Sigue sin haber acuerdo entre las estrellas del tenis y los Grand Slam. Después de las amenazas de boicot que rodeó Roland Garros por subir su prize money solo un 9%, lo que suponía el 14% de los ingresos que consigue el torneo parisino, todas las miradas estaban puestas en Wimbledon, que entendió la situación y subió sus premios económicos hasta en un 20% en comparación con el 2025.
El Grand Slam londinense confiaba en que este aumento fuera del agrado de los tenistas, que pidieron que el prize money fuera de 70 millones de libras, y se ha quedado en 64,2 millones de libras. Por ello, los principales jugadores del cuadro femenino y masculino repetirán la fórmula utilizada en Roland Garros como forma de protesta, es decir, limitar su Media Day con los medios hasta un máximo de 15 minutos.

Esta será la novedad de las protestas de los jugadores por el prize money de Wimbledon 2026
Pero en Wimbledon habrá una novedad, este límite se extenderá también durante la primera semana de la competición, según indica el comunicado, emitido en nombre de los principales jugadores del circuito ATP y WTA. Los tenistas piden que el 15% de los ingresos recaigan en los tenistas, y en esta edición será de un 14,2%, pero su principal argumento es que hace 11 años, en 2015, Wimbledon pagó a los jugadores aproximadamente el 14,9 % de los ingresos, es decir, en vez de aumentar, ha ido en retroceso.
Los jugadores también se quejaron de que las propuestas para que el torneo contribuyera a un fondo de bienestar para los jugadores y estableciera un consejo formal de jugadores no habían recibido ninguna respuesta sustancial, según informan varios medios británicos, que también aseguran que esta decisión de mantener las protestas “sorprende y decepciona” a la organización del torneo.
Habrá que ver las declaraciones de los tenistas durante su media day para ver, entre otras cosas, en que grado de posibilidad se encuentra un hipotético boicot. Desde Jannik Sinner hasta Aryna Sabalenka, los dos números uno del mundo, pasando por el resto de los mejores tenistas del mundo, todos aseguran que si hay unión, no verían con malos ojos un posible boicot futuro en un Grand Slam.
Ahora la presión recae en el US Open. El último Grand Slam del año es el torneo que más prize money reparte, pero, ante la situación de tensión que se vive entre los cuatro torneos más importantes del año y los mejores tenistas del mundo, se verá en la obligación de llevar a cabo una importante subida en su dotación económica si no quiere ver cómo sufren este tipo de protestas o algunas de mayor calado.
Los principales tenistas, tanto de la ATP como de la WTA, han recalcado en numerosas ocasiones que no quieren un aumento del prize money para sus intereses económicos, sino por ayudar a aquellos jugadores que se encuentren fuera del top 150 y top 200 y que no puedan vivir única y exclusivamente del tenis. La guerra continúa y un posible acuerdo parece más lejos que nunca.

