El Open de Australia 2023 puede ser considerado como el Grand Slam de las sorpresas, pues son muchos los cabezas de serie que han caído de forma inesperada y que han dado lugar a partidos con los que nadie contaba. Este choque entre Karen Khachanov y Sebastian Korda es un claro ejemplo de ello, ya que cuando salió el cuadro todos esperaban ver en esta ronda un Daniil Medvedev contra Rafa Nadal en lo que habría sido la reedición de la final de la temporada pasada.
No obstante, tanto Korda como Khachanov son justos cuartofinalistas después de haber firmado un torneo espectacular. Ambos afrontaban esta ronda como una oportunidad de oro para seguir avanzando en un cuadro en el que ya puede pasar de todo. Sin embargo, lamentablemente se vio afectado por unas molestias que le aparecieron a Korda en su muñeca derecha a mediados del segundo set, o al menos fue ahí cuando pidió tiempo médico y el problema se hizo evidente, aunque para ser justos, Khachanov estaba siendo antes de eso el mejor jugador sobre la cancha, pues antes de la retirada iba dominando por 7-6, 6-3 y 3-0 Ret.
En el primer set el ruso empezó como un tiro y en apenas nueve minutos consiguió poner el 3-0 en el marcador, a partir de ahí, los juegos al saque se iban sucediendo con ambos a un gran nivel, encontrando grandísimos ganadores y estando intratables con su servicio, consiguiendo muchos saques directos aprovechando que el encuentro se estaba jugando con el techo cerrado después de la tormenta que había aparecido en mitad del duelo anterior entre Elena Rybakina y Jelena Ostapenko.
La solidez al servicio que estaba mostrando Khachanov hacía presagiar que la primera manga acabaría con el break inicial como única rotura, pero en el tenis, que todo puede cambiar en un momento, nunca se puede dar nada por seguro y así fue. Cuando el ruso estaba en disposición de sacar para el set, Korda logró hacer grandes restos y además se encontró con algún que otro regalo de Khachanov, que vio como perdía su servicio en blanco. Tras esto, el set se fue al tiebreak, en un momento en el que ambos estaban dando lo mejor de sí, fue el ruso el que estuvo más acertado, sobre todo en el punto en el que cerró la manga, con un espectacular revés paralelo.
LESIÓN DE KORDA
El segundo set siguió la tónica del primero, con los dos firmes al saque, aunque ahora sí aparecían las opciones de break que tanto había costado ver en el primero, sobre todo para Khachanov, ya que a Korda se le veía atrapado y cometiendo muchos errores no forzados. Eso sí, nadie conseguía hacerlas efectivas y así se llegó hasta el 3-2 a favor del americano. Fue en ese momento cuando el fisio saltó a la pista para vendar a Korda, que se quejaba de unas molestias en su muñeca derecha, lo que fue más que evidente cuando saltó a la pista, ya que no volvió a hacer un juego.
Khachanov, que no tardó nada en averiguar como jugarle, comenzó a ser un muro de fondo sin fallar ni una sola bola. Esto dificultó mucho el tenis de Korda, que intentaba acortar los puntos buscando ganadores que acababan la mayoría de las veces yendose por mucho o quedándose en la red. De esta manera el ruso se anotó el segundo set mientras que el americano veía como el partido se le escapaba y ya estaba más pendiente de su muñeca que de intentar remontar.
Antes de arrancar el tercer set Korda pasó por el vestuario y volvió a ver al fisio, pero ya daba la sensación de que no había mucho que hacer y que salvo un giro inesperado el duelo tenía ya a su ganador decidido. Solo faltaba por ver si el americano optaba por retirarse o intentaba aguantar. Finalmente y con 3-0 abajo en esta manga, Korda consideró que era mejor parar antes de tiempo y se marchó de la pista dolorido y con un rostro serio.
Por su parte Khachanov vuelve a semifinales de un Grand Slam y repite el resultado que consiguió en el US Open demostrando que es un jugador que eleva considerablemente su nivel en las grandes citas. Su siguiente rival saldrá del choque entre Tsitsipas y Lehecka, e intentará conseguir su primera final en un 'major', que es el siguiente gran desafio en la carrera de un jugador que sin hacer mucho ruido ya cuenta con cuartos de final en todos los Grand Slams, un Masters 1000 y la medalla de plata en los Juegos Olímpicos.

