El danés, Holger Rune, superó al ruso, Daniil Medvedev, en cuartos de final del Masters 1000 de Montecarlo por 6-3 6-4. Se trató de un encuentro inédito ya que ambos todavía no se habían enfrentado antes en el circuito. El danés se llevó una gran victoria, después de haber liderado el partido de principio a fin ante un Medvedev que no pudo mostrar de lo que es capaz. Rune se presentó tras haber jugado un partido menos por la retirada de Berrettini y Medvedev jugó un exigente partido ante Zverev. Sea como fuere, el danés se mostró muy seguro, no perdió el control en los momentos complicados y derrochó el atrevimiento al que nos tiene acostumbrados. Ahora, espera en cuartos de final al ganador del Musetti-Sinner.
El dominio de Rune ante el cansancio de Medvedev
El primer set comenzó bastante igualado entre ambos. Jugando al mismo juego que Daniil, Rune consiguió el error del ruso, cosa complicada últimamente, para posicionarse con la primera bola de break a favor. A Daniil se le vio más lento de lo habitual y, mostrando una explosividad latente, su rival aprovechó la tercera bola de quiebre para liderar en el marcador. Y eso que confirmó el break con muchas dudas, además de que Daniil llegó a todas las bolas.
A partir de entonces, el ruso se mostró firme al servicio para evitar volver a cedérselo a Rune. Pero es que el danés se mostró muy cómodo dominando el partido y con una energía que Daniil intentó seguir en vano. Y llegó el show del ruso. Al no ser capaz de devolver el servicio del danés cuando este sacaba para llevarse el set, Medvedev golpeó la bola contra la pared de fondo. Sin embargo, la juez de silla le perdonó el warning y el público lo abucheó, mientras que él les mandó callar. Set para Rune.
El ruso no pudo conectar con su tenis ante un Rune explosivo
La segunda manga quiso comenzarla el ruso reseteando y asegurando sacar adelante sus servicios. Pero es que al resto sufrió, y mucho. Rune cometió errores, como es normal, pero su elasticidad y su fuerza lo aventajaron para salvar bolas imposibles. Por su parte, Medvedev evidenció un poco de cansancio, ante un Rune que le devolvió todo. En esos momentos fue que el ruso volvió a perder su servicio. La misma historia que en el primer set, Daniil cometió demasiados errores que su rival aprovechó para quebrar.
Y es que Rune estuvo jugando a dominar el encuentro y variando sus golpes: le soltó y recogió cuerda. Para confirmar ese break, otra vez llegaron las dudas como en el primer set y Medvedev aprovechó la segunda bola de rotura. Tras un gran punto de Rune, acabó fallando la bolea en la red para ceder su servicio.
Rune intentó no mostrar debilidad, pero era evidente que no estaba nada contento. Se despistó durante un par de juegos, mientras que su rival pareció reconectar con su tenis. Pero llegados al 3 iguales, Medvedev ya llevaba acumulados 18 errores no forzados, frente a únicamente 6 golpes ganadores. Y es que fue capaz de levantar un juego en el que Rune peleó con la explosividad que lo caracteriza, pero Medvedev se sacó una mano privilegiada en la red y le negó la posibilidad de penetrar su muro.
Daniil se hizo fuerte con cada uno de los fallos de su rival, pero claro, Rune no le brindó tantos errores como para concederle oportunidades. Llegados al 4 iguales, Rune subió el nivel y, metiendo bolas increíbles, variando golpes y con un descaro propio de un chaval de 19 años, volvió a ponerse por delante en este segundo set para después cerrar el partido al servicio ante el ex número 1 del mundo.

