Jelena Ostapenko superó con éxito uno de los escenarios más incómodos que puede afrontar una tenista en Wimbledon: enfrentarse a una jugadora local con todo el público en contra. La letona derrotó a Harriet Dart en su debut y, tras el encuentro, explicó cómo vivió el ambiente de la pista, asegurando que la presión de la grada terminó convirtiéndose en una motivación extra.
"Hubo momentos en los que incluso aplaudían mis dobles faltas. Evidentemente eso no me gustó", reconoció Ostapenko. Aun así, dejó claro que entendía perfectamente el comportamiento de los aficionados. "Es normal, estaban intentando apoyar a su jugadora. Después del primer set, cuando Harriet empezó a remontar en el segundo, sentí que el público estaba muy metido en el partido porque quería ver un tercer set", explicó.
Ostapenko superó a Dart y criticó la actitud del público
La campeona de Roland Garros 2017 comparó el ambiente vivido en Londres con otras experiencias mucho más intensas. "Creo que el público francés o el brasileño son incluso más apasionados", señaló, antes de matizar que sabe utilizar ese tipo de situaciones en su beneficio. "Dije que me enfadaba, pero en el buen sentido. Intento canalizar esa energía para jugar mejor", comentó.
Lejos de sentirse intimidada, Ostapenko confesó que incluso encontró una motivación especial. "Sé que es una jugadora local y es completamente normal que la apoyen. Pero, de alguna manera, intenté demostrarles que estaban equivocados y que deberían apoyar a la otra jugadora, a mí", afirmó entre risas. "Pensaba: 'En el próximo partido deberíais animarme a mí'".
La letona también recordó que los estrenos en un Grand Slam rara vez resultan sencillos. "Las primeras rondas nunca son fáciles. Lo importante no es jugar perfecto, sino encontrar la forma de ganar y superar ese primer obstáculo", concluyó, satisfecha por haber gestionado con personalidad un ambiente que, lejos de perjudicarla, terminó sacando lo mejor de su competitivo carácter.

