Daniil Medvedev apenas durmió tras su encuentro ante Ruusuvuori en segunda ronda, pero se presentó al choque con Félix Auger-Aliassime convencido de su superioridad y con ganas de demostrarlo. Lo hizo con tres sets inmaculados en los que no dio ninguna opción al canadiense, falto de esa chispa que mostró hace dos años y que parece haberse esfumado. Duro golpe de realidad para un Félix que tiene un largo camino por recorrer todavía. El resultado final fue de 6-3 6-4 6-3 a favor del ruso, que se medirá en octavos de final del Open de Australia 2024 ahora a Nuno Borges.
Medvedev no tiene resaca e impone su autoridad ante Auger-Aliassime

