Linette, el ejemplo de nunca tirar la toalla

La polaca, de 30 años, ha alcanzado por primera vez los cuartos de final de un Grand Slam y se ha convertido en una de las grandes historias del torneo.

Jesús Urdiola Giner | 23 Jan 2023 | 07.31
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Magda Linette, revelación del Open de Australia 2023. Foto: Getty
Magda Linette, revelación del Open de Australia 2023. Foto: Getty

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Magda Linette se ha convertido en una de esas historias que hacen a los Grand Slams torneos diferentes. La polaca, que nunca había llegado más allá de la tercera ronda en un 'major', no perdió la esperanza de poder firmar un buen resultado y siguió confiando en sí misma y en su patrón de juego, sólido y de devolver siempre una pelota más, un estilo cada vez menos frecuente en el circuito WTA, donde las jugadoras buscan dominar cada punto y encontrar el ganador lo antes posible.

La jugadora polaca, actual 45 del mundo y número 33 como mejor ranking, conseguido en febrero de 2020, posee además dos títulos de la categoría 250 como mejores conquistas. Estos datos están muy alejados de lo que está consiguiendo su compatriota Iga Swiatek, lo que hace que Linette suela estar siempre en la sombra y sin acaparar grandes focos, por eso, ella nunca se imaginó que en los cuartos de final del Open de Australia 2023 ella iba a ser la única jugadora polaca en liza. “Nunca hubiera pensado en esto, siempre pensé que Swiatek estaría aquí porque estaba jugando realmente bien y lo hizo también bien en la United Cup, pero realmente no lo miro de esta manera, no me meto más presión, ni siquiera miro el sorteo, pero estoy feliz de seguir viva en el torneo”.

Precisamente fue Linette la que acompañó a Swiatek en la United Cup, un evento en el que ya comenzó a incrementar su nivel y que posiblemente le haya servido para gestionar mejor los nervios, uno de sus puntos débiles a lo largo de su carrera, de hecho, ella considera que tanto este torneo como la Billie Jean King Cup le han hecho mejorar en este aspecto: “Creo que ya comenzó el año pasado porque ya había jugado un par de partidos importantes en torneos de clasificación inferior, pero también en Billie Jean King Cup, cuando comenzaba con 0-1. Eso también fue algo importante que luego se trasladó a la United Cup. Tener un apoyo adicional es muy útil para mantener la calma y dar un poco más”.

NUNCA BAJÓ LOS BRAZOS

Ya centrándonos en su carrera individual, la jugadora polaca jamás dudó de sí misma y siempre pensó que tenía el nivel para llegar lejos en torneos de Grand Slam, algo que no había conseguido hasta la fecha, pero que no le hizo bajar los brazos. “No estaba tan lejos. En Wimbledon estuve bastante cerca un año de pasar a la segunda semana cuando tuve una ruptura en el tercer set contra Badosa. Después Roland Garros, me enfrenté a Ons. He estado en las terceras rondas tantas veces que sabía que era capaz. Luego, cuando comencé a vencer a jugadoras como Barty y luego Jabeur, me dio una motivación extra que realmente me mostró que podía llegar lejos en estos torneos”, explicó en rueda de prensa

Lógicamente, el no poder avanzar más allá de la tercera ronda era algo que generaba frustración en la polaca, por lo que admite que ha trabajado mucho para poder superar esa barrera: “Empezamos a hacer las cosas de forma diferente el pasado verano. Cambiamos un poco todo, primero la forma en la que afrontar la gira del US Open y final de temporada, después la manera de hacer la pretemporada, que fue un poco menos exigente que años atrás, pues ya no soy tan joven y vengo de una operación, así que había que tener cuidado con eso. También trabajamos la parte emocional, para saber gestionar las derrotas, pero no solo en partido, también pequeños detalles como fallar algún punto”.

Esta gestión de las emociones ha cambiado por completo su carrera, ya que hasta hace no mucho le costaba manejarlo e incluso llegó a romper a llorar durante algunos partidos, algo que comenzó a cambiar en verano después de que en un torneo de 125 en Tampico viviese un momento complicado que le hizo trabajar más en su mentalidad para no castigarse tanto cuando cometía algunos fallos.

El trabajo ha dado sus frutos y Linette, que ya tiene asegurado salir de Melbourne con su mejor ranking, intentará seguir adelante en el torneo y buscará su billete para semifinales ante Karolina Pliskova, otra de las pocas veteranas que queda en el cuadro: “Estoy tratando de ir partido a partido y así veo que tengo opciones de ganar en todos”.