Difícil es llegar al top10 del ranking mundial, pero más difícil todavía es permanecer. El ejemplo de hoy nos lo muestra bien, un Cameron Norrie capaz de escalar hasta el grupo de los ocho mejores y, sin embargo, a día de hoy fuera del top50 tras sufrir algunas lesiones. A sus 28 años, el británico tocó el cielo conquistando Indian Wells en 2021 o haciendo semifinales en Wimbledon 2022, resultados que actualmente quedan muy lejos de su alcance.
Con un récord de 17-15 esta temporada, Norrie sigue apostando por ser fiel a su equipo y su manera de trabajar, seguro de que la paciencia y la perseverancia le acabarán dando el premio que anda buscando. Eso sí, antes toca recuperarse físicamente para volver a competir con garantías. En una charla con los compañeros de CLAY, el jugador nacido en Johannesburgo muestra una actitud positiva ante las adversidades, empujado por una fe que nunca ha llegado a perder. Leemos sus declaraciones.
Relación con su entrenador
“Éramos buenos amigos en la Universidad de Texas, incluso llegamos a competir juntos. Es un buen jugador, golpeaba la pelota muy bien, cuando le pedí que me entrenara la verdad es que no sabía que esperar, pero tenía un buen feeling con él, era una persona a la que confiarle mi tenis. Ahora tenemos una relación única, nunca he sentido que estemos hartos el uno del otro ni nada parecido, nos sigue apasionando el tenis. Facundo se encarga de todos los detalles, al ser jugador sabe lo que se necesita para ir a un nivel superior. Solo tengo cosas positivas que decir sobre él”.
Mantener la base
“Confío en mi equipo, esto es algo muy importante en el mundo del tenis, tener gente a tu alrededor en la que puedas confiar. En mi caso, puedo confiar en sus opciones sobre tenis, estoy seguro de que siempre me da el mejor consejo posible, apostando por la continuidad para mantener todo igual, además de ser un buen amigo mío fuera de la cancha. Si no me sintiera cómodo con alguien de mi equipo, supongo que tendría que cambiarlo, pero tengo la suerte de haber elegido a personas de primer nivel en todos los aspectos”
Jugar contra el Big3
“Al principio era diferente, me sentía incómodo porque los tenía en un pedestal, pero con el paso de los años fui mejorando en ese aspecto. Poco a poco fui sintiéndome más cómodo contra ellos, hablando con ellos, pasando tiempo con ellos en la Laver Cup y viendo cómo se preparan para los partidos. Con el tiempo fui cultivando más la creencia de que realmente podía vencerlos, la clave es bajarlos de ese pedestal y hacerles jugar a tenis”.
El ejemplo de Andy Murray
“Sé lo mucho que le gusta el tenis, siempre le encantó viajar y ver partidos. Para mí es increíble haber visto su dedicación hasta el último día, siempre estuvo convencido de que todavía podía jugar al más alto nivel contra los mejores, que solo necesitaba encontrar ese nivel en los partidos. Quizá, lo único que me hubiera gustado en esta última etapa es verle disfrutando un poco más, sobre todo en los momentos complicados de los partidos. Para mí es una leyenda, independientemente de cómo haya terminado su carrera”.
Objetivo: subir el nivel
“He hecho algunas cosas, pero todavía nada significativo. Ahora lo más importante es tratar de mejorar y evolucionar mi juego tanto como pueda, seguir aprendiendo cada año. Tengo 28 años, todavía relativamente joven dentro del circuito, me quedan grandes objetivos por alcanzar, empezando por darme la oportunidad en un Grand Slam. Debo mantenerme lo más fresco posible y rodearme de las mejores personas para llevarlo a cabo”.

