La kazaja se las tuvo con los compatriotas de Sonmez y después de su victoria se encaró con ellos bailando, mandándoles besos y llevándose la mano al oído: "por momentos fueron muy irrespetuosos".
La kazaja se las tuvo con los compatriotas de Sonmez y después de su victoria se encaró con ellos bailando, mandándoles besos y llevándose la mano al oído: "por momentos fueron muy irrespetuosos".