema, esto es lo que me hará ser una mejor jugadora”, sentenció la de 24 años.
BAD HOMBURG, LA ANTESALA A WIMBLEDON
Tiene Swiatek una pequeña cuenta pendiente con Wimbledon, donde solamente en una de sus cinco participaciones pudo avanzar hasta los cuartos de final, una ronda que ha pisado en todos los Grand Slam. Históricamente, su papel sobresaliente en la gira de polvo de ladrillo le hizo llegar siempre en horas bajas a la hierba, por lo que algunos piensan que 2025 puede traernos un guion a la inversa. Eso sí, antes de pisar La Catedral del tenis toca dejar el listó alto en Bad Homburg, donde aspira a conquistar el primer título de su carrera sobre hierba. Mañana la veremos enfrentarse en cuartos de final a Ekaterina Alexandrova, para luego dibujar una posible semifinal contra Jasmine Paolini y una potencial final ante Pegula o Andreeva. El gran premio queda todavía lejos, pero Iga se muestra feliz con las condiciones y el lugar.
“La primera vez que vine a disputar este torneo me sentí rápidamente como si estuviera en casa, el ambiente aquí hay es muy familiar, es la suerte de ser un lugar pequeño, todo los espacios están conectados, muy cerca unos de otros, la atmósfera que se siente es realmente agradable. Me encanta este evento, ojalá disputarlo cada temporada, cuadrar para que nunca falte en mi gira de hierba, aprecio mucho el cariño que me dan siempre desde la grada, las facilidades para estar tan cerca de todos los aficionados. Incluso hay días que veo algunas banderas de Polonia, así que solo puedo agradecerles el esfuerzo que hacen para venir a verme hasta aquí”, concluye la polaca.

