Iga Swiatek no consigue mostrar un nivel de juego acorde a su estatus de tenista sobre la hierba londinense. La número 1 del mundo volvió a sufrir una gran decepción sucumbiendo en tercera ronda frente a una tenista siempre peligrosa, como es Yulia Putintseva. La kazaja terminó desesperando completamente a Swiatek en Wimbledon 2024.
Crónica de una muerte anunciada. Por mucho que siempre se mantenga la esperanza de que Iga Swiatek encontrará en algún momento la manera de desplegar un gran tenis en hierba, cada año la polaca se topa con el mismo obstáculo insalvable para ella. Fatiga mental por lo exigente de la gira sobre tierra, carencia de esperanzas en sus opciones y rivales crecidas al percibir debilidad en ella. La número 1 del mundo se va de Wimbledon 2024 en tercera ronda tras claudicar por 3-6 6-1 6-2 frente a una Yulia Putintseva que se mostró imperial.
Sus golpes pierden mordiente, esa derecha enroscada que es letal en otras pistas no adquiere los efectos característicos, sus piernas no entienden la idiosincrasia de esta superficie y pierden explosividad, pero si hay algo que se resiente en Swiatek sobre césped, es su mente. Esa voracidad competitiva que tanto le caracteriza se diluyó en el choque ante Putintsva en cuanto llegaron las dificultades. Después de un primer set relativamente plácido para la polaca, se desató una tormenta que arrasó con todo.
- Swiatek fue incapaz de frenar el caudal de juego variado de Putintseva
Entre el buen hacer de una Putintseva cuya inteligencia táctica y talento de manos es enorme, y el bloqueo mental de Swiatek, se derivó en una paliza tan chocante como desesperada. Desdibujada por completo, Iga fue incapaz de frenar el caudal de dejadas, cambios de altura y ritmo que planteaba la tenista kazaja. Ni siquiera hubo un característico arranque de coraje e intangibles ganadores que pudieran revertir la situación, y Yulia Putintseva se coronó como merecida ganadora.
Abandona Iga Swiatek el All England Lawn Tennis Club por la puerta de atrás, un año más. No hay manera de que veamos esa versión que mostró en categoría júnior, cuando fue campeona aquí, y lo peor es que da la sensación que no es prioritario para ello revertir la dinámica. Wimbledon 2024 se queda sin la mejor jugadora del mundo y el abanico de candidatas al título se ensancha aún más.

