Se recordará durante mucho tiempo el duelo que Cori Gauff y Qinwen Zheng protagonizaron en semifinales del WTA 1000 Roma 2025. Terminó decantándose del lado de la norteamericana por 7-6 (3) 4-6 7-6 (4), después de más de tres hora de encuentro y un nivel muy alto de juego por parte de ambas.
Las noches en el Foro Itálico son mágicas y se encargaron de demostrarlo una vez más dos auténticas gladiadoras que se dejaron la piel y ofrecieron un gran espectáculo. Cori Gauff y Qinwen Zheng ofrecieron una gran versión de sí mismas en un choque de semifinales apasionante en el WTA 1000 Roma 2025, que no hace más que reafirmar el buen estado de salud del que goza el tenis femenino en estos momentos.
Desde los compases iniciales del primer set pudo comprobarse que iba a ser una batalla táctica repleta de matices y con dos grandes jugadoras, pero también dos estrategas dignas de un campo de batalla del Imperio Romano. Zheng trataba de imponer un ritmo alto de fondo de pista, buscaba cambios de ritmo con potentes reveses paralelos y dominaba de drive en cuanto tenía opción, intentando minar la moral de la estadoundiense por el lado de su drive, siempre algo menos fiable que su revés.
- Gauff emergió con su mejor nivel en los momentos de máxima tensión
No perdía terreno Cori, afanada en dominar y dar mucho spin a la pelota para entrar en cancha y conectar ganadores. La igualdad fue total y se llegó a un tiebreak en el que Gauff gestionó mejor los nervios y las situaciones de máxima tensión, escogiendo a la perfección a ejecutar y minimizando los errores no forzados.
El ritmo no decayó ni un ápice en la segunda manga, con ambas jugadoras intentando hacerse fuertes al servicio e implementando variaciones en su juego ante lo sólidas que estaban de fondo de pista. Bolas altas, dejadas, subidas a la red... Todo artificio era bueno para intentar sacar de su zona de confort a la contrincante. Dio un golpe sobre la mesa Qinwen, con una solvencia en el aspecto físico que le hizo ofrecer un punto más de intensidad en los intercambios, haciendo el break definitivo en el décimo juego después de que hubiera varias roturas consecutivas.
- Zheng llegó a sacar para el partido y dominó ese juego por 30-15
La tendencia era favorable a la china, cuya confianza subió como la espuma, y aunque el partido entró en una espiral de altibajos por parte de ambas en el tercer parcial, daba la sensación de que la jugadora asiática tenía algo más de potencia en sus tiros e intensidad de piernas. Intentó suplirlo Cori Gauff con esa inteligencia competitiva y coraje que tanto la caracteriza, desatando su mejor nivel cuando vio que su rival se situaba con 5-3 30-15.
Un partido de esa envergadura merecía un colofón especial como es el que ofrece un tiebreak. Allí se presentaron ambas contendientes, rebosantes de motivación por poner el broche a una noche memorable con victoria. Intercambios impresionantes, constantes cambios de dirección y velocidad, golpes imposibles y, en definitiva, una oda al tenis es lo que caracterizó una muerte súbita de la que Cori Gauff salió vencedora. El Foro Itálico aclamó a su emperadora de la noche.

