Asombrosa exhibición de juego la que ofreció Carlos Alcaraz en el duelo ante Tommy Paul correspondiente a los cuartos de final de Roland Garros 2025. No dio opción alguna el español, que cuajó un partido esplendoroso para terminar venciendo por 6-0 6-1 6-4, obteniendo un impulso moral enorme de cara a las semifinales ante Lorenzo Musetti.
El inmenso poder de las palabras no es suficiente para poder expresar la excelencia con la que Carlos Alcaraz se desempeñó en cuartos de final de Roland Garros 2025. Frente a Tommy Paul, uno de los rivales más peligrosos para él, en una sesión nocturna que no termina de congratularle demasiado y con la sensación de que podía ser un gran partido, Alcaraz pasó como una exalación por encima del estadounidense, dejando un poso de genialidad en el ambiente que pocas veces se experimenta.
Sentir la bola es una expresión que solo quienes hemos tenido el privilegio de jugar a tenis podemos entender, pero en muy pocas ocasiones esa sintonía es tan perfecta como la que mostró Carlos desde el inicio del primer set. Derechas profundas y agresivas, cambios de ritmo con todos sus golpes perfectamente atinados, clarividencia táctica suprema y solidez al servicio. Paul ni siquiera podía proponer algo para frenar el temporal que se le venía encima y no había refugio posible en la Philippe Chatrier donde guarecerse.
- Alcaraz terminó el partido con 40 golpes ganadores y 22 errores no forzados
La actitud del norteamericano fue fantástica en todo momento. Consciente de que tenía muy poco que reprocharse, consiguió hacer un juego en el inicio de la segunda manga, pero no fue más que un espejismo. Todo siguió por los mismos derroteros, con Alcaraz disfrutando y haciendo disfrutar, elevando el tenis a un estatus superior y contrarrestando los saques de su contrincante con fiereza. Se sucedían los golpes ganadores, mecía a Tommy como si fuera un titiritero y adquiría una tremenda ventaja.
Era previsible una cierta bajada de adrenalina, intensidad y precisión en el murciano durante el tercer parcial y lo aprovechó Paul para igualar algo las fuerzas. Pudo entrar en pista en alguna ocasión, mandar con su drive y sentir que tenía opciones de jugar a tenis, y no solamente de correr detrás de la bola y resignarse a la derrota. Consiguió mantener la igualdad el estadounidense hasta el noveno juego, donde Carlos Alcaraz se lanzó al resto a tumba abierta para lograr el zarpazo definitivo al encuentro. Honores para un jugador que engrandece al tenis con actuaciones como esta. Toca pensar ya en el choque de semifinales de Roland Garros 2025 ante un rival complicado como es Lorenzo Musetti.

