Sorana Cirstea firmó una de las grandes sorpresas del WTA 1000 de Roma 2026 al eliminar a Aryna Sabalenka, número uno del mundo, en un partido de enorme nivel y todavía más simbolismo por el momento de su carrera. Habiendo anunciado su retirada a final del curso, la rumana está desplegando su mejor tenis y habló de ello en rueda de prensa.
La vida tiene caminos insondables. Cuando menos se podía prever, Sorana Cirstea no solo se ha reencontrado con su mejor versión, sino que parece lista para explorar sus límites. Derrotar a Aryna Sabalenka en el WTA 1000 Roma 2026 es una clara muestra de su nivel y podría generar un poso de duda en su decisión de retirarse a final de año. Tras el triunfo, su discurso dejó una mezcla de orgullo, serenidad y reflexión sobre todo lo vivido en una trayectoria marcada por el talento, las dudas y una longevidad admirable.
Una victoria construida desde la valentía
"Estoy muy feliz con la victoria, por supuesto. No sabía que era la primera vez que ganaba a una número uno del mundo. He conseguido grandes victorias en mi carrera, pero es bonito ver que todo el trabajo duro da sus frutos. Estoy muy contenta también con el nivel que estoy mostrando aquí en Roma".
"Este año he tenido partidos muy igualados contra las mejores jugadoras. La semana pasada en Madrid iba 6-4 y 2-0 contra Coco. También en Linz, contra Mirra, tuve muchas oportunidades en el tercer set. Últimamente había jugado muchos partidos contra las top en los que me quedé un poco corta. Sentía que quizá me faltaba ser un poco más valiente o asumir más riesgos en los momentos importantes. Creo que aprendí de esas derrotas. Hoy, en los puntos importantes, intenté jugar agresiva y jugar bajo mis términos. Contra las mejores no puedes limitarte a jugar seguro. No te van a regalar nada. Tienes que ganártelo. Hoy sabía que si quería ganar a Aryna, tenía que merecerlo".
El orgullo del tenis rumano y una generación irrepetible
"Somos un país con una historia maravillosa en el tenis. Desde Nastase y Tiriac hasta Virginia Ruzici, Andrei Pavel o Simona Halep. Por desgracia no tenemos un sistema ni venimos todos del mismo lugar. Creo que simplemente tenemos una historia y unos padres un poco locos que invierten muchísimo en sus hijos y quieren que lleguen muy lejos en el tenis".

"Una de las cosas buenas es que en Rumanía vemos tenis todos los días en televisión. Todos los torneos se retransmiten. Creces viendo tenis y soñando con estar ahí. Mi generación, la de Simona, Begu y muchas otras jugadoras que llegaron al top 100, fue increíble. Creo que nos empujamos unas a otras. Espero que ahora otras chicas puedan seguir nuestros pasos y mantener alta la bandera del tenis rumano".
Sin obsesionarse con el mejor triunfo de su carrera
"Es muy difícil decir si esta es la mejor victoria de mi carrera porque he tenido triunfos maravillosos. Siempre he sido una jugadora que, en un buen día, podía ganar a cualquiera. Lo que más feliz me hace no es tanto la victoria en sí, sino la manera en la que jugué. Creo que en el segundo y tercer set mostré un nivel muy alto. Seguí perfectamente el plan de partido y gané bajo mis condiciones. Eso es lo que más feliz me hace".
La madurez de la última etapa de su carrera
"Lo que más feliz me hace este año es la consistencia que he conseguido mostrar cada semana. Y también el título que gané en casa, en Cluj. Fue la mejor semana de mi vida. Todo lo que viví allí lo guardaré siempre conmigo. Las emociones y cómo me hicieron sentir fueron increíbles. Dije que si hubiera tenido que retirarme después de Cluj, habría sido muy feliz".
"Creo que todos los deportistas tienen arrepentimientos. No importa si eres número uno o si has ganado Grand Slams, siempre piensas que podrías haber hecho más. Quizá me arrepiento de cosas del inicio de mi carrera. Podría haber sido más disciplinada o haber hecho algunas cosas mejor. Pero en esta última etapa siento que realmente le he dado todo al tenis. He trabajado duro, he sido disciplinada y he hecho las cosas bien".
La retirada sigue en el horizonte
"Claro que esta es la pregunta que me hacen cada semana (sonríe). De momento no cambia mucho. Es una victoria maravillosa, pero sigue siendo una tercera ronda y tengo que continuar. Sé que el nivel está ahí, sé que mentalmente estoy bien y que estoy disfrutando de todo. Tengo muchísimos objetivos y cada vez que entro en pista quiero mejorar".
"Al mismo tiempo, mi idea sigue siendo retirarme a final de año. Veremos cómo va la temporada. Siempre hay una pequeña puerta abierta porque nunca sabes cómo va la vida. Puedes planear cosas, pero luego no siempre ocurren como esperas. Veremos qué me tiene preparado la vida", dijo la rumana, después de decir en pista que, si gana el torneo, podría quizá replantearse las cosas.
Sorana Cirstea after beating Aryna Sabalenka in Rome
— The Tennis Letter (@TheTennisLetter) May 9, 2026
“We know it’s your last year on tour... But is there something we can do to change your mind?”
Sorana: “Maybe if I win the tournament, I promise I’ll think about it”
😂😂😂 pic.twitter.com/BsQbZ8yMjY
La victoria de Sorana Cirstea trasciende el resultado. A los 36 años, en una etapa donde muchas jugadoras ya han desaparecido del máximo nivel, la rumana sigue encontrando motivaciones y tenis para desafiar a las mejores del mundo. Su discurso transmite la calma de quien ya no necesita demostrar nada, pero todavía conserva el hambre suficiente para seguir compitiendo al máximo. En Roma, al menos por una noche, volvió a sentirse eterna.

