Si el año pasado ya hablamos de ella, esta temporada no se extrañen si se convierte en una de las principales protagonistas. Todavía es pronto para saberlo, pero Qinwen Zheng ha mandado su primer aviso en 2023 superando a Anett Kontaveit en su encuentro de debut del WTA 500 de Adelaida. Un triunfo que la llevó hasta rueda de prensa, donde afirmó cuáles son sus objetivos en el presente calendario. Ya les adelanto que no se marcado una meta cualquiera.
Victoria sobre Kontaveit
“El de hoy ha sido un partido muy difícil, aunque sé que tuve muchas oportunidades de ganar el segundo set. Estaba 4-2 arriba, pero justo en ese momento no estaba totalmente concentrada, así que deje que mi oponente regresara al encuentro y mandara el partido al tercero. Así es el tenis, pero estoy feliz de haber podido aguantar la presión en el desempate del tercer set y ganar mi primer partido del año”.
Potencial ilimitado
“Soy consciente de que tengo el nivel para ganarlas a todas, el problema viene simplemente cuando tengo que mostrarlo en la cancha. Hoy, por ejemplo, todo el mundo estaba viendo lo bien que lo estaba haciendo cuando iba 4-2 arriba en el segundo set, pero sé que puedo hacerlo todavía mejor, tendría que haber ganado este partido en dos sets, pero son situaciones que hay que aceptar. Acepto cada momento, acepto el tenis. El partido se puso realmente duro en el tercer parcial, ambas tuvimos puntos de partidos, fueron instantes complicados, pero solo puedo estar feliz de haberlo ganado”.
Salto de más de cien posiciones
“He aprendido mucho del año pasado, especialmente lo bien que juegan todas las chicas del vestuario, nunca puedes relajarte hasta que el último punto haya ocurrido, en ninguno de los partidos. Hoy estaba un poco relajada y mira lo que pasó, a la mínima que te despistas el partido se vuelve realmente difícil. Ahora cuento con mucha más experiencia que hace un año, pasaron muchas cosas en los últimos meses, como disputar los cuatro Grand Slams o verme en grandes partidos. Todo eso me dio mucha confianza y experiencia para volver esta temporada a por más”.
Objetivos en 2023
“Lo tengo claro, en este 2023 deseo convertirme en una de las diez primeras del ranking, pero sé que me queda un largo camino. Todavía tengo mucho que mejorar y quiero ir partido a partido, paso a paso, ya veremos lo que pasa y hasta dónde puedo llegar”.
Su problema con las derrotas
“Empecé a jugar a tenis cuando tenía siete años, pero no fue hasta los diez cuando de verdad me nació el sentimiento de querer convertirme en profesional. Tuve ese sueño bastante temprano, l verdad. En lo que nunca he sido buena es gestionando la derrota, no soy buena perdiendo, lloro mucho cada vez que pierdo. En los juniors ya me pasaba, aunque en esa etapa sabía que todavía tenía mucho por mejorar. Ahora tengo 20 años y, cuando pierdo, todavía me ataca una gran emoción que me hace llorar. Perder es difícil para todos pero, cuando llega una derrota dolorosa, o una gran victoria, lo normal siempre es vivirlo mucho más”.

