Joao Fonseca carga con la vitola de ser uno de los grandes nombres a seguir en este Wimbledon 2026. Su actuación en Roland Garros fue un punto de partida revitalizador en una carrera donde muchos llegaron a perderle la fé en los últimos meses, quedándose atrás en esa especie de 'carrera' en la que los jóvenes se encuentran inmersos para alcanzar a Alcaraz y Sinner. El gran objetivo del carioca es convertir esa actuación en el detonante para subir varios escalones y acercarse a la élite absoluta... y el próximo Grand Slam le ofrece una oportunidad maravillosa de dar pasos en esa dirección.
Sin embargo, la gira de hierba ha dejado más dudas que certezas: derrota en su debut en Halle y ausencia en Eastbourne por molestias en el hombro, dos elementos que han hecho que las ilusiones depositadas en Joao menguen significativamente. Para él, como admitió en la rueda de prensa previa al torneo, eso no supone un problema: admite que el dobles (donde llegó a la final en Halle) le ha puesto lo suficientemente a punto para este torneo, deja claro que se bajó del torneo británico por una mera cuestión de precaución y demuestra su madurez al recordar las figuras de Djokovic, Nadal y Federer como fuentes de inspiración. No hay dudas: Joao va con todo a Londres.
Fonseca reflexiona sobre la figura de Nadal y ofrece una visión inspiradora sobre cómo cambió su carrera
- Adaptación a la hierba antes de un nuevo Wimbledon, sobre todo tras una gira con más partidos en dobles que en individuales
"En mi primer año en júnior y mis primeros años como profesional fue difícil para mí adaptarme, pero cada año mejoro más, aclimatándome cada vez más rápido. Este año, en Halle, la adaptación llegó un poco después del primer partido que perdí, que fui mi primer partido en hierba del año. Después jugué dobles y eso me ayudó mucho a sentir más la hierba. Me ayudó mucho con mi saque, sobre todo. Por desgracia no pude jugar en Eastbourne, pero me siento bien en hierba, jugando cada día un poco mejor.
Es verdad que las superficies son distintas. Halle es más rápida, Eastbourne un poco más lenta, y aquí la hierba es más lenta. Te tienes que adaptar a cada torneo, pero tengo siempre muchas ganas de Wimbledon".

- Qué significó para él su actuación en Roland Garros, ¿se demostró algo a sí mismo?
"El resultado en París fue importante por muchos motivos. En primer lugar, demostrarme a mí mismo que puedo ganar partidos en los que estoy dos sets a cero abajo, que puedo confiar en mi físico y en mi mentalidad. Cuando llegué a París, como dije muchas veces, no me sentía muy bien a nivel de confianza y no estaba jugando un buen tenis. No sabía si iba a jugar, incluso, al 100%, porque sentía algo en mi muñeca. Luego mejoré cada día, me sentí mejor cada día: fue un torneo al que llegaba sin expectativas y en el que tuve resultados increíbles. El partido contra Djokovic lo recordaré toda mi vida. Fue importante para mí en muchos aspectos, ahora solo quiero dar más de mí para poder alcanzar más objetivos"
- Cómo se siente físicamente tras bajarse de Eastbourne por una lesión en el hombro
"No fue nada serio. Fue una decisión por pura precaución, para poder jugar aquí al 100%. Está claro que el principal objetivo siempre fue jugar Wimbledon al 100%, por eso no quisimos arriesgar sumando a Eastbourne. Ya me siento así, me siento al máximo. Los entrenamientos están yendo genial. Es increíble poder estar aquí, cada partido lo siento como una oportunidad. Debutaré en la Pista 18, ya me han dicho que es una pista brutal, nunca jugué ahí, así que espero hacerlo genial ante un rival complicado. Me centraré en mi debut e iré partido a partido, nada más".
- Cómo ha mejorado el último año a la hora de entender a su cuerpo y manejar cargas físicas
"Me ha ayudado a entender cuánto puede soportar mi cuerpo, eso seguro. A entender que a veces entrenar o jugar demasiado puede hacerte daño. También he entendido que mi salud mental es muy importante. La gira de tierra fue bastante larga, me marché de Rio la semana antes de Montecarlo y regresé después de Roland Garros, fueron dos mees fuera de casa. Necesitaba volver a casa y estar una semana en Rio, descansar, resetear a nivel mental. Ha sido importante para mí entender cómo estructurar esas semanas, sentir que debía volver. Todavía estoy aprendiendo, ganando experiencia, entendiendo más a mi cuerpo y a mi mente. Espero que en los próximos 15 años logre encontrar el mejor punto posible en esa adaptación".
- Qué partes de su tenis brillan más en hierba, o siente que deberían brillar más
"Diría que el saque y el resto. En hierba, son las cosas más importantes. También la adaptación a nivel de movilidad, la bola siempre se queda más baja, hay que jugar más por abajo. Jannik, por ejemplo, tiene una movilidad exquisita en este sentido: puede deslizar, no muchos tenistas deslizan en hirba también. Esas son las cosas más importantes, porque en hierba... solo puedes colocar la bola... en portugués hay un dicho, no me sale expresarlo en inglés (risas). Si la pelota te come, no puedes... esa bola no produce fuerza. Siempre tienes que adelantarte tú y llegar primero a la bola. Eso es lo que trato de aprender en hierba. Cada año me adapto mejor. Si no vas a por la bola, la bola te va a comer y apenas le vas a poder aplicar fuerza".
- Sobre qué ha aprendido de los mejores, tanto el Big Three como incluso Alcaraz y Sinner
"Creo que lo primero que me sirvió como inspiración es fijarme en cómo el talento se combinaba con el trabajo duro. Soy un aficionado de Federer, siempre le veía, pero ahora me sale decir más cosas sobre Nadal. Nadal es un tipo que tiene mucho talento, pero la gente a veces solo se fija en su trabajo duro, en la forma en la que lucha, en cómo lo da todo. Sí, pero tenes que combinar ambas cosas. Eso siempre me inspiró. Cuando era más joven, yo no era el tipo más trabajador. A los 13 o 14 años entendí eso, que combinando las dos llegaría a alcanzar mis objetivos más rápido.
Fue lo primero que me hizo click. Me han inspirado... con la forma en la que se expresan, lo humildes que son, cómo siempre mantuvieron los pies en la tierra. Cuando tienes 24 Grand Slams, por ejemplo, ya no te queda nada más por ganar, y aún así sigues en la pelea por puro amor por este deporte. Yo también disfruto cuando juego a este deporte por amor y cuando conecto con gente tan buena, son una inspiración".

