Aryna Sabalenka va muy en serio a por este Roland Garros. La número uno del mundo se tomó la revancha de Roma ante Qinwen Zheng y se hizo con la victoria en los cuartos de final del grande parisino por 7-6(3), 6-3 tras una hora y 59 minutos de encuentro. La bielorrusa tuvo que afrontar un duelo muy igualado, donde la china apenas concedió opciones, pero Sabalenka es la número uno del mundo por estas cosas, por saber decantar la balanza en los momentos clave. Y ya está en las semifinales, donde podría verse las caras ante Iga Swiatek.
En una soleada mañana de martes en París, en el primer partido de una jornada que antoja emociones fuertes, hacían acto de presencia en la Philippe Chatrier la número uno del mundo, Aryna Sabalenka y la campeona olímpica en París 2024, Qinwen Zheng. Dos rivales que acostumbran a dejar grandes partidos, el último de ellos hace menos de un mes en las semifinales de Roma, con victoria para la china.
Día soleado, pero muy ventoso
A pesar del gran tiempo que había en Paris, el viento sería protagonista a lo largo del partido y la primera que se adaptara a las condiciones tendría una importante ventaja. Y parece que fue Zheng la que lo consiguió antes porque rompía al inicio del primer set.
No terminaba de estar cómoda la bielorrusa, que veía como sus golpes no incomodaban a la china, que llegaba a todas las bolas. Buscaba otras alternativas, pero no conseguía desestabilizar a una Zheng que ni se inmutaba por las ocasiones que desaprovechaba, como si fuese consciente de que el partido estaba bajo su control. Pero no lo estaba tanto porque dos dobles faltas le daban alas a Sabalenka que recuperaba el break e igualaba a cuatro un set que no pintaba nada bien.
Las tornas cambiaban y por primera vez se ponía por delante la número uno del mundo (5-4), que se sacudía los nervios iniciales y ya encontraba grietas en el muro de la china. Sabalenka empezaba a rugir y la tendencia de la primera manga empezaba a caer a su favor. Pero la china no se iba a rendir y todo se decidiría en el tie break.
Estos desempates acostumbran a decidirse por mínimos detalles, así que ambas debían de hilar muy fino si no querían ver como se les escapaba el primer set. Y en estos momentos es cuando también se ven la experiencia y las tablas de una número uno que se hacía con un primer parcial muy igualado (7-6(3)) y en el que tuvo que remar para llevárselo.
La segunda manga fue una continuación de la primera. Mucha igualdad con ambas manteniendo sus servicios y apenas dando oportunidades para la rotura. Sin embargo, ambas se revolvieron y se rompían de forma seguida el servicio. Se pasaba de la seguridad de las dos con su saque, a los constantes quiebres en los que Sabalenka aprovechaba para ponerse 5-3. El partido fue muy competido de principio a fin, pero fueron los detalles, esos que diferencian a una gran jugadora del resto, lo que decantaron el duelo a favor de la número uno del mundo que se mete en las semifinales por 7-6(3), 6-3 y está a solo dos pasos de conseguir su primer Roland Garros.

