Qinwen Zheng recordará este día durante mucho tiempo, pues un oro olímpico no se gana todos los días. De hecho, es la primera asiática en conseguirlo, por lo que la historia se encargará siempre de recordárselo. La china no podía borrar la sonrisa de su cara desde que se hizo con el último punto ante Donna Vekic en estos Juegos Olímpicos de París. Y no es para menos, pues Zheng culminó su mejor semana hasta la fecha, algo que le impulsará para pelear por grandes cosas como un Grand Slam. En rueda de prensa tras su triunfo, la china habló sobre lo que sintió sobre la pista y lo duros que han sido estos días a nivel físico. Además, reveló la clave de su victoria y habló de cómo quiere convertirse en un referente asiático más allá de Li Na.
“Nada puede describir lo que siento ahora mismo. Todas las rondas han sido muy emotivas. No hay una sola ronda en la que no haya sentido nada. Es irreal porque siempre he tenido la esperanza de conseguir una medalla para China. Por fin lo he conseguido y ha sido de oro. Siento que hice todo lo que pude y que mi todo mi país estará orgulloso de mí”, decía Qinwen a Eurosport justo después de ganar ese oro olímpico tan codiciado.
- Se acabó la presión
“Cuando me convertí en campeona olímpica, sentí que me había quitado un gran peso de encima. Mentalmente me siento mucho más ligera para seguir adelante. Por fin puedo decirle a mi familia y a mi padre: '¡vamos, acabo de hacer historia!’"
- Un torneo muy duro a nivel físico
“Es la primera vez que tengo que jugar cinco partidos seguidos. Me dolía el cuerpo después del tercer partido y tuve que jugar con vendajes. No fue fácil seguir adelante, pero creo que he luchado mucho y con fuerza sobre la pista y me he exigido al máximo. Me siento muy orgullosa de mí misma porque esta vez superé la presión, superé mi propio límite. No sabía que podía jugar cinco partidos seguidos, especialmente siete horas en dos días. Siento que en este torneo rompí mis límites. En el futuro, no importa lo bajo que esté, recordaré este momento y eso me animará".
- La tranquilidad, clave en su camino al éxito
“Esta vez, cuando estuve en la pista de tierra, aprendí la lección. Jugué bien, estuve más tranquila y tuve más paciencia. Pude ganar gracias a esa tranquilidad y paciencia".
-Preparada para grandes títulos y con la esperanza de inspirar a los más jóvenes de su continente
“Ganar un Grand Slam también es uno de mis sueños. Es difícil comparar porque cada época tiene sus propios héroes y Na lo fue en su época. Espero poder trabajar duro y alcanzar mis límites y ser una mejor jugadora. Siempre he tenido envidia de las jugadoras que hacen historia como Li Na. Pase lo que pase, ella siempre será la primera porque fue la primera jugadora asiática en ganar un Grand Slam. Y ahora yo me he convertido en la primera jugadora asiática en ganar el oro olímpico. También he hecho historia. Sin embargo, todavía me queda un largo camino por recorrer, porque ganar un Grand Slam siempre ha sido mi sueño.
Siempre he querido convertirme en una de las asiáticas que puedan inspirar a los jóvenes y hacer que amen más el tenis, porque el tenis es un deporte fantástico, especialmente para las niñas. Hay que luchar, hay que tener fuerza, hay que ser rápida. Después de esta medalla de oro, siento que, por fin, puedo jugar al tenis más relajada”.

