Juan Martín Del Potro ejerce estas semanas como embajador de la próxima edición de Roland Garros Junior, lo cual ha permitido que le veamos en algunas entrevistas donde cuenta algunas curiosidades de los comienzos de su carrera.
Y es que no lo podemos negar: se echa mucho de menos a Juan Martín Del Potro. Mucho más ahora, en un circuito donde parece no haber ningún jugador de la segunda línea dispuesto a romper el dominio de los dos claros dominadores. El argentino hace ya tiempo que colgó la raqueta, así que ahora es más fácil verlo en algún acto promocional o dando, muy a cuentagotas, alguna entrevista pactada. De cara a Roland Garros, donde ejercerá de embajador en los cuadros junior, el tandilense nos regaló algunas declaraciones interesantes acerca de sus inicios, de la importancia de los primeros años en el circuito o del valor sentimental que guarda París en su corazón.
Juan Martín Del Potro confiesa quiénes fueron sus dos mayores referentes
“Seguí mucho a Marat Safin y Lleyton Hewitt. Creo que Lleyton tenía compromiso y una personalidad muy marcada en la cancha, también era muy agradable. Marat tenía un estilo de juego donde todo lo que hacía parecía muy fácil. Crecí viéndolos a ellos dos, aunque también me gustaba Pete Sampras. Después jugué en esta época dorada del tenis y, aunque obviamente eran rivales, también tenía mucha admiración por Roger Federer, Novak Djokovic, Rafael Nadal, Andy Murray y todos mis colegas”.
El consejo de Del Potro para la gente que empieza
“Los valores que los jugadores deben tener, como cualquiera, son el respeto por el trabajo, por sus entrenadores, la dedicación, el esfuerzo y el trabajo duro. Creo que eso te sirve para una carrera de tenis y para construir tu vida personal. Me parece que las cualidades del tenis se desarrollan después, con el tiempo, y son muy personales para cada uno. Sin duda, hay muchas posibilidades de que las cosas puedan salir bien con esos valores y de que los niños puedan convertirse en profesionales”.
El circuito junior, mejor sin presión
“Este es un tema que se discute mucho durante la semana, la presión que tienen los niños porque es una oportunidad única de poder jugar en Roland Garros, de sentir lo que es estar allí en París. Mi consejo siempre es que, en lugar de tomarlo como presión, deben tomarlo con alegría y como una gran oportunidad que tienen la suerte de tener. Y aunque es una gran oportunidad para poder competir a nivel mundial y jugar un Grand Slam y sentir todo eso, si las cosas no salen bien, después van a tener muchas otras oportunidades”.

¿Por qué Roland Garros es especial para Argentina?
“Para la historia del tenis argentino, Roland Garros siempre fue muy especial. Obviamente, la final de 2004 fue histórica con la victoria de Gaston Gaudio en cinco sets sobre Guillermo Coria, donde además Guillermo Vilas fue quien entregó el trofeo. Creo que esa foto para nuestro tenis es muy emblemática. Siempre ha habido una conexión natural entre Roland Garros y Sudamérica, hay una buena conexión con París, el torneo es muy bonito, muy elegante y el público francés realmente entiende de tenis, lo que también lo hace muy agradable”.

