Derrota muy dolorosa de Stan Wawrinka en primera ronda de Roland Garros, aunque tampoco sorprende en exceso si echamos un vistazo a sus resultados recientes. El que fuera campeón en París hace una década necesitó de una invitación para disputar esta edición, donde se presentó con 40 años y fuera del top100. El sorteo le emparejó con Jacob Fearnley, pero la sensación ahora mismo es de una vulnerabilidad extrema. ¿Podemos haber presenciado el último viaje del suizo en el Grand Slam francés? Aunque ni él mismo lo sabe, la realidad apunta a que su trayectoria profesional podría estar más cerca que nunca del final.
Dolor por la derrota
“Estoy aquí frente a ustedes después de perder en primera ronda (sonrisa). Es evidente que estoy cerca del final, pero no voy a parar ahora mismo, eso seguro. Cada semana estoy más cerca, claro, pero creo que sigo jugando un buen tenis, sigo moviéndome bien y sigo disfrutando. Todas estas derrotas se están volviendo difíciles de digerir, pero quiero encontrar el equilibrio entre el sacrificio y todo lo que hace uno para estar a este nivel. De vez en cuando necesitas ganar partidos, pero de momento no estoy consiguiendo muchas victorias, o no las suficientes. Veremos lo que pasa, solo acabo de terminar este Roland Garros, ya se verá lo que acontece en las próximas semanas”.
Sigue disfrutando
“La pasión y el disfrute siguen presentes cada día, la mayor satisfacción es tener al público de mi lado, animándome y cuidándome. Cuando se da ese ambiente increíble es absolutamente maravilloso, sé que nunca encontraré esto en ninguna otra carrera que pueda tener. Si miro todo lo que está pasando ahora, lo cierto es que sigo disfrutando del tenis, aunque es importante que las cosas estén equilibradas. Hay mucho sacrificio, muchos esfuerzos, todo el entrenamiento y la disciplina que requiere seguir ahí con 40 años a un nivel razonable. Al menos deberías obtener un retorno de la inversión ganando algunos partidos, pero cada vez es más difícil”.
Feliz con su carrera
“Creo que logré mucho más de lo que podía soñar cuando era joven. Mi sueño era ser tenista profesional, tener la oportunidad de disputar estos torneos de Grand Slam, simplemente estar en los cuadros principales. Luego tuve la oportunidad de ganar tres de ellos, la oportunidad de lograr cosas increíbles para Suiza con la Copa Davis y los Juegos Olímpicos. Estoy muy contento con lo que he logrado hasta ahora, pero las decepciones de las últimas semanas son cada vez más complicada de digerir, es importante ser realista”.
Emoción por volver a un Grand Slam
“Esa sensación nunca va a cambiar, se trata de la pura pasión que siento por este deporte. Sin duda, es la emoción que más disfruto, sigo disfrutando mucho del apoyo que recibo de toda la gente, me emociona ver a toda la gente animándome y esperándome en la cancha, intentando ayudarme a ganar partidos. Esta es una de las principales razones por las que sigo esforzándome, por tener la oportunidad de jugar partidos como el de hoy. Por muy duro que sea perder, porque perder nunca es bonito, pero ese apoyo sigue siendo muy especial”.
La retirada, cada vez más cerca
“Retirarme del tenis es una decisión muy personal, todavía no sé cómo lo voy a afrontar. Digamos que no hay garantía de que vuelva a Roland Garros el año que viene. Si no gano algunos partidos, si mis resultados no me hacen subir en el ranking, no volveré, ni con una wildcard ni de ninguna forma. Esto podría daros algunas respuestas. En cuanto a las próximas semanas, la gira de tierra está llegando a su fin, hice todo lo posible para mostrar un buen nivel, pero estoy satisfecho con lo que todavía puedo hacer física técnicamente. Necesito resultados, soy muy competitivo, aunque disfrute y me apasione todo esto, si juego es para ganar. Ahora mismo la situación es muy desigual, ya que desde principios de año no he podido encontrar los resultados”.
La opinión de Magnus Norman
“Es un poco pronto para contaros lo que hemos hablado después del partido, solo cruzamos algunas palabras. Magnus es otro gran competidor, si sigue a mi lado es porque confía en mí, deberíais ver todo el esfuerzo que hacemos en los entrenamientos para mejorar mi nivel de juego. Es muy decepcionante cuando no gano, no es lo que busca cuando me entrena. Sé que tengo 40 años, pero sigo creyendo que soy un buen jugador, que tengo un buen nivel, tanto física como técnicamente. Lo que veo es que durante los partidos hay cosas que no funcionan bien, esto ya lo vi muchas veces”.
¿Merece la pena seguir intentándolo?
“Me lo pregunto todos los días, a veces pienso que quizá esta sea la última vez que estoy aquí. Probablemente, este sea mi último Roland Garros. Todo forma parte de lo que me ronda la cabeza ahora mismo, son estos pensamientos de los cuales me cuesta desprenderme. Cuando estás entrenando hay muchas cosas en las que llevas trabajando tanto tiempo que lo normal es que luego deberían salirte fácil… pero no siempre es así”.

